El dictamen modificado que se
presentará este 21 de febrero ante el pleno del Senado para crear la Guardia
Nacional planteará que el Ejército y la Marina continúen trabajando en tareas
de seguridad pública por un periodo de cuatro o cinco años como máximo, mientras
se logra conjuntar e integrar a la nueva fuerza intermedia de seguridad.
Así lo adelantaron este lunes
legisladores en el Senado, quienes acordaron que es necesario ponerle un plazo
límite a la intervención de las Fuerzas Armadas en seguridad pública para no
violar la Constitución ni tratados internaciones.
Este es uno de varios cambios que
buscan acordar legisladores de oposición y del grupo mayoritario para que el
dictamen de Guardia Nacional aprobado en comisiones (solo con el voto de
Morena) sea avalado por el pleno, donde se requiere una mayoría calificada de
dos terceras partes para que sea aceptado.
El dictamen aprobado en comisiones
introdujo, a petición del presidente Andrés Manuel López Obrador, un artículo
transitorio que establece que de forma “excepcional” la Fuerza Armada
permanente seguirá prestando su colaboración en seguridad pública. Esto fue
criticado por todos los grupos de oposición quienes señalaron que es necesario
ponerle límite a ese apoyo.
“Retomamos el transitorio del
acompañamiento de las Fuerzas Armadas. Ya hay una propuesta de ellos (grupos de
oposición) de cuatro años y la nuestra (de Morena) va a ser de cinco años de
manera excepcional y con ello estaremos cuidando la convencionalidad y los
tratados de que México ha sido parte en materia de Derecho Humanos”, dijo el senador de Morena Óscar
Ramírez Aguilar, presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales.
Otra de las modificaciones que se
adelantaron tiene que ver con la “Junta de Jefes de Estado Mayor” que tendrá la
Guardia Nacional y que estará compuesta por un integrante de la Defensa, uno de
la Marina y otros más de la Secretaría de Seguridad. El nombre de esta junta
será modificado para esclarecer que se trata de un ente de coordinación.
“Se cambiará el nombre de Junta de
Jefes de Estado Mayor por la palabra Junta de Coordinación Operativa. Se han
escuchado las voces del parlamento abierto de que este concepto era muy militar
y por eso hemos retomado esa parte que sin duda avanzamos”, añadió el legislador de Morena.
Ramírez
Aguilar insistió este lunes en que el
dictamen aprobado en comisiones unidas, el cual modifica la minuta que los
diputados enviaron en enero pasado, no es la versión final de la reforma
constitucional sobre Guardia Nacional. Insistió en que se trató de cumplir con
los tiempos y librar la discusión en comisiones, pero que las modificaciones se
plantearán en el pleno.
Horas antes
el líder de la bancada de Morena en el Senado, Ricardo Monreal había adelantado ya que uno de los escenarios es que el
dictamen de las comisiones se aprobara sin cambios, como finalmente ocurrió,
pero que se introducirían posteriormente modificaciones que los legisladores de
oposición.
Tal como
había ocurrido en enero pasado en la Cámara de Diputados, el dictamen por el que se crea la Guardia Nacional terminó siendo
aprobado en comisiones sin la presencia de legisladores de oposición y solo con
el aval de Morena y sus aliados, los cuales reunieron la mayoría simple que en
este nivel se necesita. Esto a diferencia del pleno donde sí se requiere una
mayoría calificada (2/3 partes de todos los senadores).
El diferendo ocurrió luego de que los
senadores de Morena se rehusaron a aprobar un receso para que se analizaran
cambios al dictamen antes de que pasara al pleno, como lo proponían los
representantes del PAN, PRI, PRD y Movimiento Ciudadano.
La senadora
del PRI Claudia Ruiz Massieu había advertido que “no tenía sentido” discutir un
dictamen que el propio presidente de la comisión (el senador de Morena Ramírez
Aguilar) había dicho que cambiaría.
En sus
intervenciones, los senadores de Movimiento Ciudadano Dante Delgado, el
legislador del PRD Miguel Ángel Mancera, los senadores del PAN Damián Zepeda y
Julem Rementería, así como el independiente Emilio Álvarez Icaza insistieron en
que se ordenara un receso.
“Si hay
voluntad política de hacer modificaciones como se ha dicho se tiene que
demostrar; aquí la forma es fondo”, advirtió Álvarez Icaza.
Incluso, los legisladores de
oposición plantearon que se puede convocar a una nueva reunión para el
miércoles con tal de cumplir con el objetivo de que el jueves se apruebe el
dictamen con las modificaciones que se plantean. Dante Delgado advirtió que si
este no era el caso, la oposición en bloque se retiraría para no invertir más
tiempo en un dictamen que de origen está muerto.
Y así ocurrió. Luego de que los
senadores de Morena desecharon en votación económica la petición los
legisladores de oposición se retiraron del salón de protocolos de la Cámara
Alta donde se realizó la reunión.
“Nos salimos
en protesta de una sesión que es una simulación. Nosotros en estos términos no
podemos acompañar este dictamen. Es un contrasentido lo que ocurre.
Públicamente manifiestan voluntad de hacer cambios pero en los hechos no lo
hacen. El dictamen está peor aún que la minuta (enviada por los diputados)”,
declaró Zepeda.
Cuestionado por Animal Político sobre
el por qué se continuo con la discusión y aprobación de un dictamen que será
modificado en el pleno, el senador Ramírez Aguilar dijo que porque era un
“trámite legislativo” y no se podía “perder más tiempo”.
“Ellos (la oposición) están en el tema de la
política y nosotros en las necesidades que tiene el pueblo de México y una de
ellas es la creación de la Guardia Nacional (…) ellos pidieron primero que se
analizara, luego un cronograma, luego un parlamento abierto… es decir ellos
insisten en estar ganando tiempo y nosotros lo que queremos es que el
presidente tenga herramientas que le permitan hacer frente en esto
¿Qué sigue?
El próximo jueves 21 de febrero, el
pleno del Senado analizará y votará en lo general y en lo particular el
dictamen de reforma sobre Guardia Nacional. El texto final aún no se conoce,
pues los cambios finales podrán conocerse hasta miércoles o jueves.
De aprobarse el dictamen, se
modificará la minuta que la Cámara de Diputados mandó en enero por lo que
tendrá que regresar nuevamente para que le den su aval.
Una vez superado este procedimiento,
la reforma será turnada a los 32 congresos estatales en el país con el objetivo
de que sea aprobado, al menos, en 17. Solo hasta que eso ocurra la reforma
quedará en firme y entrará en vigor con su publicación en el Diario Oficial de
la Federación.
El Congreso por su parte tendrá la
tarea de expedir al menos dos leyes complementarias: la Ley de la Guardia
Nacional que regirá su organización y la Ley General de Uso de la Fuerza.
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