Salvador
Camarena.
Hace tiempo
que el Estado mexicano carece de reglas claras y justas para la asignación de
la pauta publicitaria de los gobiernos y otros organismos públicos.
En estos
momentos vivimos en un limbo, creado luego de que el Congreso de Unión que
despedimos en agosto pasado incurrió en una farsa, al hacer como que cumplía
con un mandato de la Corte, que a su vez exhibió al Legislativo porque desde
2014 estaba en falta de su obligación de expedir una ley que regulara el gasto
en publicidad oficial.
Ante la sentencia
de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, de fecha de noviembre de 2017,
los integrantes de la pasada Legislatura entonaron a la perfección aquello de
acátese pero no se cumpla: en la primavera pasada expidieron una nueva ley, sí,
pero que dejaba intacta la discrecionalidad del gobierno para decidir a quién
sí y a quién no le da publicidad. Y tras ello, la Comisión Nacional de los
Derechos Humanos ha recurrido a la SCJN para que exija al Congreso que legisle
de manera que sí se garantice el derecho a la información y a la libertad de
expresión.
En paralelo
a todo lo anterior, Andrés Manuel López Obrador ganó la elección de julio y con
ello se abrió la posibilidad de que el gobierno que ha prometido un cambio de
régimen fuera más allá de las vaguedades de la ley vigente y presentara a los
mexicanos unos criterios claros sobre cómo ha de gastar ese presupuesto, que
para este año de austeridad alcanza los 4 mil 200 millones de pesos.
Ayer el
presidente de la República dio en la conferencia matutina un esbozo de cómo
entiende su responsabilidad de generar condiciones para el ejercicio de la
libertad de prensa y qué criterios aplicará para asignar el presupuesto
publicitario.
Vale la pena
la trascripción de lo que dijo el presidente este miércoles. Los subrayados son
míos:
-Se termina
la subvención, ya no va a haber el llamado ‘chayote’, se acaba el soborno a
medios y a periodistas.
-Vamos a
transparentar lo que tiene que ver con la publicidad del gobierno.
-Ese dinero
se va a utilizar para la publicidad del gobierno y se va a transparentar para
que todos sepan cómo se está distribuyendo ese recurso. Con qué criterios:
-Tiene que
ver, desde luego, el alcance que tengan los medios.
-La
independencia de los medios, que sean medios autónomos, independientes, no sólo
del gobierno, sino también de grupos de intereses creados.
-Tendrá que
ver con la dimensión social de los medios.
-Tendrá que
ver, también, si son medios de empresas o de profesionales del periodismo.
En fin. Una
serie de factores que se tendrán que tomar en consideración.
-Decirles
que lo de la publicidad de gobierno no es un favor a los medios, es que los
medios, sean públicos o sean privados, tienen una función social; son entidades
de interés público, porque informan. Entonces, tenemos también nosotros, en el
Estado, la obligación de apoyar que no se cierren los medios, ayudar.
Y una manera
de hacerlo en todos lados, porque el presupuesto es público, es dinero de todos
los ciudadanos, lo que está mal es la corrupción, emplear mal el presupuesto,
el que se utilice de manera tendenciosa; que se dé el recurso de publicidad a
quienes hablan bien del gobierno y no entregar apoyos a los opositores. Eso es
lo que está mal.
Pero tiene
que haber presupuesto para la difusión, la publicidad, que tiene el propósito
de garantizar el derecho a la información y, además, de apoyar a los medios.
En un
sistema democrático es fundamental que existan los medios de información y que
existan los medios de información que sean necesarios, no limitar el número de
medios de información recortando la posibilidad de que tengan recursos por
publicidad. Eso es lo que nosotros estamos haciendo.*
De lo que
dijo ayer AMLO es importante destacar que refrenda un compromiso de transparencia,
su entendimiento del rol que juega la prensa en una democracia, y de lo
importante de crear condiciones para que subsistan medios diversos.
Pero hay
cosas menos claras: qué entender cuando el presidente dice que para asignar ese
presupuesto se tendrá en cuenta la independencia de un medio de “grupos de
intereses creados”, o cómo va a medir el gobierno la “dimensión social” de un
medio, o quién va a definir si un medio es de “profesionales” o de “de
empresas”. Va a estar medio canijo.
Pero sin duda
las reglas esbozadas por AMLO son un excelente punto de partida para retomar la
discusión sobre qué hacer con la publicidad oficial. Veremos qué tanto la
voluntad presidencial se traduce en avance democrático. O no.
*
https://lopezobrador.org.mx/2019/01/23/version-estenografica-de-la-conferencia-de-prensa-matutina-del-presidente-andres-manuel-lopez-obrador-29/
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.