Andrés Manuel López Obrador se
convirtió hoy en el primer presidente electo en asistir a homenajear a los
caídos, presos y heridos de la masacre estudiantil de 1968 y dijo que durante
su mandato no habrá autoritarismo.
En la Plaza de las Tres Culturas,
López Obrador estuvo acompañado de todo su gabinete, así como de la jefa de
gobierno electa de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum.
Ahí, quien
gobernará a partir del 1 de diciembre refrendó
su promesa de crear una fiscalía especial, aunque advirtió la posibilidad de
que sea una sola que atienda procesos represivos desde lo ocurrido en 1968,
hasta Ayotzinapa.
La definición de una fiscalía única
ha sido propuesta por organizaciones ciudadanas y el análisis de su creación
fue perfilado la semana pasada por Alejandro Encinas, futuro subsecretario de
Derechos Humanos, tras reunirse con padres de los 43 normalistas desaparecidos
en septiembre de 2014.
Esta mañana,
representantes del Comité 68 Pro-Libertades Democráticas, que agrupa a
sobrevivientes del Movimiento Estudiantil le pidieron inclusive la reapertura
de la fiscalía especial de Movimientos Sociales y Políticos del Pasado, creada
en el sexenio de Vicente Fox y liquidada en el inicio del de Felipe Calderón.
En su mensaje, el presidente electo
se comprometió una vez más a no reprimir a la población durante su gobierno.
“El compromiso que hacemos es no
reprimir, no hacer uso de la fuerza contra el pueblo.
“Cómo jefe supremo de las Fuerzas
Armadas, empeño mi palabra de que nunca jamás daré la orden a las Fuerzas
Armadas, a la Marina y al Ejército, ni a cualquier corporación policiaca, de
reprimir al pueblo. No va a haber autoritarismo”.
El acto se vio apenas empañado por el
reclamo de un contingente de exintegrantes del Movimiento Estudiantil por la
colocación de vallas y la disposición logística, así como por el discurso de
una sobreviviente ante las dificultades para acceder al área de la estela memorial.
Luego de discusiones y leves
forcejeos con los miembros de la Ayudantía, finalmente las vallas se retiraron
sin mayor sobresalto.
En su breve
discurso, López Obrador subrayó que el
acto es una ofrenda a los estudiantes, de aquel tiempo que murieron y a los que
siguen luchando por la libertad y la democracia.
Agregó que en esta nueva etapa que le
corresponde ser presidente van a honrar la memoria del 68 y la mejor manera de
hacerlo, es actuando con humanismo, sin represión.
“Recordamos a los jóvenes que en ese
entonces lucharon por las libertades, por un México con justicia y sin
autoritarismo”,
expresó.
Claudia
Sheinbaum recordó que su madre fue
partícipe del Movimiento Estudiantil y creció con algunos de dirigentes, entre
los que mencionó al ya fallecido Raúl Álvarez Garín.
Sheinbaum aseguró que con el gobierno que está por
iniciar se hará justicia y abrirá las puertas de la verdad.
Durante el
acto, López Obrador cedió el micrófono
al escritor Paco Ignacio Taibo II, participe del movimiento que en su alocución
recordó también a las víctimas de la “Guerra Sucia”, lo mismo que a los
estudiantes de la normal de Ayotzinapa como a quienes perecieron en Nochixtlán.
Al colocar su ofrenda floral en el
memorial, los asistentes contaron del 1 al 43, mientras los sobrevivientes
mantuvieron en alto la V de la victoria, para finalmente, guardar un minuto de
silencio.
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