jueves, 10 de octubre de 2019

Otro trago amargo para Felipe - Presidente de la Corte lo acusa - Presión en asuntos judiciales - Barbosa y los castigos de Dios.


Julio Astillero.

A sus varias cuitas políticas recientes, el ex ocupante de Los Pinos, Felipe Calderón Hinojosa, ha agregado la insólita declaración reciente del ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, en el sentido de que el ex panista y ahora organizador del partido México Libre lo habría presionado en asuntos judiciales.

Las palabras de Zaldívar fueron pronunciadas durante una entrevista en el programa del Canal Once que conducen John Ackerman y Sabina Berman. El entrevistado nació en la ciudad de Querétaro, cumplió sesenta años de edad el pasado agosto y fue nombrado ministro de la Corte en 2009, a propuesta del entonces usuario de la silla presidencial, el citado Calderón Hinojosa. El 2 de enero de 2019 fue elegido por sus homólogos como presidente de la Corte, ya bajo el expansivo mando político del presidente Andrés Manuel López Obrador, con cuyas políticas se ha manifestado de acuerdo en lo general, lo cual ha llevado a los adversarios del actual modelo político a señalar que se mueve en consonancia con los deseos o postulados de Palacio Nacional.

La parte controversial de la mencionada entrevista corresponde a estas palabras de Zaldívar: El Presidente de la República (AMLO) ha sido profundamente respetuoso con la independencia del Poder Judicial. No hemos recibido de su parte ninguna insinuación, ninguna recomendación y mucho menos presión en los asuntos que estamos manejando, cosa que no se podría decir de algún otro presidente que sí amenazó, que sí presionó y que yo no soy sólo testigo, porque fui objeto de esas presiones. ¿Como de quién? Tanteó Sabina Berman, a lo que el ministro presidente Zaldívar respondió con puntualidad: Felipe Calderón.

El mencionado político negó tal hecho y demandó que Zaldívar precise el tiempo, modo y circunstancias en que se habría producido tal presión. Ya se verá la respuesta que le dé el actual presidente de la Corte y las consecuencias políticas que este incidente tendrá en la maltrecha carrera del ex panista.

Sería impropio esperar que Luis Miguel Gerónimo Barbosa Huerta se condujera con prudencia y sensatez al llegar a la gubernatura de Puebla. Su historial político tiene suficientes pasajes oscuros y vulgares como para suponer que su nuevo cargo público le adjudicaría de manera providencial mejores prendas de comportamiento público. Así que ayer, en Huejotzingo, al asistir al informe de labores de la presidenta de ese municipio, dejó caer una sentencia con pretensiones casi bíblicas: quienes le robaron la anterior elección para gobernador fueron castigados por Dios.

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