martes, 10 de octubre de 2017

Inicia la pasarela priista.

Georgina Morett.

Pasada la emergencia por los temblores, el PRI inicia su pasarela presidencial en Sinaloa, con los cuatro aspirantes de todos conocidos: el secretario de Hacienda, José Antonio Meade; el de Educación, Aurelio Nuño; de Salud, José Narro, y de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong.

Todo está previsto, aunque se afinan los últimos detalles, para que la pasarela inicie este viernes y sábado en Mazatlán, en un evento organizado por la Escuela Nacional de Cuadros, que dará oportunidad a los militantes de conocer a los cuatro precandidatos.

El viernes 13 estarán en el Icadep, ante los priistas de Sinaloa, Aurelio Nuño y José Narro, y el sábado 14, Miguel Ángel Osorio Chong y José Antonio Meade.

A pesar de que todavía no se le ubica como una pasarela, lo importante es que van los cuatro finalistas a quienes nombró el coordinador de los senadores priistas, Emilio Gamboa, y, en definitiva, son a quienes se les ven mayores posibilidades de lograr la candidatura.

Antes del temblor había trascendido que los priistas realizarían esta pasarela y ahora sí, pero sin mucho ruido mediático, empezarán a mostrar a sus candidatos.

Estos pasos los deben dar con cuidado, ya que tienen críticas a su interior, como la de Democracia Interna, que señala que “en los hechos ya dieron el banderazo a una pasarela de una cuarteta de notables, que a los ojos de la cúpula son la ‘crema de la crema’ de los prospectos militantes y ciudadanos, entre los cuales deberá surgir el candidato”.

Y les recuerda que esta propuesta en 1999 dio como resultado, por primera vez en la historia postrevolucionaria, la derrota del PRI en la Presidencia de la Republica.

En el Consejo Político del próximo miércoles, los priistas elegirán a los integrantes de la Comisión Política Permanente; al contralor general del CEN; al de Defensoría Nacional de los derechos de la militancia, y a los integrantes de la Comisión Nacional de Justicia Partidaria.

En la orden del día no se mencionan ni el método ni la detención de su último exgobernador, Eugenio Hernández.

Así las cosas. En el PRI tienen que moverse con cautela.

Depa sin dueño.

En el edificio de Emiliano Zapata 56, que colapsó en el temblor del 19 de septiembre, aseguran, quienes vivían ahí, que era tanta la corrupción que uno de los 24 departamentos no tenía dueño, porque era para pagar el soborno por parte de la constructora a las autoridades.

Y parece desmedido, pero no es difícil pensarlo en un edificio recién construido que se deshizo, y dañó al de al lado; sólo puede concebirse si hubo mucho dinero para tapar los errores de construcción.


Y, por cierto, sería bueno que hubiera respuesta por parte de los Directores Responsables de Obra, ya que se les busca por problemas en un edificio recién construido y, a pesar de que prometen reportarse, nunca lo hacen.

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