Guadalupe
Correa-Cabrera.
Susana
Prieto es una mujer controvertida, es una mujer fuerte, directa, inteligente,
segura de sí misma, malhablada, franca … una guerrera. Nunca la he conocido en
persona, pero sé que su actuar produce reacciones encontradas entre la gente.
En Juárez y Matamoros, algunos la admiran y otros la critican. Algunos ponen
sus esperanzas en ella y otros la acusan de ser arrogante e incluso de beneficiarse
de su activismo. Algunos medios de comunicación y organizaciones de la sociedad
civil (nacionales y extranjeras) la defienden, otros, la miran con recelo. He
seguido puntualmente la cobertura sobre su caso. Me es difícil hacerme un
juicio o pronunciarme sobre el mismo. Decidí llamarla directamente, conocer su
historia y comenzar una nueva etapa para entender mejor las dinámicas de la
movilización social en México, las relaciones laborales y la relación entre
México y sus socios comerciales de Norteamérica.
Reproduzco a
continuación la segunda parte de la entrevista con ella:
— Después de
conformar legalmente el primer sindicato nacional independiente de trabajadores
de la industria maquiladora, denominado “Movimiento 20/32”, ¿qué fue lo que
pasó? ¿cómo se desarrolló esta nueva etapa de lucha sindical en la frontera?
Pues es
sencillo de contestar: Me fabricaron delitos que no cometí y me metieron a una
cárcel … Mira, empecé y fui muy agresiva … pero no me fue bien. Te voy a
explicar algo importante: Las empresas son las que han hecho fuertes a los
sindicatos, no los políticos. Los políticos son los sirvientes de la fórmula
empresa-sindicato.
Y así fue.
Empezamos en una gran campaña que yo organizo en Matamoros para descapitalizar
a la CTM debido a que en Tamaulipas no se respetaban los contratos colectivos
de trabajo y el gobierno del estado no los hacía respetar. Descapitalizaríamos
a la CTM dejando de pagarle cuotas. Esto era posible. Nada más 2,000
trabajadores me siguieron y con eso tuve para que los empresarios fueran con el
gobernador y le dijeran: “y el caso de Susana Prieto, ¿a qué horas?” Una semana
antes de que fuera yo detenida, hubo una reunión con el Secretario de Gobierno,
a la cual acudieron todos los otros líderes sindicales de Tamaulipas y la única
pregunta fue: “¿Qué vamos a hacer con Susana Prieto?” Pero pienso que la acción
obedece a que anuncié que iba poner oficina en Reynosa, la tierra del
gobernador. Cada vez que anunciaba que me iba a Reynosa me amenazaban de
muerte.
— ¿Cómo llegaron
las amenazas y que tenían que ver con Reynosa?
Las amenazas
llegaban a través de perfiles falsos que me enviaban mensajes a mi red social.
Recuerda que soy una persona muy pública, todo transmito; y todo lo transmitía
porque sabía que me podrían fabricar delitos. Cada vez que estoy con
trabajadores, todo lo que discutimos y acordamos, lo público. El tema de
Reynosa tiene que ver con el Gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca.
Ahí tiene muchos intereses, y uno de ellos es colocar a Alberto Lara, su gran
amigo y próximo candidato a la Presidencia Municipal de Reynosa por parte del
PAN. Al gobernador de Tamaulipas le interesa, por muchas razones, asegurar
carreras políticas de sus aliados y familia. De hecho, el desea que el
candidato a gobernador por el PAN sea su hermano Ismael que ahora es Senador de
la República. El actual gobernador necesita aliados en puestos clave. No sé
cuánto le va a meter a esas campañas para tapar toda la porquería que traen
ahí, porque trae investigaciones a nivel nacional, pero supuestamente también
de lavado de dinero en Estados Unidos. Francisco Javier necesita colocar a su
hermano para que le tape todo lo que ha hecho. Y ya ha habido reuniones donde
se ha anunciado que el candidato del PAN a la gubernatura va a ser Ismael
García Cabeza de Vaca, y que Alberto Lara—líder sindical cetemista de Reynosa,
Tamaulipas y actual diputado local, va a ser el presidente municipal de
Reynosa. Te imaginas cómo el gobernador iba a permitir que yo le quitara a su
“compa” trabajadores como los que le estaba quitando en Matamoros al SJOIIM
(Sindicato de Jornaleros y Obreros Industriales de la Industria Maquiladora) y
al SIPMMM (Sindicato Industrial en. Plantas Maquiladoras de Matamoros y su
Municipio).
