Darío Celis.
Mientras Andrés Manuel López Obrador denuesta a los que
escriben de su fallida compra consolidada de medicinas y su oficial mayor firma
y firma acuerdos, el desbasto crece rampantemente.
La semana pasada el ISSSTE que maneja Luis Antonio Ramírez
firmó las primeras órdenes de entrega, lo que hace suponer que en esta
empezarían a fluir los medicamentos a sus centros.
De ahí en fuera, cero, como el crecimiento al segundo
trimestre del año. Y lo peor de todo es que a los genios de la 4T no parece
importarles gran cosa el tema. No les apura nada.
La prueba es que de las cerca de mil 167 claves que sí se
lograron fincar desde el 29 de junio (el resto, mil 923 se declararon
desiertas) no se han materializado en órdenes de compra.
Y no se han concretado en buena medida porque las secretarías
de Hacienda, de Arturo Herrera, y de Salud, de Jorge Alcocer, tampoco han sido
capaces de emitir fallos para la distribución.
El 15 de julio la oficial mayor, Raquel Buenrostro, anunció 7
ganadores que se encargarán de abastecer los centros de salud en igual número
de regiones en que se dividió el país.
Esas empresas fueron sometidas a auditorías para comprobar su
solvencia técnica y operativa para asegurar la distribución, pero los
resultados parece que no salen porque nadie sabe de fallos finales.
Respecto del 62 por ciento de las claves desiertas, desde el
lunes 19 de agosto, Buenrostro y pupilos recibieron las ofertas, pero en esa
misma semana salieron con el cuento de que querían otra cotización.
Quesque como hay ciertos medicamentos que requieren un
tratamiento especial, pidieron una segunda oferta que considerara entrega a
domicilio, es decir, directamente en los hospitales.
Las farmacéuticas hicieron el ajuste requerido y desde
entonces, otra vez, los de la 4T tienen en sus escritorios las propuestas. Pero
como las bases no los obligan a fijar fechas de fallos, pues…
En paralelo también desde el martes 20 de agosto Hacienda y
Salud, tras un ríspido jaloneo con los laboratorios, tienen las posturas de
unas 230 claves de medicinas de patente y de fuente única.
En una reunión el 25 de julio se dio un encontronazo entre
una funcionaria del laboratorio estatal Birmex, que dirige Carlos Rello, y el
dueño de la distribuidora Pentamed, Humberto Tello.
No tiene desperdicio porque adelanta la dura relación que
habrá entre laboratorios y la 4T. Se amagó a éstos con que si no otorgaban
descuentos serían desplazados por otros fabricantes extranjeros.
Y es que los del gobierno exigían descuentos de al menos 15
por ciento equivalente al costo de la distribución. Pero Tello les recordó que
salir a comprar por la libre sin darles la primera opción, era ilegal.
Roberto Beltrán, director adjunto de la SHCP, salió a mediar
el pleito casi al tiempo que Buenrostro se incorporaba a la reunión (llegó
media hora tarde). Esta misma pediría también el 15 por ciento de descuento.
Luego de ese sainete, el gobierno fijó el 19 de agosto para
recibir ofertas de medicamentos de patente, pero las difirieron un día y
solicitaron que las mandaran con fecha 7 de agosto.
Acto seguido, al igual que como sucedió con las que se
declararon desiertas desde el 29 de junio, volvieron a pedir se considerara
entrega a domicilio. Ya las tienen en sus escritorios.
En síntesis: el IMSS que dirige Zoé Robledo no ha girado
hasta ahora ninguna orden de compra al igual que otras instituciones de salud
del sector público, excepto el ISSSTE, y a cuentagotas.
El desfase es ya de tres meses. Tres meses en el que el
desabasto se empieza a desbordar por todo el país. Esa es la realidad que los
otros datos de AMLO le impiden ver.
PUES NADA, CON la novedad de que CM Squared Fund es una mera
pantalla de Gonzalo Gil White, José Antonio Cañedo White, Alonso del Val
Echeverría y Miguel Ángel Villegas. A este dizque fondo no lo conoce nadie en
el mercado de deuda. Es una especie de sociedad de responsabilidad limitada
constituida en Delaware que compró los derechos litigiosos por mil millones de
dólares por los que aquéllos demandaron al Estado mexicano y a Pemex. Se cree que
fue creado ex profeso por los mismos accionistas de Oro Negro para blindarse.
SOBRE MAXCOM, LE decía que sus principales accionistas son
Enrique Castillo Sánchez-Mejorada, Javier Molinar Horcasitas y Rodrigo Lebois.
Estos ya se aprestan a hacer una inyección de capital de unos 15.6 millones de
dólares en la empresa, como parte de la reestructura financiera. El grueso de
sus pasivos son 103.4 millones de dólares del remanente pendiente del bono que
se les vence en 2020, que representa 97.8 por ciento de su deuda total. BCP
Securities de Anthony McCarthy y Héctor Rangel Domene es el asesor financiero.
OTRA REESTRUCTURA, LA de la Arendal de Jesús y Adrián
García-Pons, no sale. La firma encajada en proyectos energéticos no ha podido
avanzar en el intercambio de deuda de unos 160 millones de dólares. Tiene el
consentimiento de Banco Espirito Santo, Hightong, LW Partners y Actinver para
acceder a una quita que podría llegar a 70 por ciento. Pero no le ayuda la
carencia de fuentes de fondeo. Quedó fuera de Dos Bocas y Pemex no les reactiva
el sistema de ductos Lakach y la planta de diésel ultra bajo azufre de Salina
Cruz.
DONDE RECIÉN SE consumó una operación relevante fue en el
sector de las agencias de viajes. Resulta que CTS se acaba de fusionar con
Travel Leaders Group, una de las cinco firmas más importantes del rubro con más
de 6 mil agencias en el mundo y una cartera de 52 mil asesores de viajes. CTS,
de José Luis Castro, ya era la más influyente en gestión de viajes de negocios
aquí, con ventas anuales de 300 millones de dólares, incluso por arriba de
American Express, que capitanea Santiago Fernández-Vidal.
PARECE QUE NO están cuajando las negociaciones de los
accionistas de Grupo Centinela, esta empresa que inició en 1904 como
destiladora de tequila en Arandas, Jalisco. La impulsó José Hernández Méndez y
ahora el timón operativo lo lleva su hijo José Hernández Fonseca. No hace mucho
le informé que desde 2016 libra una batalla legal con sus hermanas Sandra y
María de Gracia, quienes conjuntamente tienen la mayoría. Hablamos de 66.66 por
ciento, que éstas iban a vender, pero parece que hubo un sorpresivo giro.
NO PIERDA DE vista la salida de Carlos Morales Paulín de
Telefónica-Movistar. El ejecutivo, que estuvo tres años al frente de la
compañía, se va en medio de una constante y sistematica caída de ingresos,
desde 2015 a la fecha. El arribo de AT&T que dirige Laurent Therivel y el
poder dominante de América Móvil de Daniel Hajj la siguen ahogando, de ahí las
versiones de su inminente venta. Al relevo de Morales llega el colombiano
Camilo Aya.
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