Las reformas a las leyes de Obras y
de Adquisiciones aprobadas por el Congreso de Tabasco vulneran de manera grave
el proceso de competencia y libre concurrencia en contrataciones públicas de la
entidad, pues dan un margen amplio para otorgar contratos de manera directa, advierte la Comisión Federal de
Competencia Económica (Cofece).
El pasado 26
de septiembre, “el Congreso tabasqueño
aprobó una serie de modificaciones a estas leyes, conocidas como “Ley
Compadre”, para acelerar el otorgamiento de contratos en materia de energía y
de la construcción de la refinería que pretende realizar el próximo presidente
de la República, Andrés Manuel López Obrador “.
La reforma aprobada por el Congreso
estatal amplía sin fundamentación objetiva el margen de discrecionalidad de la
autoridad en la asignación de contratos, al extender los supuestos de excepción
a la licitación pública y la adjudicación directa de contratos, con los
consecuentes riesgos en el debido ejercicio del presupuesto público”, precisó.
El ente
antimonopolios pide al gobernador de
Tabasco, Arturo Núñez, que frene el decreto aprobado por el Congreso local,
ante el riesgo que supone para la competencia en las compras públicas, y lo
envíe de vuelta al Legislativo con las observaciones de la Comisión.
Según la Cofece, las modificaciones
amplían los supuestos en que se pueda dar un contrato a través de asignación
directa.
Las modificaciones amplían los
supuestos en que se puede dar un contrato a través de una asignación directa o
una invitación restringida, cuando la entidad pública determine que los
proyectos “detonen el empleo y mejoren la infraestructura, impulsando el
desarrollo económico del estado”, según el artículo 45, fracción XI, de la Ley de Obras local.
“El Decreto omite ese aspecto
esencial y pretende justificar la reforma en un elemento meramente temporal,
deficientemente sustentado, toda vez que no se ahonda en cómo resultaría en un
desarrollo más rápido de proyectos energéticos complejos, la contratación
directa o por invitación restringida, frente a un escenario de licitación”, expone la Cofece.
La construcción de esta nueva
refinería quedará en manos de Pemex, según lo que ha planteado el equipo de
transición del nuevo gobierno, por lo que la licitación para su construcción
debe darse bajo las leyes que rigen a la petrolera nacional, indicó el
organismo. Pero las obras que queden en manos del gobierno estatal sí caerán en
las leyes locales, lo que genera un riesgo de falta de competencia, añadió.
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