Así cada vez
que en mi red social yo anunciaba: “nos vemos en Reynosa”, algunos perfiles me
contestaban: “Ni se te ocurra Perra”. Y también me enviaban mensajes con la
imagen de mi cabeza en un sarcófago, en un cajón de muerto. Me marcaban
directamente y me decían: “Con la Tierra del Gober No te Metas … Perra … aquí
no llegas ni al quiosco”. Y eso del quiosco era porque siempre me reunía con
los trabajadores en la plaza municipal, donde estaba precisamente el quiosco.
—¿Y qué pasó
después de eso?
Pues por un
tiempo me tuve que ir a Ciudad Juárez a denuncia el incumplimiento de las
maquiladoras al decreto de emergencia sanitaria. Estas empresas nunca dejaron
de operar y se multiplicaban los muertos. Tenía que venir; es mi ciudad.
Además, allá (en Matamoros) solo hay 70 mil operadores; aquí (en Juárez) hay
328 mil. Aquí es más difícil organizarlos, juntarlos. No es de juntarlos en la
plaza a bailar danzón. En Juárez es mucho más difícil organizar la lucha
obrera.
Pero pronto
me empezaron a extrañar en Matamoros. Logramos que muchas empresas se fueran al
100% en Matamoros y entonces me vine a Juárez. El Presidente y la Secretaría
del Trabajo y Previsión Social, de manera verbal, decretan de emergencia
sanitaria y con ella la suspensión de labores de toda empresa “no esencial”.
Bajo este esquema se establece que no se podía mutilar el salario a los
trabajadores, que se tenían que ir a casa, pero que iban a mantener el 100% del
salario. Esto pasaba con los privilegiados burócratas, pero no con los
trabajadores de la maquiladora. Yo logré que se respetara el acuerdo de 100% en
varias empresas de Matamoro—como la Robertshaw Fisher Dynamics y Tridonex. Esta
última fue la empresa por la que me fabricaron delitos.
En lo que me
vine a Juárez, me armaron una carpeta de investigación por amenaza, asonada o
motín, coacción de particulares y delitos contra funcionarios públicos. Me lo
atribuyen por yo haber supuestamente incitado a los trabajadores de Tridonex.
Pero eso fue mentira, yo no estuve propiamente en la junta de ese día que ellos
registraron. Estamos hablando de una empresa que se consideraba como la “joya
de la corona” y cuyos trabajadores estaban afiliados al Sindicato de
Trabajadores de Plantas Maquiladoras y Ensambladoras de Matamoros (SITPMEM).
Eran 917 trabajadores que estaban renunciando al sindicato, que no querían
pagar la cuota. El día al que se hace referencia, los trabajadores estaban
esperando a que yo llegara a dejar las promociones. Yo no me quedé pues tenía
pláticas por lo del contrato con Fisher Dynamics. Llegué y no estaba la chica
que recibe las promociones. Tampoco estaba (supuestamente) el Presidente de la
Junta pues habrá viajado a Ciudad Victoria (aunque yo tengo información de que
sí se encontraba ahí). Lo que empieza a suceder es que no les recibían el
escrito a los trabajadores y éstos comenzaron a armar un alboroto pues este
señor no estaba. Ellos me buscaban, me mandaban muchos mensajes; tengo hasta
“mentadas de madre”.
Pues
entonces me acusaron por los 10 minutos que llegué para dejar las promociones.
