La Suprema Corte de Justicia de la
Nación (SCJN) desechó el recurso de inconstitucionalidad contra la reforma
electoral de Morelos, presentado por el Partido Encuentro Social (PES), con lo
que dejó en firme el requisito de 12 años de residencia para aquellos que
aspiren a la gubernatura; con ello, Cuauhtémoc Blanco Bravo podría perder la
posibilidad de competir.
En
respuesta, el exfutbolista aseguró que
esta decisión es un nuevo intento por parte del gobernador perredista Graco Ramírez
y su familia, a quienes comparó con “Los locos Adams”, para dejarlo fuera de la
competencia por la gubernatura el próximo año, y con ello favorecer a su
hijastro, el actual líder del PRD en Morelos, Rodrigo Gayosso Cepeda.
Dijo que
todo esto, “ya lo tenían planeado y bien
estudiadito para seguir fastidiándome, eso se los dejo a mis abogados, pero
cuando yo decida retirarme de la alcaldía y después postularme a la
gubernatura, yo lo veré, lo veré hasta entonces, porque ahorita tengo un
compromiso con el ayuntamiento”, dijo en entrevista al término de un acto
en el edificio municipal.
El alcalde
de Cuernavaca dijo que “Los locos Adams”
le temen, “porque saben (que en caso de buscar la gubernatura y ganarla), no se
las voy a perdonar”.
Aseguró que no le preocupa la
determinación de la SCJN pues eso “es cosa de los abogados”, por lo que aseguró
que continuará “luchando contra las injusticias” cometidas por Graco Ramírez y
su grupo político.
“Todos tenemos cola que nos pisen.
(Ellos dicen) ‘Si llega ese cabrón es muy peligroso’, y hay muchos personajes
que están corriendo el riesgo porque saben que yo no voy a perdonar las
injusticias que han cometido”, sostuvo Cuauhtémoc Blanco Bravo.
Aseguró que él no se presta a
“porquerías”, como calificó las propuestas de “negocio” que Rodrigo Gayosso le
hizo. Insistió en
que está cansado de todos los intentos del grupo político de Graco Ramírez por
dejarlo fuera del gobierno municipal y de la carrera rumbo a la gubernatura.
Durante el
mes de diciembre pasado, el alcalde fue sometido a tres procesos de destitución
en el Congreso del Estado, a través de las figuras de revocación de mandato,
suspensión definitiva del cargo y juicio político. A las tres, el ayuntamiento
y el propio alcalde respondieron con sendas controversias constitucionales y
solicitudes de amparo.
Sin embargo,
el gobierno estatal y el Congreso local
no han cejado en sus intentos por afectar al exfutbolista. En mayo pasado, la
mayoría de los diputados locales aprobaron una reforma electoral con la que
pretenden dejar fuera al alcalde de la carrera por la gubernatura.
En
respuesta, el PES, partido al que Blanco Bravo se afilió hace unos meses,
interpuso un recurso para echarla abajo. No obstante, la Suprema Corte de
Justicia de la Nación lo desechó en estos días.
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