En diciembre
pasado, el presidente Andrés Manuel
López Obrador informó que en marzo de 2019 arrancaría la licitación para
construir la refinería en Dos Bocas, Tabasco, pero su administración no ha
hecho la solicitud de Manifestación de Impacto Ambiental, uno de los requisitos
para realizar una obra de esta naturaleza.
De diciembre
de 2018 y hasta el 14 de febrero de
2019, no se ha ingresado el proyecto de la refinería para ser sometido a
consulta e iniciar el procedimiento de evaluación de impacto ambiental, según
consta en las últimas siete ediciones de la Gaceta Ecológica de la Agencia de
Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), donde se deben publicar todos los
proyectos para su análisis.
De acuerdo
con la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), el trámite debe ingresarse ante la ASEA,
pero ésta informó que tampoco hubo alguna solicitud al respecto antes de
diciembre, es decir, durante el periodo de transición.
Tras
responder a una solicitud vía transparencia, realizada por Animal Político, la ASEA confirmó que “no se ha ingresado
ante la dirección general de la Agencia trámite alguno en relación al proyecto
señalado”.
La Semarnat confirmó que de acuerdo con el artículo 40
del reglamento de la dependencia la emisión de la Manifestación de Impacto
Ambiental no era de su competencia, sino de la ASEA, “como lo señala el
artículo 3°, de la Ley Agencia Nacional
de Seguridad Industrial y de Protección al Medio Ambiente del Sector
Hidrocarburos, así como de acuerdo las atribuciones que le confiere el
reglamento interior de dicha institución”, según respondió a la solicitud
de información realizada por Animal Político con folio 84718.
Respecto a
la solicitud realizada a la ASEA, el
comité de transparencia de dicho organismo confirmó que la solicitud sí era de
su competencia, pero después de una búsqueda exhaustiva en todos los archivos
físicos, electrónicos, expedientes y bases de datos, no se localizó la
información, por lo que declaró la “inexistencia”.
De acuerdo con la Ley de
Hidrocarburos, corresponde a la Agencia “emitir la regulación y la normatividad
aplicable en materia de seguridad industrial y operativa, así como de
protección al medio ambiente en la industria de Hidrocarburos”.
Además, el artículo 129 establece que la Agencia
deberá aportar los elementos técnicos para el diseño y la definición de la
política pública en materia energética, de protección al medio ambiente y
recursos naturales, así como para la formulación de los programas sectoriales
en la materia.
Sin
información de la refinería.
El 9 de
diciembre de 2018, el presidente López
Obrador puso la primera piedra para la construcción de la refinería que forma
parte del plan de refinación para reducir las importaciones de gasolina en el
país y cuyo costo ascenderá a 8 mil millones de dólares.
Dijo que se decidió hacer la
refinería en Dos Bocas, Tabasco “porque ese petróleo crudo ya no se va a ir al
extranjero, se va a procesar aquí y se va a convertir en combustible. Es el
mejor sitio. Esto no es un asunto político, esto es un asunto técnico. No había
un lugar mejor que este”, dijo.
Sin embargo,
cuando un ciudadano solicitó vía
transparencia, la información documental del costo beneficio del proyecto a la
Secretaría de Hacienda y Crédito Público, ésta alegó “inexistencia” porque no
encontró ningún proyecto con el nombre “refinería de Dos Bocas, Tabasco”.
Tras un
recurso de revisión, el pleno del INAI
determinó que la dependencia federal debía hacer una búsqueda amplia, toda vez
que sí existe el proyecto de inversión de infraestructura económica denominado
“Reserva para Ingeniería, Procura y Construcción de la Nueva Refinería Dos
Bocas en Paraíso, Tabasco”.
Por lo
tanto, instruyó a Hacienda a entregar la
información. Este caso puede ser paradigma de la “transparencia total” que
comprometió el presidente López Obrador, advirtió el comisionado Joel Salas
Suárez.
Aunado a
esto, en noviembre de 2018 el periódico
Reforma publicó que el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda), una
organización no gubernamental, denunció que en la zona donde se iniciaría la
obra de la refinería ya se había hecho el desmonte de 300 hectáreas de selva y
manglares.
Por ello, la Agencia de Seguridad, Energía y
Ambiente inició la investigación y el 24 de enero pasado determinó imponer una
multa de 13 millones 900 mil pesos a la empresa SCCA por el desmonte de
vegetación.
Además, la empresa tendría que establecer un
programa de reforestación del mangle en 82.8 hectáreas, así como de
preservación de flora y fauna silvestre.
De acuerdo
con el gobierno federal, el plan de la
refinería pretende atender la caída en la producción petrolera, porque mientras
2004 se extraía 3.4 millones de barriles por día, para octubre de 2018 apenas
se produjo 1.7 millones de barriles de crudo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.