Javier Risco.
Muchos dirán
que se trata de una anécdota, dirán que es irrelevante. Poco importa después
del anuncio del despliegue de decenas de miles de elementos. Incluso afirmarán
que es detenerme en lo cotidiano, en algo que a nadie le sorprende, estamos
acostumbrados a eso y más. Yo no creo eso, yo creo que incluso merece una
mención presidencial en alguna de sus mañaneras, merece que le dedique unos
minutos, que presente a los culpables y que los convenza que está mal y será
sancionado.
Ayer en la
portada del diario Reforma apareció la siguiente noticia: “En un operativo en
Naucalpan, Estado de México, elementos de la Secretaría de Seguridad y
Protección Ciudadana (SSPC) detuvieron a tres personas por la venta ilegal de
la vestimenta de la Guardia Nacional. De acuerdo con Quadratín (agencia de
noticias), la SSPC informó que la detención se realizó antier cuando elementos
de la División de Investigación acudieron a la colonia Residencial Lomas de
Sotelo para revisar distintos puestos semifijos que exponían insignias falsas”.
En la fotografía aparecen los brazaletes de la Guardia Nacional por cientos.
Ayer, Andrés
Manuel López Obrador cerró su discurso del primer año de su victoria electoral
ante decenas de miles de personas diciendo que, para finales de este año, para
diciembre de 2019, desterraría el régimen corrupto y quedarían construidas las
bases para “la transformación política de México”. Supongo que se refería al
gobierno que encabeza, en realidad no tengo elementos para decir si esto
sucederá o no, pero noticias como las publicadas por el diario Reforma deberían
de ponerlo a pensar que no es suficiente, que poco importa “desterrar el
régimen corrupto”, cuando nada cambia en la dinámica social, cuando de pronto
un grupo de mexicanos decide vender insignias de la Guardia Nacional; manda a
hacer los diseños, los aprueba, consiguen el material, los mandan a imprimir,
deciden hacer miles –cientos de miles tal vez– los distribuyen y los venden
desde la clandestinidad. ¿Cuántos mexicanos participan en esta cadena de
corrupción? ¿Cuántos abonan a lo ilegal? ¿Por qué no le tienen miedo a venderlo
en la calle a la luz de todo el mundo?
La gran
apuesta de seguridad de este gobierno se vende en un tianguis en el Estado de
México, por menos de 100 pesos, al fin sólo es un brazalete. La nota toma más
relevancia cuando se revisan los números, cuando se confirma que el domingo
llegaron a Ecatepec 400 elementos de la Guardia Nacional, aunque, de acuerdo
con información de la secretaria de Seguridad Estatal, Maribel Cervantes, hay
más de 4 mil elementos desplegados desde hace varias semanas. De acuerdo con
información oficial, llegarán a ser 17 mil elementos de la GN los que vigilarán
el Estado de México, una de las entidades más violentas del país. ¿Tenemos que
tomar este atrevimiento del comercio informal como una simple ocurrencia?
Insisto, yo creo que no. El gobierno federal debe hacer una lectura mucho más
aguda de lo que muestra una noticia como esta. Andrés Manuel López Obrador fue
contundente en la época de campaña, dijo que en cuanto llegara al poder se
acabarían los corruptos. A manera de manta casi milagrosa la sociedad vería que
el presidente no es como los anteriores y cambiaría su forma de comportarse.
No, la gente no ha cambiado, sigue habiendo corruptos y siguen burlándose de la
autoridad con el mayor cinismo. Es en estas noticias donde debería de haber una
sanción ejemplar, nunca más un ciudadano se burlará del gobierno, no más
impunidad ante la simpleza de replicar un uniforme de un cuerpo de seguridad nacional.
En fin, mientras sigamos tratando estos delitos como un álbum de anécdotas, no
habrá fuerza de seguridad que detenga al crimen organizado ni destierro al
régimen corrupto que alcance a la sociedad.
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