En redes sociales se multiplican las
denuncias por la entrega de tarjetas con la promesa de depósitos por mil 500
pesos mensuales y de por vida si el candidato del “Frente Por México”, Ricardo
Anaya, gana la presidencia el 1 de julio. Así el panista se suma a su compañera
de coalición, Alejandra Barrales, quien busca la jefatura de Gobierno, y que
también ha repartido tarjetas sin fondo durante su campaña.
Las tarjetas de Anaya promocionan la
principal propuesta del Frente en materia de política social, el Ingreso Básico
Universal (IBU). Ciudadanos, periodistas e integrantes de Morena han difundido
fotografías de la tarjeta y la carta que aseguran ya comenzaron a recibir
diversos ciudadanos.
Morena confirmó a SinEmbargo que han detectado el
reparto de unas tarjetas con número, fecha de vencimiento y lo que parece un
chip, a través de correo postal en donde Anaya promete mil 500 pesos mensuales
a los mexicanos.
Yeidckol
Polevnsky Gurwitz, secretaria general de Morena, dijo que la propuesta del IBU que ahí se promete “es una aberración
total, no salen las cuentas, no dan. Pero bueno dicen que prometer no empobrece
y como sabe que no va a ganar, que no tiene posibilidad alguna de llegar está
dando patadas de ahogado”.
En tanto,
Agustín Guerrero Castillo, colaborador de la campaña de Andrés Manuel López
Obrador, dijo que la tarjeta se está
enviando por correo postal con una carta de manera personalizada.
“Yo sé de personas en la Ciudad de
México que les está llegando por correo, personalizadas. Ya Anaya se parece a
los populistas que tanto odia, no te llama a votar por él, pero te dice que hay
que combatir la pobreza, que hay que pensar bien el voto, y que si quieren que
ese se haga realidad lo apoyes”, indicó.
“No hay presupuesto que te soporte
eso. Serían unos 100 millones de mexicanos, si contamos los adultos de 18 años
en adelante, a 1,500 pesos mensuales”, agregó Agustín Guerrero.
La estrategia de la tarjeta sin
fondos también está siendo utilizada por Alejandra Barrales, compañera de Anaya en el Frente y
candidata por la jefatura de gobierno de la Ciudad de México. La propia candidata anunció en mayo la
entrega de un millón de plásticos “Para las jefas” y otros de descuento en el
transporte público para estudiantes. Estas tarjetas representan un virtual
beneficio si ella gana la elección el 1 de julio.
También José Antonio Meade, candidato
del PRI a la Presidencia, entrega su tarjeta que acompaña con un certificado de
compromisos firmados por él. El método también fue utilizado por el PRI en el
Estado de México durante la campaña a Gobernador de Alfredo del Mazo, cuando se
entregaron “La Fuerte” y el “Salario Rosa”. Incluso los especialistas han dicho
que fue el Tricolor quien inició con este tipo de prácticas.
SinEmbargo
contactó al equipo de campaña de Ricardo Anaya para solicitarle información
sobre la tarjeta del Ingreso Básico Universal, en qué estados del país se reparte,
y si cuenta o no con fondos. La
respuesta de Fernando Rodríguez Doval, vocero de la campaña de Anaya Cortés,
fue que investigaría “bien en qué consiste”, pero no se dieron más detalles.
Este medio marcó también en varias
ocasiones al teléfono que viene inscrito en el plástico y en todo momento
respondió una grabación: “En este momento nuestros agentes se encuentran
ocupados”.
LA TARJETA
DE ANAYA.
Usuarios han
difundido una fotografía de la carta que acompaña la tarjeta del Ingreso Básico
Universal, donde se lee el siguiente texto:
“Te escribo para saludarte y decirte
que cuando sea presidente tendrás derecho a tener DINERO SIEMPRE (Di Sí), de
forma mensual y garantizada de por vida, recibirás $1,500.00 (mil quinientos
pesos) por el solo hecho de ser mexicano.
Este derecho se entregará sin
distinción y condiciones, reduciendo la desigualdad y la pobreza. Por eso
queremos que digas ¡SÍ!”.
