El partido de AMLO
está en la antesala del gobierno de la CDMX. Las encuestas coinciden en eso, y
la percepción crece acompañando la realidad de los números. Ambas cosas han
hecho que no pocos busquen acomodo y rueguen por entrar a Morena.
La encuesta publicada el lunes por El Universal solo
confirma lo que la mayoría ya sabía.
Morena no solo avanza, sino que conforme se acerca 2018, se despega más. De
acuerdo a esa medición, en octubre pasado, Morena ya encabezaba las
preferencias, pero por un pequeño margen: 14.8%, frente al 14.3% del PRD, 9.8%
del PAN y 5.2% del PRI. Para febrero pasado, la brecha se amplió: el partido de
López Obrador ya está en 20.1%, seguido del PRD que se rezaga con el 12.4, el
PAN con 8.8% y el PRI en el fondo con 4.9%. Según lo publicado, en cualquier
escenario, con cualquier candidato, Morena gana. También triunfa en la ALDF,
donde obtendría la mayoría.
Si acaso algo llama
la atención es que en no pocos careos una a uno, el PRD ya no alcanza ni el
segundo lugar y es Xóchitl Gálvez, quien aparece por encima de su aspirante
mejor posicionada, Alejandra Barrales.
Morena depende de sí mismo para llegar caminando pero,
curiosamente, también puede sabotear su arribo al gobierno de la CDMX. Por
ejemplo, las patadas por debajo de la mesa que reparte su presidente en la
capital, Martí Batres contra el jefe delegacional en Cuauhtémoc Ricardo
Monreal, pueden desgastar al partido por dentro y fracturarlo hacia afuera; el
fuego amigo dentro del grupo parlamentario en la ALDF es otro frente abierto;
el hecho de que AMLO esté concentrado en la elección del Edomex y haya
recargado la estructura del partido en su hijo Andrés López Beltrán, con todo y
la inconformidad de Batres, también puede influir; el trapecismo de algunos
perredistas, como Leticia Quezada, Armando Quintero, Carlos Reyes Gámiz, entre
varios más, que buscan dar el salto, puede debilitar y enojar a los cuadros
internos, si se abre la puerta a cualquiera.
Si Morena se
equivoca, podría complicarse la elección innecesariamente. Pero hoy están con
un pie en la Jefatura de Gobierno.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.