Atzayaelh Torres.
Ya llevamos tres
meses del año y al parecer autoridades mexicanas sólo esperan que se diluya en
la memoria colectiva y en la opinión pública el caso de corrupción más fuerte
de Latinoamérica ligado al monstruo (en el sentido literal) del sector
energético y construcción: Odebrecht.
Ni un sólo
procedimiento administrativo, ni una investigación en formal (al menos
pública), ni mucho menos alguien que haya sido llamado a comparecer por este
caso que conmocionó al sector empresarial y político de Brasil (en donde ya
hay detenidos y enjuiciados), y que
pareciera que en México simplemente fue una buena nota de impacto.
En Colombia, por ejemplo, fueron llamadas a comparecer ante
el Fiscal General a dos exministras, una de Transporte y una de Educación, por
estar involucradas en la avalancha de corrupción que Odebrecht detonó en ese
país.
También, el Fiscal está por presentar acusaciones formales
en contra de los empresarios Enrique y Eduardo Ghisays, por haber creado una
empresa a través de la cual se canalizaron sobornos a un exviceministro de
Transporte de aquella nación.
Incluso en unos días iniciará el juicio en contra del ex
congresista Otto Bulo, al que se le acusa de haber canalizado pagos de
Odebrecht a campañas electorales.
Por otra parte, el expresidente de República Dominicana,
Hipólito Mejía, tuvo que hacer un posicionamiento al respecto en cadena
nacional, en el cual se deslindó por completo asegurando que ni él, ni su
gobierno, se prestó a esas prácticas (qué valor).
En un tono menor, la semana pasada se reunieron los fiscales
generales (el equivalente a procuradores) de Ecuador, Perú y Colombia para
compartir información sobre los sobornos de Odebrecht. Aunque sea se tomaron la
foto.
Más al sur de América
el caso es similar a México, pues las investigaciones todavía siguen en un
plano político y aún no brincan nombres.
En Argentina, específicamente, el caso apenas está
despertando, según reporta El Universal de Venezuela, ya existió una primera
reunión entre ejecutivos de Odebrecht y funcionarios del gobierno de Mauricio
Macri, en la que los primeros piden negociar los castigos y multas a cambio de
cooperar en las investigaciones.
Hasta en Perú ya citaron al expresidente Alan García para
que comparezca ente el Fiscal General.
¿En México?, bien
gracias, ¿y tú cómo amaneciste?
Perro No Come Perro.
Sobre la aportación de Mexicanos Contra la Corrupción y la
Impunidad en el caso Odebrecht considero necesario puntualizar lo siguiente,
pues yo fui el ciudadano que realizó una de las solicitudes de información al
entonces IFAI, que refiere el reportaje (gracias por la cita):
1.- No existe una
conexión real que exponga que Odebrecht sobornó a funcionarios mexicanos a
través de Braskem en México, además de que esta última reconoció haber pagado
mordidas sólo en Brasil.
2.- El precio al que
Pemex vende el etano a Braskem-IDESA, y que la investigación sugiere que pudo
ser el motivo de un soborno ya no es exclusivo para ellos, ya que es el mismo
que ahora da Pemex a otras empresas.
3.- Pemex fue el responsable de seleccionarles el socio a
IDESA.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.