Sobre este supuesto incidente declararon el Presidente de la Junta, sus dos
secretarios de acuerdos, la secretaria proyectista y dos escribientes. Estas
personas cuentan que yo instigué, a los trabajadores a cometer todos estos
delitos, porque dicen que ellos estaban muy tranquilos hasta que yo llegué
[Susana Prieto comienza a llorar]. Eso es todo lo que dice la carpeta de
investigación. Por eso me condenaron al exilio; a no viajar al extranjero; a
vivir nada más en Chihuahua; a avisar a donde me muevo y a pagar 70 mil pesos
por reparación del daño a personas que ni conozco. Según esto, los empleados de
la Junta de Conciliación tienen daño psicológico. Nótese que elementos de la
policía estatal llegaron a vigilar el edificio y sus alrededores desde las12
del día hasta las 4 de la tarde que salió el último empleado. Se dijeron cosas
terribles, falsas, que me incriminaron a mí.
— ¿Cómo fue
tu arresto?
Dadas las
condiciones laborales en Matamoros y atendiendo a los mensajes de aquellos
compañeros que solicitaban ahí mi presencia, anuncio que voy a llegar a la
ciudad. Es que soy muy pública; eso me perjudica. El día que me detuvieron iba
a estar sólo un día en Matamoros. Tenía mucho jale en Juárez y no podía dejar
esos pendientes. Ese día llegué a las 4 de la mañana a Matamoros, salimos a
comer y ahí me detuvieron (8 de junio). Y mira cómo son las cosas. Los días 9 y
10 de junio el fiscal de Chihuahua pide se me giren dos órdenes de aprensión:
una por los delitos de falsificación ante la autoridad, y otra por privación de
la libertad del personal de la empresa Electro-componentes de México. Además,
se me acusa por el “ejercicio indebido de un derecho”. Yo francamente no sé que
significa ésto. Soy abogada laborista y no he revisado la actualización a los
códigos.
Una orden de
aprehensión la piden el 9 de junio y la otra la piden el 10. Dos jueces
distintos emiten la orden de aprehensión el mismo día, el 10 de junio.
Cualquier pude ver cómo dos gobernadores actuaron en conjunto, a solicitud de
las empresas maquiladoras, para efecto de que me pusieran un “estate quieta”.
Los crímenes que me imputan en Chihuahua también son falsos. Ahí te va una
explicación de lo estudiado que está todo esto. Al tener yo una carpeta de
investigación y al haberse suspendido el procedimiento en Tamaulipas, el
procedimiento sigue vigente. Yo estoy libre con la presunción de inocencia; a
cualquiera en mi situación le dicen: “bueno venga a firmar por un año”, y a mí
en vez de decirme eso me dicen: “te vas de Tamaulipas, no puedes pisar
Tamaulipas en un lapso de dos años y medio aunque vivas ahí. Te vas
inmediatamente a Chihuahua; te doy dos minutos para que me des tu domicilio en
Chihuahua, y cada vez que sales de Chihuahua, me tienes que avisar. Sólo en
Chihuahua te puedes mover; no puedes viajar al extranjero en do años y medio”.
Si estas son penalidades de inocente, ¡pues mejor me hubiera declarado
culpable! Son penalidades de la época de la Inquisición, de una guerra civil.
Me exiliaron para sacarme de donde tengo mi despacho, mi negocio, mi sindicato,
mi todo … ¡me exiliaron a la mala! Me violentaron el derecho al libre tránsito
y el derecho al ejercicio libre de mi profesión.
— ¿Y te
amparaste?
¿Cuántos
años crees que van a tardar en resolver el amparo? ¿Por qué crees que estoy
pidiendo a las organizaciones internacionales que se le pidan justicia al
Estado mexicano? Porque para construir un culpable necesitan dos meses los
corruptos. Pero para resolver que no eres culpable, se pueden tardar hasta
cinco años. Pero deja te digo por qué actúan juntos. ¿Por qué si puedo salir de
Tamaulipas y regreso a Chihuahua y me presento ahí ante el juez, ya no voy a
poder salir de Chihuahua, por qué? Pues porque tengo persecuciones por delitos
en otro estado, porque tengo dos carpetas de investigación en un mismo estado y
porque soy ciudadana Americana. Tuve entonces que pedir que la Embajada
Americana me escoltara, porque dentro del exilio que me impusieron se encuentra
un proceso ilegal.