La carta
pide a los votantes decir sí a diversas afirmaciones: “¡Di Sí a tener un
ingreso seguro!”; “¡Di Sí a que los estudiantes no dejen sus estudios por
problemas económicos!”; “¡Di Sí a la ayuda para amas de casa y madres
solteras!”; “¡Di Sí al apoyo para los emprendedores que desean iniciar un
negocio!”; “¡Di Sí a darle más a quienes no les alcanza!”; “¡Di Sí a reducir la
desigualdad y la pobreza de nuestro México!”; “¡Di Sí al ingreso Básico
Universal!”.
En la misiva
también se lee: “Lo mejor de todo es que
este Ingreso Básico Universal (IBU) se va a entregar cada es a todos los
ciudadanos sin distinción. Nadie del gobierno va a poder condicionar la entrega
de ese recurso a cambio de tu voto o apoyo a algún partido”.
Sin embargo,
al final del documento se plantea: “para
que el IBU sea una realidad y tengas DINERO SIEMPRE, necesitamos de todos. Si
tú también quieres un México en paz con justicia y prosperidad, en el que nadie
tenga las manos vacías llama gratis al 01800-63-ANAYA desprende la tarjeta y conviértete
en promotor de esta propuesta”.
LA
ESTRATEGIA DE LA TARJETA SIN FONDO.
Al menos
desde 2011, los partidos políticos y sus candidatos han hecho uso de tarjetas y
monederos electrónicos para incentivar el voto a su favor. Un mecanismo poco perseguido y castigado debido a la ambigüedad de la
Ley electoral vigente, aunque visto por autoridades y analistas como una dádiva
que puede coaccionar el voto y que, por tanto, minaría la calidad de la
democracia mexicana.
El candidato
priista Eruviel Ávila Villegas, quien resultaría electo, lanzó en 2011 “La
Efectiva”, a través de la cual.
La última de
estas controversias tuvo lugar tanto en Coahuila como en el Estado de México,
en el marco de las elecciones intermedias de junio de 2017. “Mi Monedero”, “Mi
Monedero Rosa” y “Mi Tarjeta de Inscripción”, fueron las cartas utilizadas por
el priista Miguel Ángel Riquelme Solís para ganar la gubernatura cohuilense. Y
en el Edomex, “La Fuerte” y el “Salario Rosa” del priista Alfredo del Mazo Maza
prometían, respectivamente, acceso a programas sociales a varones y mil 200
pesos mensuales a las amas de casa que votaran por él -quien por cierto, se
llevó la elección-.
SinEmbargo publicó en mayo el análisis de varios
especialistas que coincidieron en que la legislación electoral es omisa y no
prohíbe la entrega de estas tarjetas.
Carlos
González Martínez, ex Consejero del Instituto Electoral del Distrito Federal
(IEDF), dijo en mayo a SinEmbargo, que este
tipo de entrega “más que legal, está legalizado, porque digamos la ley no prevé
la entrega de este tipo de tarjetas como mecanismo de promoción; la ley
promueve como delito electoral que se presione o coaccione el voto a cambio de
un bien, pero eso no se está haciendo. En derecho se dice que lo que no está
prohibido, está permitido”.
Roberto
Duque Roquero, académico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y
experto en Derecho Constitucional, argumentó
que la legislación electoral es omisa, a pesar de los casos controvertidos como
el caso Monex y las tarjetas Soriana de 2012.
“Es un tema condenable, reprochable,
pero sin regulación. En 2014 no se reguló esto, la modalidad de Monex y Soriana
era distinto, pero tendría que estar prohibida la entrega de estas tarjetas o
cualquier otra que pueda prestarse a constituir una dádiva. Los partidos
aprovechan la deficiencia legislativa y cometen esta conducta poco ética,
porque se presta a confusión, ya que en realidad no es una tarjeta que contenga
dinero, pero que las personas más vulnerables pueden esperar que en algún
momento se les deposite”, apuntó.
Duque
Roquero recordó que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación
resolvió en 2017, en el caso de la “Tarjeta Rosa” de Alfredo del Mazo, que la
regulación permitía “dar a conocer la plataforma y los programas de gobierno de
los candidatos en caso de ganar”.
González
Martínez recordó que fue el PRI el que
inició en sus campañas electorales con la práctica de entregar tarjetas a
cambio de la promesa de darles “recursos a cambio del voto, si el candidato
ganaba la elección y se activaban en un programa de gobierno”.
“Las primeras impugnaciones y quejas
fueron por el uso que hacía el PRI de estas tarjetas en sus campañas”, recordó el exconsejero.
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