Salvador Camarena.
Entre enero y marzo de 2016 en la
Ciudad de México se robaron mil 908 autos. En los mismos meses del actual año
fueron robados dos mil 500 vehículos. Un aumento de 31 por ciento.
Dicho de
otra manera, y siempre según las cifras de la Asociación Mexicana de
Instituciones de Seguros (AMIS) sobre robos de autos asegurados http://bit.ly/2sV4LlG,
en los primeros tres meses de este año en la capital se robaron 592 unidades
más que las robadas en similar periodo del año pasado.
Y dicho aun
de otra manera, esa cifra, la del aumento en robo de automóviles en la capital
del país este año es superior al total de autos robados en el mismo lapso en
todo Guerrero: 592 vs. 486.
Antes de
pasar a otra cosa, y a riesgo de ser chocante, hay que decir que más de 80 por
ciento de los robos de autos asegurados se concentra en nueve entidades y entre
ellas no figura Guerrero. Esas nueve entidades son Estado de México, Ciudad de
México, Jalisco, Veracruz, Sinaloa, Puebla, Tamaulipas, Michoacán y Nuevo León.
Ojo, todo lo
anterior no quiere decir que Guerrero no tenga un problema de robo de autos.
Claro que lo tiene: entre 2016 y 2017 aumentaron de 296 a 486 los autos robados
en el primer trimestre (alza de 64 por ciento), y es primer lugar nacional en
robo con violencia: tres de cada cuatro autos robados en Guerrero incluyen
violencia (la media nacional de esta modalidad es de 59 por ciento).
¿Qué tiene que hacer la policía de la
CDMX en el llamado Operativo Conago en Guerrero buscando autos robados si la
cosa está también mal en la capital? Usted no anda tan errado si no contestó la
opción 'ayudando a un gobierno emproblemado'.
Hay quien ha cuestionado la legalidad
y la legitimidad del hecho de que la Conferencia Nacional de Gobernadores
(Conago), hoy presidida por Miguel Ángel Mancera, haya inventado el operativo
que estuvo en días pasados en Guerrero (proselitismo y turismo electoral, le
llamaron en el diario El Sur http://bit.ly/2u1Cppj).
En Guerrero se preguntaban por el
sustento legal para la llegada de policías 'chilangas'. Pertinente también
sería cuestionar desde la capital cuándo los capitalinos le dieron a su jefe de
Gobierno (es un decir) la autoridad para disponer recursos policiacos locales
en actividades más allá de la Ciudad de México.
Si realmente hubiera una Asamblea
Legislativa, quizá habría oposición; si hubiera oposición, quizá habría
debates; si hubiera debates, quizá algún opositor, o algún perredista que se
honre, habría hecho peticiones para hacer comparecer a las autoridades a
explicar la puntada policial de Mancera en la Conago. Pero él hubiera, con sus
habrías, no existe.
Conviene por
tanto no ver el episodio Operativo Conago de manera aislada.
Sumen
ustedes que la semana pasada el gobierno de la ciudad apresó y metió hasta el
cogote con acusación por homicidio doloso al novio de la fallecida (y
victimizada por la PGJCDMX) Lesvy Osorio.
Sumen
ustedes las expresiones mancerianas, tipo la noche de los zombies, cuando
advierte que el nuevo sistema penal liberará, porque es malo de malolandia, a
más de cuatro mil presos a las calles chilangas.
El resultado
de esa suma es una agenda populista, la 'agenda del miedo' del candidato (no se
rían) que quiere imponerse por la vía de soy el que puedo combatir la
inseguridad. Ajá. O algo así como Mancera queriendo revivir viejas glorias.
Durito Mancera is back.
En ese tenor hay quien dice que si se
le frustra lo de la candidatura presidencial (que no se rían) aceptaría ser
fiscal de la nación. Dios nos libre.
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