Con los
líderes locales del PAN, José de Jesús Mancha Alarcón, y del PRD, Jesús
Velázquez Flores, el gobernador de Veracruz –quien recién cumplió seis meses al
frente del estado-, Miguel Ángel Yunes
Linares se destapó como precandidato de esta coalición a la Presidencia de la
República, sumándose a la lista que encabezan Margarita Zavala –esposa del
expresidente, Felipe Calderón-, el líder nacional del PAN, Ricardo Anaya, el
exgobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle y los senadores panistas, Ernesto
Ruffo y Carlos Romero.
“Un
veracruzano ocupando la silla presidencial” y “elegibilidad” del gobernador de
Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares, así como la rentabilidad política de que
“fue Yunes” quien metió al priista Javier Duarte a la cárcel, fue la tesis que ocuparon tanto Mancha
Alarcón, como Jesús Velázquez para pedir que sus dirigencias nacionales
“tomaran en cuenta” al político veracruzano, de quien –presumieron-, tan solo
en su estado podría aportar un millón 400 mil sufragios en la próxima elección
del 2018.
Acusando
amnesia o a propósito, Mancha Alarcón, y tras bambalinas políticas, olvidaron
que entre los otros precandidatos presidenciales panistas -con aspiraciones
trabajadas desde hacer un par de años o más-, hay dos “padrinos políticos” de
Miguel Ángel Yunes y quienes lo impulsaron en su momento al gobierno de Veracruz.
El 19 de
enero del 2010, Felipe Calderón, en la investidura de presidente de la
República y Margarita Zavala como primera dama, aprovechando el 50 aniversario
del ISSSTE dieron un “pastelazo” a Yunes Linares delante de sus directivos y
cientos de derechohabientes. La broma y la fotografía replicada en la portada
de periódicos nacionales tuvo interpretación política de que Yunes era el elegido
del presidente para la gubernatura de Veracruz por encima de los senadores,
Juan Bueno Torio y Gerardo Buganza.
Y así fue,
menos de un trimestre después, Yunes fue ungido candidato a gobernador. Buganza
renunció al PAN y se alió al candidato priista Javier Duarte, ganador de la
gubernatura, quien a la postre lo nombró secretario de gobierno; Bueno Torio
optó por replegarse. Ya en los comicios, Yunes perdería ante el propio Duarte.
En el 2014,
Yunes Linares se perfilaba para ocupar un escaño como diputado federal panista,
pertenecía al grupo político del entonces líder nacional, Gustavo Madero,
político a quien le retiró su apoyo para volverse afín al hoy líder nacional
del PAN, Ricardo Anaya, otro visible aspirante presidencial.
Fue el
propio Anaya pieza medular para que Miguel Ángel Yunes fuera designado
candidato panista al gobierno de Veracruz, por lo cual, desde un semestre
antes, el diputado federal, Juan Bueno Torio, decidió buscar la gubernatura por
la vía independiente.
“No cimbró a
Veracruz”
Miguel Ángel
Yunes cumplió el pasado 31 de mayo seis meses al frente del gobierno del
Estado. Políticos de oposición, empresarios –Canaco, sobre todo-, medios de
comunicación (Yunes se ha quejado de que
ve mucha “negatividad en los medios locales) y veracruzanos le han recriminado
que la expectativa que levantó en su campaña político-electoral no corresponde
con la realidad.
Estadísticas
del Secretariado Ejecutivo del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de
Seguridad Pública (SESNSP) ahondan que en
los últimos cinco meses se han presentado 620 homicidios dolosos, 75
secuestros, 200 denuncias por extorsión y mil 45 robos de autos.
Desde el
Congreso local, el coordinador de la bancada de Morena, Amado Cruz Malpica,
hizo un comparativo de la comisión de delitos entre los primeros cinco meses de
Yunes, con los primeros cinco meses de Duarte y el de Fidel Herrera, en donde
los números de los exmandatarios priistas son, por mucho, muy inferiores.
Por ejemplo,
en los primeros cinco meses de Fidel Herrera se reportaron 49 denuncias por
extorsión; con Javier Duarte, 143. En el caso de secuestro, con Fidel Herrera
hubo 4 casos; y con Duarte, 13. En homicidios dolosos, con el priista Herrera
Beltrán, 218; y con el político hoy preso en Guatemala, 275.
En el robo
de autos hubo 770 en los primeros cinco meses de los dos gobiernos priistas
pasados, y con el actual gobierno de Yunes hubo mil 45 hurtos de vehículos.
Por ello,
Cruz Malpica fustigó que a seis meses de
que inició el actual gobierno se ha incumplido con la promesa de acabar con la
inseguridad, pese a haber traído ya a la Policía Militar, Gendarmería Nacional,
Policía Federal y reforzar los operativos de la Secretaria de Marina y Ejército
Mexicano.
