Tatiana
Clouthier.
Las redes sociales se han convertido
en una manera de hacer llegar mensajes de todo tipo a mucha, mucha gente. Son y
han sido una manera de democratizar el derecho a compartir información e
incluso a tener acceso a la misma. También han servido para que una gran
variedad de acontecimientos se conozcan, sin tener la censura de quienes
quisieron, en el pasado, controlar lo que querían ocultar. Ejemplos de esto,
van desde gastos excesivos en cosas no necesarias por parte de funcionarios de
gobierno, hasta llegar a desfalcos como los que hemos visto de la “Estafa
Maestra” o la de cualquiera de los Duarte, sin olvidarnos de Medina en Nuevo
León.
Sin embargo,
las redes sociales también han servido
para “esconder la mano y tirar la piedra”. Es decir, que en el anonimato de un
“bot” o un sobrenombre se escabulle quien tiene ganas de vomitar o decir lo que
de frente nunca se atrevería a decirle a alguien en su cara. También utilizan
esa vía para desvirtuar o crear una calumnia, rumor y afectar a un tercero. Mas
la verdad, con todas estas cosas, es mejor apostar por la libertad que por la
censura. Viva la conquista diaria de nuestra libertad en todos sus ámbitos.
Toco este tema a raíz del #hastag de
#ConLosNiñosNo que utilizó Beatriz Gutiérrez M., esposa del Presidente Electo y
madre de Jesús, niño que ha sido fotografiado y utilizado para buscar golpear a
su padre. Ante ello considero fundamental que nos preguntemos: ¿De qué están
hablando hoy quienes no quieren escuchar lo ocurrido el 1ero de julio?
Y digo que no quieren escuchar,
porque en las recientes elecciones en las urnas 30 millones gritaron que ya
estaba cansados de:
1. La
mentira
2. El abuso
3. La falta
de resultados
4. La
ceguera y sordera de la clase política
5. La
injusticia
6. La
inseguridad
7. Los
precios altos
8. Los
sueldos bajos
9. Los
baches
10. El mal
transporte público
Y bueno podría continuar con una
lista más extensa, más lo dejo aquí porque en esto se concentran los mensajes
dados a través del voto.
Hoy frente a nosotros tenemos dos
caminos, el de no escuchar o el de entrar en una dinámica distinta como
sociedad y en lugar de seguir dándole la vuelta a lo mismo, ver cómo nos
relacionamos de forma nueva. Buscar razones para avanzar como sociedad y cómo
ponernos de acuerdo para caminar, y no cómo meterle la pata al otro para que se
tropiece y terminar uno teniendo la razón. El “Te lo dije” del que habló Jorge
Zepeda.
Debemos dejar atrás la manera de
comunicar como se había venido haciendo en los medios en el pasado; tenemos que
ver cómo conseguimos acuerdos en forma pronta para darle resultados a la
comunidad y no seguir diciendo que el otro no estuvo a la altura de las
circunstancias.
Sería
maravilloso poder entregar buenas cuentas a la brevedad para que la sociedad
diga que la democracia sigue valiendo más la pena que las dictaduras.
Ojalá escuchemos más y hablemos
menos.
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