Nadie daba un quinto por ella como candidata independiente,
pero ocurre que la decisión de Margarita Zavala Gómez del Campo de bajarse de
la contienda ha venido a cimbrar al de por sí ya enconado escenario electoral
de nuestro país. Los aspirantes presidenciales que quedan en la contienda,
todos varones, reaccionaron de diferente manera ante la decisión de la primera
mujer en la historia de México que venció todos los obstáculos para estar en la
boleta electoral.
Como buenos machos al
mirar sola a la muchacha, el panista Ricardo Anaya Cortés y el no priista José
Antonio Meade Kuribreña, se deshacen en lisonjas y cumplidos para tratar de
conquistarla. Y llevarse sus votos… que pudieran estar entre los dos y los tres
millones.
El candidato de la coalición Por México al Frente, formada
por el PAN, PRD y Movimiento Ciudadano Ricardo
Anaya descubre que su ex compañera de partido a la que le jugó sucio para
desplazarla de la carrera por la candidatura panista a la Presidencia es una
mujer valiente y de principios y declara que sus aportaciones al país, y en
particular a esta contienda electoral, han sido muy valiosas. “A ella y a su
equipo, todo mi reconocimiento”, dijo.
Por su parte, el abanderado de la coalición Unidos por
México, firmada por el PRI, el Partido Verde y Nueva Alianza Meade expresó su mayor respeto y
admiración a la ex panista, a la que calificó como mujer honesta, inteligente y
congruente. “Siempre contará con mi amistad y reconocimiento”, prometió.
“Nuestra democracia se fortalece con su participación y valentía”.
Al Bronco no le gustó
la decisión de Margarita. Dijo que le daba pena que se haya bajado del caballo.
Y luego la acusó: les dije, dijo, que no era verdaderamente independiente. Y
vaticinó que en unos días la ex candidata más anunciará que se suma a Meade o a
Anaya.
Andrés Manuel López
Obrador. De entrada, se resistió a hacer comentario alguno sobre la salida de
Margarita de la contienda y, un día más tarde, arremetió contra ella… por las
presuntas culpas de su marido.
El Peje dijo que tanto
Zavala como Felipe Calderón cargan un problema de conciencia y tienen una deuda
con todo el país. Ella trae, dijo, un problema de conciencia, porque su esposo
se robó la presidencia en 2006. Y no sólo eso: fue el que desató esta guerra
que ha causado la muerte de miles de mexicanos y entonces. “Calderón convirtió
al país en un cementerio y eso les pesa mucho, traen un problema de conciencia,
pero no es conmigo, ellos deberían entender que tienen esa deuda histórica con
el pueblo de México”, acusó.
Resulta harto elocuente la reacción de cada uno de los
protagonistas restantes de la contienda electoral 2018. Pienso que también
indica que la presencia primero y la ausencia ahora de la señora Margarita,
como le llama el aspirante tabasqueño, tiene mucho más importancia de lo que
esos mismos personajes asumían hace apenas una semana.
Difícilmente podemos suponer que la renuncia de la ex primera
dama, difundida el miércoles pasado, defina la contienda que habrá de
dilucidarse el próximo domingo 1 de julio. Pero que será un elemento que va a
influir en la decisión de los mexicanos lo demuestran los primeros sondeos
posteriores al poco sorpresivo anuncio. La encuestadora Masive Caller difundió
la mañana del jueves una encuesta telefónica, según la cual el panista Anaya
Cortés dio un salto en las preferencias para ponerse a cinco puntos del líder
AMLO… que parece entrar en una tendencia a la baja por primera vez en toda la
campaña.
Por lo demás, y esto es lo más lamentable, la decisión de
Zavala Gómez del Campo ante la imposibilidad de una postulación competitiva
denota el doloroso fracaso de las candidaturas independientes que por primera
vez se experimentan en el país. El cúmulo de requisitos, trabas e inequidades
que los partidos lograron plasmar en la Ley correspondiente, logró el efecto
para ellos deseado: desalentar la participación de los ciudadanos sin partido
en los procesos electorales, lo que muchos como yo creímos que era un gran
avance.
La clase política
mexicana, otra vez, frustró una nueva y valiosa posibilidad democrática. Optó
de nuevo por apoderarse y repartirse los cargos públicos, las curules y los
escaños, los 12 mil millones de pesos destinados a sus campañas electorales.
Son todos suyos.
Habrá que reconocer a Margarita su esfuerzo y su tenacidad
para enfrentar todos esos escollos económicos, administrativos y políticos que
encontró en su camino. Seguramente ella emprenderá un proyecto político
diferente que capitalizará lo logrado en esta aventura.
Por ahora, mejor le decimos con Rubén Darío: Margarita, está
linda la mar/ y el viento lleva esencia sutil de azahar/ yo siento en el alma
una alondra cantar: tu aliento/ Margarita, te voy a contar un cuento. O margarita nos va a contar un cuento cuando
se pronuncie por un candidato, después de haber negociado.
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