“Es evidente que no hay política
pública que inhiban los delitos. Las cifras son claras, hay veracruzanos y
familias veracruzanas que han sufrido el embate de la delincuencia”, reprochó Malpica.
En ese mismo
tenor, el diputado federal de Morena, Cuitláhuac García Jiménez, reprocha que
Yunes “sigue con la misma receta” de Duarte en materia de seguridad:
“Mucha policía, mucho mando único,
pero la delincuencia está desatada. El día que Yunes atienda al campo
veracruzano, potencie las inversiones, ese día se van a inhibir los delitos…
hoy sólo vemos simulación”, dijo.
García
Jiménez lamenta que mientras no hay nada que celebrar en los primeros seis
meses de Yunes Linares, éste se encuentre abocado en un proyecto personal de
buscar entrar a los precandidatos de la presidencia de la República.
“Yunes no cumplió con la seguridad,
no ha hecho nada, falló en el sector educativo, no hay crecimiento económico,
utilizó a la SSP para reprimir a militantes de Morena”.
Aunque, el
legislador de Morena por Xalapa reflexiona que el eventual “destape” de Miguel
Ángel Yunes por parte de sus subordinados, pudo haber sido una “cortina de
humo” para “distraer” los reflectores políticos, periodísticos y a la sociedad
de sus “compromisos incumplidos” en los primeros 6 de 24 meses, en los que
habrá de gobernar Veracruz.
“Yunes no es un personaje nacional,
es muy corrupto eso sí, pero no figura como los otros precandidatos de su
partido (Margarita, Moreno Valle, Ricardo Anaya). Es más, es iluso pensar que
Calderón vaya a permitir a Yunes que se le atraviese a su esposa en sus
aspiraciones”,
insiste García.
Para Alberto
Olvera Rivera, investigador del Instituto de Investigaciones Histórico-Sociales
de la Universidad Veracruzana, el
“destape” de Yunes se trata de una “estrategia política”, en la que el propio
mandatario veracruzano está consciente de que sus posibilidades –insiste- son
mínimas.
“Pretende maximizar su presencia
política, generar ruido, para posicionarse con propósitos inmediatos, ‘necesita
que lo pelen’, el gobierno, su partido, para bajar recursos, conseguir obras,
tejer relaciones, etcétera”, dijo.
Olvera
repara en que Yunes Linares no es el único que entra en esa coyuntura, pues también
los gobernadores de Morelos, Graco Ramírez; de Michoacán, Silvano Aureoles, y
de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón “El Bronco”, entre otros, entran a ese
listado de políticos con “ambición política” por un nuevo cargo.
“Virtualmente,
todos, la mayoría de los gobernadores del 2010 en adelante han aspirado a ser
presidentes de la república, se han vuelto, candidatos naturales, sobrevivir
políticamente a través de un nuevo cargo y en acuerdo con los partidos
políticos”, sostuvo.
Secretarios
del gabinete de Yunes y diputados del PAN fueron consultados por Proceso sobre
las aspiraciones de su jefe, recordándoles, que desde hace un par de años, hay
simpatizantes abiertos hacía las candidaturas de Anaya, Zavala y Moreno Valle.
A petición
del anonimato, algunos políticos del actual gobierno insisten que sólo es una
estrategia del gobernador de Veracruz para continuar con su “bloque de ataque”
en contra del líder de Morena, Andrés Manuel López Obrador, estrategia que
cuenta con el aval del gobierno federal y de la cúpula nacional panista.
Otra teoría –aseguran los panistas-
es que, Miguel Ángel Yunes “levantó la mano” aprovechando la efervescencia que
provocaron sus roces y desencuentros con López Obrador, para “negociar
posiciones” con el verdadero candidato/a panista a la presidencia de la
República: “el regreso del PAN a Los Pinos, le garantizaría a Yunes despachar
desde Bucarelli”.
Una más es
que el gobernador busca seguir
posicionando “la marca Yunes” en el espectro político y mediático para
“rentabilidad política” de sus hijos, para que el alcalde de Boca, Miguel Yunes
Márquez sea el candidato a la gubernatura en el 2018, y Fernando Yunes, en la
alcaldía de Veracruz en el periodo 2017-2021, para luego brincar a un escaño en
San Lázaro.
Para este
trabajo periodístico se solicitó una entrevista formal con Yunes Linares. El
miércoles por la noche contestó el teléfono: “adelante, con gusto, sólo que mi
experiencia con Proceso es muy negativa, así que pido grabar la entrevista para
evitar que tergiversen la información. Búscame mañana en la tarde en el puerto
de Veracruz”.
El jueves,
el secretario privado de Yunes, José Antonio Galarza y su jefe de prensa, Elías
Assad, dieron largas y evasivas a la entrevista en más de cinco ocasiones.
