Grupo Rioboo negó que el grupo
encabezado por el Ingeniero José María Rioboó Martín haya sido favorecido
durante la administración de Andrés Manuel López Obrador cuando fue jefe de
gobierno, y aseguró que como grupo empresarial siempre ha actuado dentro del
marco de la ley y que jamás ha aceptado ni aceptará participar en actos
indebidos ni de corrupción.
“Cualquier afirmación en contrario es
falsa, malintencionada que, de reiterarse, tendrá que acreditarse y probarse en
juicio”, aseguró
luego de los señalamientos que hizo durante el tercer debate presidencial,
Ricardo Anaya, candidato de la coalición Por México al Frente.
Anaya afirmó
que cuando Andrés Manuel López Obrador fue jefe de gobierno capitalino entre
2000 y 2005 le otorgó contratos por 170 millones de pesos, sin pasar por
ninguna licitación pública, al contratista José Manuel Rioboó.
En una nota
aclaratoria Grupo Rioboo aseguró que
durante los años 2000 al 2005, sus empresas participaron en diversos procesos
de asignación de contratos públicos, ya fueran licitaciones o asignaciones
directas, en los que se participó dentro de las reglas y normas establecidos
por quienes solicitaron los servicios de las empresas del grupo, en igualdad de
circunstancias y dentro del marco de la ley. “Nuestro actuar siempre ha sido
legal”.
De acuerdo
con documentación oficial del Gobierno de la Ciudad de México, la compañía
Rioboo SA de CV sí recibió, entre 2002 y 2005, cuatro adjudicaciones directas
por un monto de 171 millones de pesos, todas para la construcción del Segundo
Piso del Periférico, dos de ellas cuando López Obrador ya había dejado el cargo
de jefe de Gobierno capitalino.
“Algunos de los clientes del Grupo,
fueron varias dependencias del entonces Gobierno del Distrito Federal —con
quien se ha trabajado desde 1978 a la fecha, con diferentes administraciones
surgidas de diferentes partidos políticos— y con quienes, por más de 40 años,
se ha tenido un trato institucional, se participó tanto en procesos
licitatorios como en asignaciones directas, sin que recibiera algún tipo de
trato preferencial por parte de cualquier autoridad del Gobierno del entonces Distrito
Federal; por lo tanto, se niega categóricamente haber recibido algún beneficio
o trato preferencial, distinto a los otros participantes”.
Asimismo, Grupo Rioboo señaló que ninguna de sus
empresas es contratista y jamás han construido físicamente nada, pues “ninguna
se dedica a la construcción”, sus firmas ofrecen exclusivamente servicios de
diseño, ingeniería especializada o de gerenciamiento, coordinación o
supervisión.
“Las licitaciones y asignaciones
directas, realizadas por las dependencias del entonces Gobierno del DF,
relacionadas con los viaductos elevados diseñados, nuestros alcances abarcan
los estudios topográficos, de mecánica de suelos, sismológicos; los diseños y
cálculos geométricos, estructurales, etc. de todos los elementos que lo conforman,
así como otros estudios necesarios para asegurar su funcionalidad y su
resistencia”.
De acuerdo
con Grupo Riobbo, el proyecto del
Segundo Piso se otorgó vía asignación directa por parte del gobierno, debido a
que resultaba la solución más económica y conveniente al interés público; y
esta sólo podía ser otorgada al Grupo debido a que los modelos prefabricados
están protegidos por patentes y modelos de utilidad regulados por la Ley de
Propiedad Industrial e Intelectual.
“Por lo anterior, podemos concluir
que la asignación realizada por el entonces Gobierno del Distrito Federal fue
legal”, destacó.
“Durante
toda nuestra vida profesional hemos sido auditados por distintos organismos
públicos y privados y siempre hemos cumplido a cabalidad con las normas.
Nuestras capacidades técnicas y tecnológicas nos han abierto las puertas tanto
en México como en diversas naciones del orbe”.
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