Alejandro Páez Varela.
A finales de
enero pasado, el equipo de Alejandra Barrales recibió el documento que, me
dicen, será la biblia de la campaña 2018 por la capital. Se trata de un trabajo
medianamente complejo, de “análisis” y “estrategia”, elaborado por un equipo
externo contratado ex profeso. Me dicen que fue elaborado por tres individuos
que trabajaron en campañas pesadas. A los tres los tengo identificados. Uno de
ellos, me dicen, fue parte de un equipo que asesoró al candidato Enrique Peña Nieto.
Consulté dos
fuentes dentro del PRD; ninguna se atrevió a desmentirme el documento. Una de
esas fuentes le vio “mucha lógica, sí”, pero sentí que estaba preocupado porque
se hubiera filtrado. Otra lo justificó con un: “Se trata de ganar a como dé”.
El documento
podría ser muy amplio; yo tengo una versión Power Point. Aun así, lo que me
entregaron consta de 52 páginas. No tengo la carátula y supongo que la llevaba,
con nombres y autores. Abre con un perfil de Alejandra Barrales y se sigue con
algo que llaman FODA: Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas.
Enumera cuatro fortalezas en la candidata del Frente: “Trayectoria y
capacidad”, “Liderazgo”, “Gran cobertura mediática y mayor conocimiento en la
ciudad que sus rivales” y “Autonomía (no pertenece a ninguna tribu)”.
El documento, que me dicen ya fue
adoptado por la campaña de Barrales, es un manual de guerra sucia. Se centra en
atacar a Andrés Manuel López Obrador con todo y en hacerle daño a Claudia
Sheinbaum. Y, claro,
recomienda potenciar a Barrales como una “chica trabajadora que logra sus
sueños y el discurso de la mujer empoderada”; que “tiene claro lo que quiere
hacer y cómo hacerlo”; que “sabe construir alianzas y confrontar a sus
rivales”; que destaca “como mujer fuerte que contendió en las internas y logró
ganarlas”. Y luego dice que la autonomía es su principal línea frente a Claudia
Sheinbaum: “Discurso que tiene mucho potencial al decir que la morenista es
sólo una fachada de AMLO y [Martí] Batres”.
En el documento le enumera como
debilidades su “poca claridad de logros como legisladora y funcionaria”, “Poco
arraigo en algunas delegaciones”, “Desfonde del PRD” y “Candidatura pactada”.
Pone como amenaza potencial que
“pertenece al grupo de Miguel Ángel Mancera”, que “en su gestión [de Alejandra
Barrales, como líder nacional perredista] se desfondó el PRD, que hoy vive una
crisis política que lo hace depender de alianzas para subsistir”. Y una más:
“Se le ha acusado de traicionar a Bejarano, AMLO, Ebrard, ‘Los Chuchos’ y de
jugar una doble línea con Mancera y [Ricardo] Anaya para lograr la candidatura
a la CDMX”.
Y le enumera tres focos rojos:
“Las acusaciones de corrupción en el
Fideicomiso de Educación”.
“El departamento en Miami”.
“La Casa de las Lomas”.
Analiza las
últimas elecciones y la situación actual en la capital mexicana. Destaca que la
violencia y la economía son las dos principales preocupaciones del votante,
luego de cinco años de Mancera en el gobierno. Recomienda a Alejandra Barrales “ver” una Ciudad de México
“progresista y moderna, transparente y honesta, independiente y democrática”.
Le da algunas líneas para defenderse: “Nos costó mucho trabajo sacar a los
corruptos de las administraciones de la capital”, “He sido enemiga de la
opacidad”, “Mi vida siempre ha estado bajo el escrutinio de la opinión
pública”.
El documento
le plantea a Alejandra Barrales una Ruta Estratégica basada en dos caminos:
Uno es el “Camino Formal”: que
Alejandra Barrales traiga ejes temáticos convencionales, que ataque a AMLO, que
hable sobre la corrupción y los sismos con énfasis en Tlalpan y en la
Cuauhtémoc (delegaciones gobernadas por Claudia Sheinbaum y por Ricardo
Monreal) y algo que denomina “contención”.
Otro es el “Camino Informal”:
recomienda promover la historia de vida de Barrales, “que viene desde abajo”;
promoverla como una “candidata sexy” en el sector masculino; verla como “madre
trabajadora” y finalmente algo que denominan “viralización temática”.
Para el
“Camino Formal” le pide “seguir enfocándose en Andrés Manuel y minimizar a
Sheinbaum [porque] fortalece la imagen de Ale Barrales”. Abiertamente enfatiza
en hacer guerra sucia: “Se recomienda un
segundo a bordo en la campaña que golpee constantemente a la candidata de AMLO.