“En el
minuto ‘uno’ que salgas del penal de Tamatán, te largas del estado de
Tamaulipas”, dijo la jueza. “Te vas”. Y yo le digo: “Oiga, es que hay pandemia;
no sé si vaya a haber vuelos”. Y ella me contesta: “no me importa cómo le vas a
hacer para irte. En el minuto ‘uno’ te vas del estado”. Entonces tuve que
hablar a la Embajada Americana pues me sacaron casi a la media noche y yo tenía
miedo que el plan de Francisco Javier Garcia Cabeza de Vaca y de Javier Corral
Jurado fuera que me mataran en el camino. Y además estaban mi hija y mi esposo
conmigo. Entonces el Consulado americano se movió, habló con el Gobierno
Federal; me recibe la Guardia Nacional, la guardia nacional me entregó con la
Policía Federal y esta última me llevó hasta Monterrey. Y de ahí volé a
Chihuahua, pero ya traía un amparo. Cuando llegué a Chihuahua ya había
ministeriales afuera. Me reúno con mi familia en una casa habitación y ya había
policía municipal, policía ministerial y policías de tránsito rodeando el
perímetro donde nos encontrábamos. Les di copia del amparo y se fueron
— ¿Y por qué
estaban ahí?
¡Pues para
detenerme! Porque ya había dos órdenes de aprehensión del 9 y 10 de junio en mi
contra, en Chihuahua. Pues para eso me mandaron a Chihuahua: para arrestarme.
Por eso me condenaron a vivir en Chihuahua de los 31 estados que me quedaban.
Forzosamente tenía que venir a Chihuahua, porque si no vengo a Chihuahua se
revoca mi libertad y regreso a Tamatán inmediatamente. No puedo revocar una
resolución de la jueza hasta que no gane la apelación, pero la apelación
depende de García Cabeza de Vaca porque la tiene que resolver un magistrado de
Tamaulipas. Y para esto pueden pasar hasta cinco años; hasta que pasen las
elecciones y el hermanito Ismael se hace gobernador.
— ¿Cómo ha
tratado el Gobierno Federal tu caso?
Andrés
Manuel no tiene autoridad. Nadie, óyeme bien, nadie (y yo ya me desengañé),
quiere quedar mal con los empresario, nadie … y Andrés Manuel menos que nadie.
Andrés Manuel sólo se pronunció en su mañanera diciendo que él no estaba de
acuerdo con que se fabricaran delitos y que le iba a pedir a la Comisión
Nacional de Derechos Humanos que recomendaran que todo el proceso se llevara
conforme a derecho. Sin embargo, dice claramente que ese era un caso de
Tamaulipas. Pero la verdad es que ¡no es un caso de Tamaulipas únicamente!
Puedo entonces decir lo siguiente:
“Andrés
Manuel López Obrador se hizo güey cuando la maquila no aumentó el salario.
Andrés Manuel López Obrador se hizo güey cuando la maquila no cerró por la
contingencia sanitaria y esto ha llevado a la muerte a tantísimos obreros y
obreras pobres. Andrés Manuel López Obrador se está haciendo güey para promover
la independencia y la democracia sindical en México”.
Soy la
primera reprimida por pelear por los derechos de libertad y democratización
sindical que se contemplan en el Capítulo 23 del TMEC y dicho acuerdo no va a
aplicar en 30 entidades federativas, va a aplicar en 32. Así que el Presidente
jamás pudo haberse retraído de lo que me está ocurriendo porque mi lucha es
porque los obreros obtengan libertad y democratización sindical. Pero esos sí,
nadie quiere prescindir de los sindicatos; los quieren solamente en su poder.
