Por Andrea
Vega.
En la
licitación para la compra consolidada de medicamentos e insumos para la salud
del segundo semestre de 2019, donde hubo 64% de partidas declaradas desiertas, (672 de 1, 049) y en la que 37%
(393) no recibieron propuesta alguna, el gran ganador resultó ser el
laboratorio nacional Pisa, del que es filial Distribuidora Internacional de
Medicamentos y Equipo Médico (DIMESA), una de las tres empresas farmacéuticas
señaladas por el presidente Andrés Manuel López Obrador de acaparar contratos y
fomentar prácticas monopólicas en la administración anterior.
“Como es
sabido tres proveedores de medicinas y materiales de curación, las empresas:
Farmacias Especializadas, Distribuidora Internacional de Medicamentos y Equipo
Médico (DIMESA) y MAYPO vendieron en 2018 al ISSSTE y al IMSS, 34 mil 280
millones de pesos, el 62.4% de todas las compras que llevaron a cabo dichas
instituciones, sin incluir lo adquirido por la Secretaría de Salud y los
gobiernos locales”, dijo López Obrador el pasado 9 de abril.
Pisa
participó en la licitación para la compra consolidada de medicamentos y se
quedó con un importe total de 888.3 millones de pesos, al ganar 65 claves que
acumulan un total de 75,433,313 piezas.
No sólo eso.
Tras el anuncio de que el gobierno federal no se encargaría de la
distribución de los fármacos, como se había dicho antes, sino que habrá una
licitación para esto, la Secretaria de Hacienda hizo llegar el 25 de junio
pasado una invitación para participar en una junta informativa, con los
detalles sobre el proyecto de distribución.
“Pero no
nos invitaron a todos, solo a unos pocos, no más de 10, entre ellos los tres
vetados”, dijo a
Animal Político José Luis García, presidente de la Asociación Mexicana para la
Distribución Institucional de la Salud (Asmedis).
El
concurso para la distribución de medicamentos está ahora en proceso. En tanto,
la empresa de la que Dimesa es filial, Laboratorios Pisa, se quedó con el mayor
monto adjudicado en la licitación de medicamentos.
La
compañía que quedó en segundo lugar por importe, en el tema de medicamentos,
fue Kedrion mexicana, a quien se le adjudicó un monto de 311.4 millones de
pesos. Mientras que en tercer lugar por monto se colocó Bioresearch de Mexico
con 235.6 millones.
“Hicieron
mucho escándalo sobre el monopolio en el mercado y los tres distribuidores
dominantes y al final todo va a quedar casi igual, Pisa se queda con un gran
número de claves y DIMESA va por la distribución”, aseguró uno de los participantes en
la licitación de medicamentos, quien accedió a platicar con Animal Político
pero con la condición de no publicar su nombre.
Las
compañías nacionales dominaron en esta licitación de medicamentos al quedarse
en total con 290 claves, que suman un monto de 2 mil 918.7 millones de pesos.
Esto se debe a que en esta licitación estaban en concurso solo genéricos. La
licitación para los de patente, así como la de vacunas, todavía no se realiza.
Cruce de
acusaciones.
En el caso
de la compra consolidada, que finalizó el pasado viernes 28 de junio, hubo una
serie de cuestionamientos y quejas de los participantes, después de un proceso
de varios meses que inició en marzo, y que tuvo tres retrasos en la publicación
de la convocatoria para la licitación y otros tantos en la junta de
aclaraciones.
Finalmente
el gobierno federal sólo consiguió proveedor para el 38% de las partidas de
medicamentos e insumos para la salud, que se ofertaron en la licitación de la
compra consolidada del segundo semestre de 2019; el 62% restante se declaró
desierto.
De un total
de 1,069 fármacos, hubo ofertas de proveedores para 655, lo que quiere decir
que para el 61.2% de los productos no se consiguió quién las surta; mientras
que de material de curación, el total fue de 2,021, de las que 1,268 se
quedaron sin adjudicar, es decir el 62.7%.
Las partidas
desiertas más importantes por volumen requerido son Losartan (para la presión),
que no tiene contrato vigente; Albenfazol suspensión, usado par la
neurocisticercosis; electrolitos orales; Diclofenaco cápsulas (para el dolor) y
Enalapril o Lisinorpril o Ramipril cápsulas, utilizados para tratar la presión
arterial alta, estos cuatro con contratos vigentes de la consolidada de
noviembre.
Al respecto
de los señalamientos de la industria, Hacienda y Salud afirmaron, en un
comunicado conjunto, que los precios máximos de referencia se establecieron a
partir de una investigación de mercado internacional, con la asesoría
permanente de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos
(UNOPS), organismo de la ONU especializado en compras gubernamentales.
También
aseguraron que el proceso de licitación “resultó conforme a lo planeado”, pero
que hubo “algunas” claves desiertas porque “como se ha mencionado
anteriormente, hay resistencias naturales al nuevo modelo de compra del
Gobierno de México. Por ello, esta licitación es un primer ejercicio para
construir el nuevo modelo de compras consolidadas”.
Respecto a
qué sucederá con las claves desiertas, Hacienda aseguró que “no representan un
riesgo debido a que la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del
Sector Público prevé la posibilidad de llevar a cabo adjudicaciones directas de
manera inmediata y, además, se cuenta con el contrato consolidado suscrito en
la administración anterior, que concluye hasta el 31 de diciembre de 2019”.
Los
directivos de la industria coinciden en que lo más viable ahora es justo que el
gobierno reactive esos contratos o hacer una segunda ronda, para el caso de los
estados, porque si decide adjudicar directo las claves que quedaron desiertas,
eso es un proceso menos transparente que la licitación.
Lo importante,
dicen, es ver para adelante. “Que esto sirva como un ejercicio para prepararnos
muy bien para la de 2020, en la que la industria mexicana está deseosa en
participar. No queremos que las compañías se abstengan y que al rato se esté
importando y los laboratorios del país tengan que cerrar”, comentó de
Villafranca.
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