La denuncia
hecha por el director general del Metro, Jorge Gaviño Ambriz, ante comisiones
de la Asamblea Legislativa de que la fallida adquisición de 30 trenes de
rodadura férrea, incompatibles con las vías de la Línea 12, hecha por el
gobierno de Marcelo Ebrard, obligará a que se reabra ese caso de corrupción que
costará casi 30 mil millones de pesos al Servicio de Transporte Colectivo.
Integrantes
de la bancada del PRD, encabezados por Elena Segura Tapia, anunciaron que
promoverán que se haga una auditoría especial para revisar el contrato del
Proyecto de Prestación de Servicios, y las tres contraprestaciones que incluyó
y que elevaron en un 43 por ciento el costo inicial de la onerosa obra, de la
que tanto se ufanó el autoexiliado exjefe de Gobierno capitalino.
Aseguró la
asambleísta del sol azteca que se simuló un contrato de arrendamiento bajo la
figura de PPS, pero lo que se dejó fue una deuda de más de 30 mil millones de
pesos a largo plazo —hasta el 2026— lo que requiere una investigación que
incluiría al hoy senador de Morena, Mario Delgado, que fuera secretario de
Finanzas de la administración de Ebrard.
Sostuvo
también la legisladora perredista capitalina que, aunque ya hubo auditorías y
una investigación que inhabilitó por 10 años a Enrique Horcasitas, exdirector
general del Proyecto Metro, se trata de un tema específico que involucra a
Ebrard y a Delgado.
Al mismo
tiempo, el presidente de la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de
la CDMX, Iván Texta Solís, declaró que se trata de una deuda que se dejó a la
capital de la República, sin que pasara por la Asamblea Legislativa que debió
autorizarla.
El extitular
del gobierno de la ciudad de México, que se autoexilió desde hace tres años, ha
anunciado que regresará al país en noviembre, según algunos de sus allegados,
mientras Delgado es uno de los precandidatos de Morena a ese mismo cargo para
2018.
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