Se recomienda una estrategia digital alterna y anónima que se dedique
exclusivamente a golpear a Sheinbaum”.
Da dos
frases a Alejandra Barrales para que suelte golpes. Las transcribo textuales: “En el 2000 [o sea, con López Obrador] me
acerqué a un proyecto que parecía de la gente y ciudadano, pero me fui dando
cuenta que era un proyecto de una sola persona. Sé que en ese grupo me acusan
de traidora, pero prefiero darle la espalda a los corruptos y no a la gente,
mucho menos a mis ideales”. Una segunda frase: “No comulgo con la idea de engañar a la gente; de decirles que hay
innovación y esperanza cuando lo que se propone es regresar a las mentiras de
siempre”.
La estrategia aconseja a Barrales no
abordar directamente el tema de la reconstrucción después del sismo, porque
“esto causaría molestias a Mancera”. Sin embargo, pide que
“algún personaje posicione el tema” para buscar reacciones de Sheinbaum y luego
viralizarlas.
Este “Camino
Formal” concluye con una frase: “Los
temas álgidos de Ale Barrales son los de su patrimonio, que querrán traducirlos
en temas de corrupción. Es necesario alinear un discurso y hacer transparente
el argumento y la explicación que se haga al respecto”.
Para el “Camino Informal” se pide promover “la
historia de vida de una mujer [Barrales] que se esforzó y logró superar varios
obstáculos en una sociedad machista, es una historia vendible”. Le pide
difundirlo particularmente en medios digitales para que se viralice. “Debe ser
en formato de entrevistas y/o reportaje”.
Hay un
capítulo que se llama así: “Candidata
Sexy”. Agrega dos líneas. 1.– “La imagen de mujer madura y guapa es impactante
entre hombres”. 2.– “Esta se debe
viralizar a través de influencers y/o fan page aliadas que exalten su atractivo
físico, sin vulgaridad, sólo sugestivo. Es un trabajo de sincronización con
quien captura imagen en eventos, a fin de que no se vea producida a estrategia,
sino natural”.
Hay un
apartado que se llama: “Viralización temática”. En él le recomienda (y
transcribo):
“Esta parte de la comunicación
estriba únicamente en crear fan pages que se dediquen a generar reacciones y
viralizar información.
“–Memes
“–Posicionamiento.
“–Tendencias.
“–Fake News”.
Al final, hay
dos páginas con letras grandes, destacadas, de dos temas (otra vez transcribo):
“Proponemos que AB [Alejandra
Barrales] no se ocupe directamente de la desactivación de la oponente”.
“Para ello, construiremos una línea
estratégica de golpeteo Black”.
Golpeteo Black, supongo, es darle con
todo y por todas las vías a Claudia Sheinbaum.
Mikel Arriola aparece como sólo como
un accidente en todo el documento.
Como
sabemos, la capital será escenario de una de las contiendas más férreas de la
elección 2018. Pero me parece que debe jugarse con nobleza.
El PRD mismo se ha quejado de guerra
sucia durante años y ahora, para ganar, parece, Barrales está dispuesta a generar
desde fake news hasta campañas anónimas para denostar a sus contrincantes. O
venderse como un producto sexista (o sexy) para jalar ciertos votos “de hombres
maduros”.
La fuente
que me dio el documento me dice que la estrategia ya se está implementando, y
me dio ejemplos muy específicos. Como dije, tengo nombres de quienes la elaboraron,
pero equis, puede ser cualquiera: el tema es el documento mismo; que adopte una
estrategia basura; que se quiera ganar con lodo lo que durante años se obtuvo
con nobleza. Desde 1997, con Cuauhtémoc Cárdenas, se ha ganado la capital por
gente que ha votado convencida. Mancera mismo ganó la Ciudad de México con una
enorme cantidad de votos de gente convencida por un proyecto de izquierda.
Alejandra Barrales tiene fama, sí, de
“traicionera”. Lo dice el propio documento. El mismo Mancera, y AMLO, y Ebrard,
y todos sus padrinos más importantes lo han padecido por años. Pero también
tiene fama de ambiciosa. ¿De eso se trata ahora, de ganar con un haiga sido
como haiga sido? ¿Ahora se trata de lanzar basura, de renunciar a principios
para tratar de conservar la capital? ¿Qué diferencia tiene ese documento a uno
elaborado para, por ejemplo, cualquiera de los candidatos del PRI (Del Mazo,
Eruviel, etc.), a quienes por años se ha considerado lo más cochino entre lo
cochino?
¿Esa será la
forma de despedirse en la capital, si es que la votación da el resultado que
sugieren todas las encuestas?
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