Por eso han surgido dos vertientes de centrales obreras morenistas: una
encabezada por Ricardo Monreal (la CATEM) y la otra por Napoleón Gómez Urrutia
(que es la de los mineros). Esos personajes aplauden a los líderes de la CTM en
su aniversario, pero su lucha por los trabajadores es realmente una incongruencia
porque lo que hacen realmente es repartirse el pastel. Son unas lacras, esos
son.
— ¿Y en qué
va esto Susana?
Pues la
única esperanza que tengo se encuentra en el exterior. Tengo buena relación con
las organizaciones sindicales en Estados Unidos. Tengo muchos años trabajando
los temas de precariedad de las condiciones laborales y los salarios de los
trabajadores de la maquila. Me volví conocida a nivel internacional, sobre todo
a partir de caso de Lexmark. Eso hizo que actores extranjeros me invitaran a
las reuniones binacionales para el análisis del nuevo NAFTA (el TMEC).
Organizamos conferencias binacionales en Los Ángeles, San Francisco y otras
partes, y entonces tuve mucha relación con sindicatos de Estados Unidos. Daré
la lucha fuera del país.
Yo no creo
en medias tintas. O vas a tener sindicatos independientes o no los vas a tener.
Yo fui ingenua y creí que lo que dice la ley se iba a cumplir. No fue así. A
veces siento que yo no tengo futuro. A mí me desarticularon. Yo soy importante
para ellos, pues pueden utilizar mi caso para atemorizar obreros. Lo triste es
que los obreros tienen más miedo ahora que cuando los conocí. Los obreros me
dicen: “si a usted que es rica, que es abogada, que tiene cómo defenderse le
hicieron lo que le hicieron, imagínese qué van a hacer con nosotros”. Ahorita
los trabajadores dieron un paso atrás en esta lucha. Ni siquiera me ha
defendido, ni por accidente, el 1% de los beneficiados de mi lucha. Pero yo no
los culpo; tienen miedo, mucho miedo. Si tienen miedo a perder el trabajo, como
no van a tener miedo de ser encarcelados (como le pasó a la Lic). Se han
utilizado métodos de persecución, de terror. Al criminalizarme dan un mensaje:
“Ahí esta su pinche líder … ¿quién sigue?
— ¿Y en qué
va esto Susana?
Yo creo que
el gobierno mexicano ya dio una batalla que era contra los trabajadores.
Entonces saca un ramal, una nueva vertiente, y coloca la lucha en un plano
personal. Entonces yo voy a llegar a las cortes internacionales. Este crimen no
puede quedar impune. Yo creo que seré la primera en quejarme de la violencia al
nuevo tratado de libre comercio. Soy la primera víctima del Estado; mi caso es
la primera prueba de que no habrá libertad ni democratización sindical en el
país. Pero el Congreso americano tiene también su juego. Ellos mandan mandan
sus cartas para presionar, aunque no sé si para presionar porque es una
injusticia o para presionar porque soy ciudadana americana. O quién sabe,
quizás tienes otra intención. Pero pienso que llegará un momento en el cual,
porque estoy afectando al capital, Estados Unidos me van a dar una patada en el
trasero.
— Susana,
quisiera entender por qué los estadounidenses parecen cerrar filas en tu caso.
Quisiera entender por qué. Tu caso parece beneficiarles a ellos. ¿Qué ganarían
con defenderte Susana? ¿Que ganaría Estados Unidos con la primera controversia
bajo el TMEC? ¿Qué perdería el gobierno mexicano?
Pues no está
muy claro, pero yo voy a dar la batalla por este lado. Acuérdate que quien
viole el acuerdo deja de tener sus beneficios. Ahora algunos grupos
estadounidenses están enfocados en las empresas que participaron en la
fabricación de delitos contra mí. Por lo pronto, bajo el TMEC, esas empresas
deben dejar de tener los beneficios del libre comercio.
Me han
apoyado tanto demócratas como republicanos. Una carta de apoyo la firmaron los
republicanos y luego hubo un pronunciamiento en el Congreso por parte de los
demócratas para que se resuelvan mis asuntos. Como que no hay diferencia partidaria
con respecto al tratado de libre comercio. Representantes de ambos partidos
cierran filas en la misma dirección. Todos creeríamos que iba a haber una
diferencia entre republicanos y demócratas con respecto al tema, pero no fue
así. Si se logra un punto de acuerdo para denunciar la represión en contra de
quien defiende la libertad y la democratización sindical, esto sería un hecho
sin precedentes.
