Georgina Morett.
Pasada la emergencia por los
temblores, el PRI inicia su pasarela presidencial en Sinaloa, con los cuatro
aspirantes de todos conocidos: el secretario de Hacienda, José Antonio Meade;
el de Educación, Aurelio Nuño; de Salud, José Narro, y de Gobernación, Miguel Ángel
Osorio Chong.
Todo está
previsto, aunque se afinan los últimos detalles, para que la pasarela inicie
este viernes y sábado en Mazatlán, en un evento organizado por la Escuela
Nacional de Cuadros, que dará oportunidad a los militantes de conocer a los
cuatro precandidatos.
El viernes 13 estarán en el Icadep,
ante los priistas de Sinaloa, Aurelio Nuño y José Narro, y el sábado 14, Miguel
Ángel Osorio Chong y José Antonio Meade.
A pesar de
que todavía no se le ubica como una pasarela, lo importante es que van los
cuatro finalistas a quienes nombró el coordinador de los senadores priistas,
Emilio Gamboa, y, en definitiva, son a
quienes se les ven mayores posibilidades de lograr la candidatura.
Antes del
temblor había trascendido que los priistas realizarían esta pasarela y ahora
sí, pero sin mucho ruido mediático, empezarán a mostrar a sus candidatos.
Estos pasos
los deben dar con cuidado, ya que tienen críticas a su interior, como la de
Democracia Interna, que señala que “en los hechos ya dieron el banderazo a una
pasarela de una cuarteta de notables, que a los ojos de la cúpula son la ‘crema
de la crema’ de los prospectos militantes y ciudadanos, entre los cuales deberá
surgir el candidato”.
Y les recuerda que esta propuesta en
1999 dio como resultado, por primera vez en la historia postrevolucionaria, la
derrota del PRI en la Presidencia de la Republica.
En el
Consejo Político del próximo miércoles, los priistas elegirán a los integrantes
de la Comisión Política Permanente; al contralor general del CEN; al de
Defensoría Nacional de los derechos de la militancia, y a los integrantes de la
Comisión Nacional de Justicia Partidaria.
En la orden del día no se mencionan
ni el método ni la detención de su último exgobernador, Eugenio Hernández.
Así las cosas. En el PRI tienen que moverse con cautela.
Depa sin
dueño.
En el edificio de Emiliano Zapata 56,
que colapsó en el temblor del 19 de septiembre, aseguran, quienes vivían ahí,
que era tanta la corrupción que uno de los 24 departamentos no tenía dueño,
porque era para pagar el soborno por parte de la constructora a las
autoridades.
Y parece desmedido, pero no es
difícil pensarlo en un edificio recién construido que se deshizo, y dañó al de al
lado; sólo puede concebirse si hubo mucho dinero para tapar los errores de
construcción.
Y, por
cierto, sería bueno que hubiera respuesta por parte de los Directores
Responsables de Obra, ya que se les busca por problemas en un edificio recién
construido y, a pesar de que prometen reportarse, nunca lo hacen.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.