Sobre las 7 de la noche ya ni siquiera contestaban el teléfono. Esa misma
tarde, el gobernador Yunes; su hijo, Miguel Yunes Márquez; el dueño del periódico
Notiver, Alfonso Salces; el empresario restaurantero, Marcelino Fernández, y el
jefe de prensa priista, Ricardo Chua, se encontraban tomando café y en franca
tertulia en las instalaciones del periódico porteño.
Las
denuncias de Yunes…
Aunque el gobernador veracruzano se
ha quejado de que la llamada “Carpeta Azul” que ha presentado López Obrador en
sus asambleas informativas acusándolo de corrupto y de integrante de “la mafia
del poder” son un “refrito” de las denuncias y calumnias que puso en su contra
el priista Javier Duarte, Yunes Linares aún tiene abiertas en la PGR la
Averiguación Previa FED/SEIDO/VEIORPIFAM-DF/0000445/2016 –copia de la cual
tiene Proceso– en donde la Sección 32 del Sindicato Nacional de Trabajadores de
la Educación (SNTE) acusa a Yunes Linares de haber constituido en la Ciudad de
México sociedades mercantiles –cuyos accionistas son familiares cercanos– para
“transferir” de forma ilegal “retenciones”, “comisiones” y “recursos” de
trabajadores de ese sindicato cuando era director del Instituto de Seguridad y
Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) en el periodo previó
a renunciar a la dependencia federal, para ser ungido –por vez primera-
candidato al gobierno de Veracruz.
La denuncia
está canalizada en la Unidad Especial de Investigación de Operaciones con
Recursos de Procedencia Ilícita y de Falsificación o Alteración de Moneda, de
la Procuraduría General de la República (PGR), así como en la Fiscalía General
del Estado (FGE) de Veracruz.
La querella
data del 8 de agosto del 2016 –querella
penal que sigue su curso en la PGR– por apropiarse de más de 230 millones de
pesos de “comisiones” y “retenciones” indebidas de miles de afiliados al ISSSTE
y maestros del SNTE, en donde se involucra a su esposa, Leticia Isabel Márquez
Mora, y a sus hijos, el candidato a alcalde de Veracruz, Fernando Yunes
Márquez; el alcalde de Boca del Río, Miguel Ángel Yunes Márquez, y a Omar Yunes
Márquez.
A todos se les señala como
accionistas o integrantes de los consejos de administración de Cobranza y
Recuperación, S. A. de C. V.; Corporate Linkage, S. A. de C. V., e
Intermediación Corporativa, S. A. de C. V., y quienes recibían “transferencias
ilícitas” de la empresa Consupago, S. A. de C. V., representada por Sergio
Chedraui Eguía, con la cual el ISSSTE –durante la administración de Yunes
Linares– firmó varios convenios de colaboración.
Chedraui
Eguía murió el 3 de junio de 2012 a causa de un infarto mientras corría una
maratón en Chapultepec.
Priista por 30 años, Yunes Linares ya
con diez de militancia panista, se le señala de autorizar “préstamos en
efectivo”, “financiamientos” y todo tipo de créditos con descuentos vía
quincenal a trabajadores, cuyas retenciones iniciales recaían en Consupago,
pero que ésta transfería después, a “título de comisión”, a las empresas donde
los accionistas eran integrantes de la familia Yunes Márquez.
“Se aprovechó de su puesto como
director general del ISSSTE, acordó con Consupago transferir recursos retenidos
a los trabajadores, para posteriormente, de manera ilícita, recibirlos a través
de empresas propias y familiares como supuestas comisiones”, expresa la hoja 5 de la denuncia de
hechos.
Cuando se
presentó la denuncia, el secretario de Asuntos Jurídicos de la Sección 32 del
SNTE, Javier Martínez del Ángel dijo que la diligencia realizada en la PGR no
tiene “sesgos políticos”, sino sólo pretende exigir castigo por los delitos en
el ejercicio “abusivo” de funciones y operaciones con “recursos de procedencia
ilícita”.
En el legajo
que aportó el área jurídica del SNTE a su denuncia de hechos se aprecian las
constancias de folio 332818 y 330841 del Registro Público de la Propiedad y
Comercio y de la Dirección de Proceso Registral Inmobiliario y de Comercio, del
entonces Gobierno del Distrito Federal, donde en 2005 y 2006 se constituyeron
las sociedades anónimas de modalidad de capital variable Intermediación Corporativa y Corporate Linkage, en las cuales, con
capitales iniciales de 50 mil pesos, aparecen como apoderados y accionistas
Miguel Ángel Yunes Márquez (entonces diputado local) y Omar Yunes Márquez, con
acciones suscritas representativas de 70% y 30%.
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