Los
“peñabots” no existen y jamás “han existido”. La Presidencia de la República no
ha registrado erogaciones para “promocionar contenido” en redes sociales.
Además, es el propio Enrique Peña Nieto, quien maneja sus cuentas cibernéticas
y no hay nadie ni ningún equipo contratado para auxiliarlo.
Eso se desprende de las discusiones
de la primera sesión ordinaria de su Comité de Información en 2017, cuya acta
-OPR/CT/ISO/2017- se encuentra en el Instituto Nacional de Transparencia,
Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI).
Una solicitud de información dirigida
a la Presidencia de la República requirió los contratos con personal externo
para promocionar contenido en redes sociales; en otras palabras, si individuos
habían sido llamados para tuitear o postear determinada información. Tres instancias dentro de Los Pinos
negaron que alguna vez se haya contratado tal servicio.
La
Coordinación de Estrategia Digital Nacional rechazó que haya realizado trato de
algún tipo para generar contenidos en las redes sociales desde diciembre de
2012, fecha en que asumió como presidente de México, Enrique Peña Nieto. Por su
parte, la Dirección General de Finanzas y Presupuesto respondió que no localizó
ningún documento de erogaciones presupuestarias que implicaran pago para
promocionar información en Internet. A su vez, la Coordinación General de
Comunicación Social y Vocería del Gobierno de la República dijo que no contaba
con ningún registro al respecto.
Ante tal negativa, el Comité de
Información de la Oficina de la Presidencia declaró “inexistente” la
información relacionada con el pago para promocionar determinados temas en
redes sociales. Es decir, declaró que los llamados “peñabots” no existen.
Pero los “peñabots”, esos cientos de
cuentas que logran derribar tendencias negativas o posicionar algunas a favor
del Gobierno, no sólo se han notado en México; sino que han sido detectados
desde la academia extranjera. Según el estudio de la Universidad de Oxford,
titulado Troops, Trolls and Troublemakers: A Gloval Inventory of Organized
Social Media Manipulation, México está entre 29 países que utilizan
“cibertropas” o “ejércitos de bots” para influir en las principales redes
sociales como Twitter, Facebook y hasta Instagram. Se trata de naciones con
Gobiernos democráticos o unipersonales, así como religiosos.
“En México también existen tropas
cibernéticas patrocinadas por el Gobierno que atacan a periodistas y provocan
la desinformación en los medios de comunicación; estas tropas usan una
combinación de la automatización e interacción humana”, se lee en el estudio.
La
investigación que aún cuelga en Wikileaks fue dirigida por Samantha Bradshaw y
Phillip N. Howard. En su presentación, los
autores describieron el modus operandi de las cuentas falsas que es casi el
mismo en cada país. “(Los bots) promueven agendas (como en Serbia), la difusión
de información favorable a los gobernantes (como en Vietnam) o automatizan un
software que imita el comportamiento de los humanos (entre ellos Argentina,
Filipinas, Rusia, Turquía, Venezuela y México)”, asentaron en su trabajo.
Los reconozcan o no, en México, en la
memoria cibernética ha quedado la manera en que cientos de cuentas lograron
bajar la etiqueta “IFAI” que aludía al traspié del Presidente cuando no pudo
decir el nombre completo del Instituto (hoy INAI) en 2013. También cómo cada
noche del Grito del 15 de septiembre la tendencia “acarreo” era derrumbada.
Además, cómo hubo 60 mil mensajes a favor de la Reforma Energética que -según
Carlos Páez, director de la aplicación Mesura-, sólo fueron posibles a través
de “peñabots”.
En el
sexenio de Enrique Peña Nieto se inauguraron en México los canales de
comunicación cibernéticos entre el Gobierno y los gobernados. Las redes no
importaban tanto en 2006, cuando Felipe Calderón Hinojosa arrancó su
Administración. Twitter no existía en México, Facebook era apenas un club de
amigos sin impacto en la política nacional y Youtube era, para calificarlo con
una palabra, “divertido”.
En el
preámbulo del proceso federal de 2018 -el más grande de la Historia de México-,
las redes aún no son para todos. Según la Encuesta Nacional sobre
Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares del
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), 46.3
millones de mexicanos no contaba con acceso a Internet por falta de recursos
económicos.
Pese a este limitado acceso, en muy
poco tiempo, de acuerdo con los analistas, las redes dieron un giro en su
función. Ya no son simples herramientas para enviar mensajes, ahora son
espacios desde los que se debate y se influye.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.