Georgina
Morett.
La oposición
en el Congreso parece andar sin rumbo fijo, sin dirección y sin profundidad. La
más reciente chabacanería de la senadora panista Xóchitl Gálvez ilustra bien el
caso. A falta de fondo, el albur se convirtió en su mejor recurso. Así, la
oposición queda reducida a una mera expresión de folclor, incapaz de entender y
argumentar frente un creciente poder presidencial y su dócil partido
hegemónico.
Mientras
Morena le cumplía su capricho al Presidente para sacar adelante sus candidatos
a la Comisión Reguladora de Energía, que en el pasado reciente era un organismo
autónomo, la única nota que recogieron los diarios fue la lista de albures de
la senadora Xóchitl Gálvez, quien, por cierto, se había convertido en la
senadora que demostró la falta de conocimientos e incapacidad de los aspirantes
a la Comisión Reguladora de Energía, y en lugar de continuar en esa línea
terminó en la chacota.
¿Esta es la
oposición? ¿Con ella se va a enfrentar al gobierno más popular del que exista
memoria desde la Revolución?
A la
oposición no le corresponde ponerse al nivel de las senadoras del gobierno,
como Jesusa Rodríguez, quien se da el lujo de subir un video donde le pregunta
a un burro si está de acuerdo con ella, o Eva Galaz, quien no tuvo pelos en la
lengua para llamar “retrasados mentales” a los reporteros que cubren la fuente
del Senado. En las actuales circunstancias, a la oposición le corresponde la
responsabilidad y tiene que asumirla.
De por sí,
en las pasadas elecciones todos los partidos de oposición no lograron más que
el 40 por ciento de los escaños, ya que Morena y sus aliados tienen el 60, por
lo que les corresponde ser muy responsables en sus participaciones y evitar que
se avance en el desprestigio de los legisladores.
Tiene razón
Porfirio Muñoz Ledo, ex de casi todos los partidos y ahora presidente de la
Mesa Directiva de la Cámara de Diputados: no hay que ridiculizar la labor del
Congreso.
De cualquier
forma hay una buena noticia: que al menos los senadores rechazaron por segunda
ocasión las ternas y será responsabilidad del presidente Andrés Manuel López
Obrador elegir a los cuatro nuevos integrantes de la CRE, con todas sus
repercusiones.
Se preparan
Tras las
recientes confrontaciones con personajes de su propio partido, el equipo
cercano a la presidenta Yeidckol Polevnsky empieza a ser consciente de que la
posición de supremacía en Morena puede ser más que efímera, por lo que, con el
apoyo de su lideresa, buscan colocarse en otras esferas del servicio público.
Tal es el
caso, aseguran, de Carlos Humberto Suárez Flores, reconocido operador de
Regeneración Nacional, quien busca colocarse a toda costa en la Administración
General de Aduanas.
Se recuerda
que Suárez Flores cultivó una gran amistad con la también señora Citlali Ibáñez
durante su paso como directivo de la cigarrera British American Tobacco, donde
encumbró como cabildera a Shirley Almaguer Camacho, precisamente hija de la
dirigente morenista.
Fe de
erratas.- Una disculpa, porque en la columna de ayer cometí el error de
equivocar una palabra al señalar que el SITUAM está conformado principalmente
por académicos, cuando debería decir por administrativos, ya que éste es uno de
los principales problemas que enfrentan los docentes, quienes son mayoriteados
en las asambleas. Hay 4 mil 183 administrativos sindicalizados y sólo mil 262
académicos.
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