No estamos
seguros de lo que busca Estados Unidos con esto, pero pueden ser varias cosas.
Recordemos que bajo el TMEC también se encuentra Canadá, quien también tiene
sus intereses. Canadá tiene el control de la mayor parte de la minería
mexicana. Además, podemos pensar que la mejora de los salarios en el apartado
23 del TMEC no es para beneficiar a los mexicanos, sino que los canadienses y
estadounidenses se beneficiarían de una pérdida de competitividad de las
empresas mexicanas y también se aprovecharían del comercio con cerca de l26
millones de mexicanos.
Sin embargo,
la verdadera lucha de los mexicanos consiste en reducir la brecha, que es
realmente un abismo, entre gente billonaria que cada año duplican, triplican y
hasta cuadriplican sus ganancias en la industrial maquiladora, en
contraposición con el bajísimo poder adquisitivo que tienen los trabajadores
con sus salarios miserables. Pienso que es tiempo de cimbrar al gobierno
mexicano. Yo no quiero ni un pinche hueso de nadie, no tengo necesidad
económica, ni siquiera una necesidad de pertenecer a la clase más asquerosa que
es la política. No quiero ser presidenta ni gobernadora, ni diputada, ni
senadora, quiero ayudar obreros; es lo único que quiero hacer.
— ¿Y cómo
ves el panorama laboral en México ahora?
La situación
es delicada en todos sentidos y el mío es un caso complejo. Lo que no se
investigó desde enero del 2019 viene a repercutir ahora en este proceso de
persecución política que estoy viviendo. Pero hay que decir que el primero en
precarizar las relaciones obrero-patronales en México es el Gobierno Federal
con su programa al que yo llamo: “Jóvenes Destruyendo el Futuro”. No es posible
que el Gobierno Federal tenga este programa que ha absorbido por año y medio
todo el trabajo de la imberbe secretaria del trabajo y previsión social (que
está ahí por la amistad que tienen sus padres con Andrés Manuel López Obrador).
Se la ha pasado de gira por toda la República promoviendo su programa de
“Jóvenes Construyendo el Futuro”, que más bien una burla para los jóvenes
porque les pagan 126 pesos diarios. Con ese salario no sacas del narco a
ninguna criatura, con ese salario no animas a ninguna criatura a que se meta a
estudiar la universidad para salir del hoyo en el que se encuentra sumida su
familia desde hace cinco generaciones. Tenemos que pagarles a todos estos
millones de jóvenes construyendo el futuro la salud, el seguro social, etc.
¿Cómo hacer esto con dinero público? Lo que se tiene no es más que un proyecto
para beneficiar empresarios y para seguir jodiendo a la juventud mexicana. Si
el ejemplo que pone el gobierno federal es precarizar las relaciones
obrero-patronales estamos muy mal.
Además,
están utilizando ahorita la pandemia para desaparecer, como lo planteó Carlos
Slim en una conferencia, las jornadas laborales de 45, 46 y 47 horas semanales,
de lunes a viernes en la maquila, para convertirlas en puros turnos de 12
horas. Dice el super magnate que así se puede dar trabajo a más personas,
quienes laborarían en una semana por 4 días y 3 días en la otra. De este modo,
según Slim, descansarían más días los trabajadores y los empresarios tendrían
la oportunidad de crear más oportunidades de trabajo. Esto lo dice porque él
nunca ha trabajado de esta forma; le regalaron Teléfonos de México. Ojalá lo
pongan a trabajar en una maquiladora por turnos de 12 horas para que entienda
el problema de salud que se estaría generando. Se ve que él no sabe lo que es
el trabajo industrial. Debemos comprender que “no es lo mismo agarrar una hoja,
que cortar el árbol hasta hacer una hoja”.
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