Salvador Camarena.
Hay gente que no entiende que todo cambió el 1 de julio. No
entienden tampoco que buena parte de ese cambio –no todo– fue independiente de
AMLO. Que la ciudadanía demandaba que las cosas fueran distintas. La sociedad
ya no quería, por ejemplo, la pachanga del tráfico de influencias o del uso,
para fines privados, de información privilegiada.
El presidente Andrés Manuel López Obrador tiene bien medido
el hartazgo popular sobre los que se fueron. Por eso no ha encontrado mucha
resistencia la idea del tabasqueño de prohibir a cualquier exfuncionario
relacionarse antes de diez años en negocios privados relativos al campo de su
acción gubernamental. Hoy, la prohibición que busca evitar uso indebido de
información privilegiada es de un año.
Hoy, que está de moda que circulen dos documentos sobre una
misma cosa (como ocurre con el Plan Nacional de Desarrollo), sucede que
circulan dos versiones distintas sobre el equipo que integra a una consultora
de nombre DeFacto Consultoría Fiscal y Administrativa.
Hay una versión PDF de 17 páginas donde se presentan bajo
esta promesa: “Nuestra experiencia probada, amplio reconocimiento y atención de
excelencia, así como nuestro destacado equipo de socios con una sólida
trayectoria de más de 20 años, tanto pública como privada, en materia fiscal,
nos permiten brindar una amplia gama de servicios y soluciones personalizadas
para cada cliente”.
En la versión en Internet no encontré ese mismo párrafo. Sólo
un par de líneas que prometen “Experiencia probada en la resolución de
conflictos con las autoridades fiscales”.
En lo que sí coinciden ambas versiones, la de web y el PDF
que circula vía WhatsApp es en que esa firma depende de José Antonio Meade
Kuribreña, excandidato presidencial y dos veces, como lo presume el PDF,
secretario de Hacienda.
En la web dice así: “DeFacto es una filial de la prestigiosa
firma encabezada por el Dr. José Antonio Meade Kuribreña, integrada por un
grupo de especialistas que ofrece servicios de consultoría y soluciones
personalizadas en materia fiscal y administrativa”.
El brochure no dice eso, dice más: “De Facto es una filial de
la firma integrada por el Dr. José Antonio Meade Kuribreña, el Dr. José Antonio
González Anaya, el Mtro. Mikel Arriola Peñalosa y el Mtro. Arturo Téllez Yurén,
entre otros. Este último encabeza al grupo de especialistas que ofrece
servicios de consultoría y soluciones personalizadas en materia fiscal y administrativa”.
Chispas. Cuánto doctor y maestro junto. Uno no quiere ni
imaginarse la nómina. Pero, un momento, cómo es que el doctor González Anaya
(Pepe Toño, para los cuates) ya anda en firmas si no tiene ni seis meses que
dejó de ser secretario de Hacienda. Para mí que el brochure está mal. A Pepe
Toño se le conoce como un tipo cuidadoso y serio, no va a resultar que ya anda
en consultorías sobre materias fiscales, ¿verdad?
Porque lo que el equipo de DeFacto promueve, en la web y en
el brochure, son sobre todo asesorías para lidiar con el SAT: “Consultoría y
Asesoría Fiscal, Corrección de Situación Fiscal, Devoluciones de Impuestos,
Planeación Fiscal, Auditoría Fiscal e Interna, Litigio Fiscal…”
¿Y qué en específico ofrecen? En Devoluciones y
Compensaciones de Impuestos, por ejemplo, esto: “El resultado será una
respuesta pronta y sin obstáculos por parte de dicha autoridad. Nuestro
servicio considera: Asesoría integral y seguimiento en la tramitación de
devoluciones y compensaciones. Análisis de saldos a favor pendientes de
recuperar con que cuente su empresa. (…) Acompañamiento y acercamiento con la
autoridad fiscal”.
Imagínense: ellos te van a acercar al SAT, y cuando llegues a
tu cita resulta que te acompaña ni más ni menos que un exsecretario de Hacienda.
¡Áaaamonos! Suena bien, ¿no?
Sin embargo, no creo que Meade o González Anaya anden en eso.
Díganme que no le van a dar más pretextos a AMLO. Es más, seguro que Arturo
Téllez, quien dirige DeFacto, le puso crema a los tacos y aplicó charola con
nombres como el de su exjefe Meade.
Lo que sí es un hecho es que en el equipo de DeFacto hay un
puñado de excolaboradores de Meade y González Anaya, que no hace ni seis meses
estaban en puestos del Sistema de Administración Tributaria, la Condusef o
Hacienda, y ahora te ofrecen ayudar a lidiar con el SAT. Ellos son Leopoldo
Carrillo Werring (director general en SAT hasta el 01/12/18), Sergio Jalife
Pineda (administrador del SAT hasta 16/11/18), Susana Enríquez Piña
(administradora del SAT hasta el 15/12/18), Emmanuel Cardoso Blanno (contralor
interno de Condusef hasta 31/12/18), David López González (jefe de unidad en
Hacienda hasta 16/12/18).
Bueno, DeFacto tendrá que explicar, a sus clientes y a la
ciudadanía, cuál de los dos documentos es el bueno. Y también tendrán que
explicar cómo se le hace para acercarse a los del nuevo gobierno, esos que no
quieren ver exfuncionarios cabilderos en los próximos diez años.
PS: La primera versión de esta columna se envió a la
redacción a las 6:11 pm. Horas después, el sitio que exhibía la oferta de Meade
and Cía fue desconectado. Hay pantallazos de algunas partes. Pero ahora crece
la interrogante: pues ¿qué ofrecían que se vieron obligados a tirar la página
web?
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