Por Gustavo
De la Rosa.
CDMexas, si pudieron salvar a la
ciudad de las catástrofes de 1985 y 2015, podrán contra los huachicoleros.
Si alguna criatura mítica representa
el carácter de los habitantes de la gran chinampa y sus alrededores, es el ave
fénix; su ciudad ha resurgido una y otra vez de las cenizas y ustedes, sus
habitantes, han hecho esfuerzos para conservar su extraña mezcla de amabilidad,
inteligencia y fortaleza.
Pudo resurgir de la conquista de
Tenochtitlán y Tlatelolco, que concluyó en el mayor genocidio de la historia:
por lo menos 50 mil muertos en una ciudad de 100 mil. Los sobrevivientes de
aquella metrópoli prehispánica supieron reproducirse y reconstruir la ciudad,
ocultando de manera inteligente sus símbolos, dioses y plegarias.
Siglos después los capitalinos
supieron enfrentar y destruir el Imperio de Iturbide, simplemente
resistiéndolo; aguantaron la época de la anarquía nacional y expulsaron a Santa
Anna para dar entrada a los gobiernos liberales que lograron construir el
perfil republicano del país. La capital apoyó a Benito Juárez en el
restablecimiento de la patria y los cambios jurídicos que necesitaba la nación
para desprenderse de la ubre de la Iglesia, y soportaron a Huerta hasta, en el
momento adecuado, expulsarlo de la capital y mandarlo al exilio.
Aguantaron la hambruna posterior a la
Revolución de 1917 y la gripe española que azotó a la región, y en esas
condiciones combatieron a los criminales de la banda del automóvil gris,
fundaron su Universidad y consolidaron el primer núcleo de la intelectualidad
mexicana, que se extiende hasta los grandes centros de estudios e investigación
universitaria actuales.
Ustedes
CDMexas apoyaron a Cárdenas en su
decisión de recuperar el petróleo de las manos inglesas y norteamericanas, y de
manera simbólica ofrecieron el apoyo económico y material para las
indemnizaciones de la expropiación petrolera. Han sobrevivido a todo y en los
momentos más críticos han logrado fortalecer su tejido social para enfrentar la
adversidad.
Hoy ustedes vuelven a ser
protagonistas de la historia, ¿serán capaces de adecuar su vida, su transporte
y sus desplazamientos, reduciendo notablemente su consumo de gasolina? Sé que
se pondrán de acuerdo para usar un solo carro por familia, organizarán viajes
colectivos, usarán más el transporte público y, para además ejercitar sus
piernas, recurrirán a las tan verdes y ecológicas bicicletas.
Sé que derrotarán a los huachicoleros
y modificarán esta terrible dependencia que tenemos en el Siglo XXI a los
combustibles fósiles. Nos enseñarán a enfrentar la tragedia con sus mejores
virtudes, triunfarán y exigirán que los causantes de este daño patrimonial al
país sean tratados con toda la fuerza de la ley. Adelante CDMexas, la nación
los espera para seguir su ejemplo.
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