Gustavo De
la Rosa.
En el centro
de la mayor ofensiva contra la corrupción que ahoga al país es necesario que
Morena ajuste sus actos de acuerdo con la ley y en todas las instancias porque
nunca, en mis 70 años de memoria, había visto una embestida tan certera y
profunda contra la corrupción, y es precisamente por eso, porque estamos en
este momento del cambio histórico y buscamos limpiar al país de la pudrición,
los que lo están haciendo necesitan de todo el apoyo de los mexicanos
honorables y de toda organización, partido o movimiento, unido y fortalecido.
Realmente
era deprimente escuchar, desde que ingresé a la primaria, que el presidente de
la República se enriquecía en su puesto; al primero que recuerdo fue a Miguel
Alemán y después de él cada uno fue culpando al de atrás, sin hacer nada más
allá que un par de detenciones espectaculares; precisamente porque llevo 70
años avergonzándome de los gobiernos de mi país, entiendo el tamaño de la
empresa que se ha iniciado, porque hay que terminar con la corrupción de raíz.
Justo
ahora, que el presidente necesita del apoyo sólido y unitario del partido que
lo acompañó en su ascenso al poder, en el seno de Morena se enfrentan las
tentaciones individuales de los militantes con años de lucha que repentinamente
quieren anteponer su interés personal a la necesaria unidad y no ayuda para
nada la discusión sobre la próxima dirigencia nacional del partido.
También en
estos momentos surgen contra el presidente todos los pequeños y grandes actos
de violación a las diferentes leyes que cometan, o hayan cometido, en su
práctica política y vida personal los que ahora ocupan altas responsabilidades
de la nación, pues todo va a ser usado en contra de la decisión de proseguir el
embate contra la corrupción, y no queda otra opción: se debe aplicar la ley.
Es
momento de que Morena reflexione sobre sí misma, los políticos que
representamos a la ciudadanía debemos comprender que la transformación de este
país necesariamente requiere de la transformación de todos nosotros, pues hoy
es más urgente que nunca entender el concepto de medianía republicana y las
obligaciones básicas del mexicano, y respetar los derechos del vecino, pagar
impuestos y cumplir con nuestras obligaciones.
Si no
sabemos jugar nuestro papel individual, por importante o discreto que sea, ni entender
que tenemos la oportunidad de cambiar de fondo este país y no sólo nuestro
estatus político y social, la transformación de la sociedad mexicana será muy
complicada y difícil.
Lo que
podemos realizar a favor de la transformación y que tenemos al alcance de la
mano quienes estamos con Morena es cumplir puntualmente con el Estado de
derecho, ¿qué problema es leer y cumplir con lo que está escrito y publicado en
los periódicos oficiales? Ahora con la tecnología es hasta más fácil encontrar
las normas aplicables. Sólo eso, cumplir con el Estado de derecho y afrontar
las consecuencias de nuestros actos.
Recordemos
que tenemos años diciendo, “México necesita un cambio de régimen”, pero nunca
dijimos, “México necesita un cambio de rostros en el Gobierno”.
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