Darío Celis.
Ya le
adelantaba la semana pasada que la mano de la flamante jefa del SAT, Raquel
Buenrostro, empezaba a sentirse, mucho antes de que fuera ratificada por el
Senado.
Pidió la
remoción de dos funcionarios estratégicos para que pueda operar con pies de
plomo: José Luis de la Sota y Jessica Ivette González. Además, con su llegada
salió Norma Osorio.
El primero
administrador central de Control y Seguridad Institucional, el policía del SAT,
sobre quien caía la responsabilidad de resguardar todo, hasta el blindaje de
los carros de los funcionarios.
La segunda, administradora
central de Recursos Materiales, cuya encomienda preponderantemente eran ni más
menos que las licitaciones, donde aquella vaya que le sabe.
La tercera, administradora
central de Procedimientos Especiales, tenía a su cargo dar seguimiento a
denuncias y pesquisas por presuntos actos de corrupción.
Pues bien,
ayer Buenrostro pidió la renuncia de todos los responsables de las oficinas
centrales de Evaluación. Llegaron forenses para auditarles discos duros.
Venían de
la Administración General de Comunicaciones y Tecnologías de la Información,
área que llevaba Juan Pablo de Botton, quien también ya fue notificado de su
salida.
Arturo
Cruz, titular de la Administración Central de Evaluación, tiene un pie fuera;
antes salió de la Central de Evaluación de la Confiabilidad, Dulce Fabiola Bassan.
Esta era
también una posición clave, porque tenía a su cargo la aplicación de las
pruebas de polígrafos, que ahora tendrá bajo su responsabilidad Edmar Iván
Evangelista, cercano a Buenrostro.
Otras
centrales en ciernes: Coordinación Evaluatoria que maneja Cristina Ruiz;
Evaluación de Procesos e Información que lleva Alberto Galindo; y de Impuestos
Internos a cargo de Rafael Torres.
También
la Central de Comercio Exterior y Aduanal de Héctor Hugo Garza, la de
Evaluación de Seguimiento de Bernardo Ochoa y la de Procedimientos Especiales
que tenía Osorio.
Asimismo, apunte
la Administración General de Servicios al Contribuyente, de Katya Elizabeth
Arroyo, funcionaria que se llegó a decir empujaba el secretario de Hacienda,
Arturo Herrera, para relevar a Margarita Ríos-Farjat.
Lo mismo la
Administradora General Jurídica María de los Ángeles Jasso, así como el
administrador general de Recaudación, Héctor Vázquez Luna.
Con estos
cortes se golpea la estructura que viene desde los tiempos de Aristóteles Núñez
y que se afianzó con Osvaldo Santín, misma que alentó Jorge Ramírez Mazlum.
Este
personaje fue designado administrador general de Recursos y Servicios por al
anterior secretrario de Hacienda, Carlos Urzúa, quien en algún momento fue su
alumno.
Este es
tan solo un primer paso que Buenrostro da en la operación limpieza del SAT. El
segundo va a ser en las Aduanas, donde igualmente hay muchos vicios y gente del
pasado enquistada.
Pero esa es
otra historia.
VAYA
JALONEO QUE se traen en el gabinete presidencial con el anuncio del 15 de
febrero del Programa de Infraestructura Energética. En una esquina están Rocío
Nahle, Octavio Romero y Manuel Bartlett, quienes ven como herejía neoliberal
darle al sector privado la producción, refinación del petróleo y electricidad
del país. En la otra esquina, Arturo Herrera, Alfonso Romo y Carlos Salazar del
Consejo Coordinador Empresarial (CCE) quieren se abra el sector energético
nacional, como condición para ganar confianza y preservar la calificación de
México en los mercados financieros. El árbitro tiene su corazoncito con los
primeros, pero debe dar un voto de confianza a los segundos. Hasta ahora lo que
se sabe con certeza es que se podrá participar en la rehabilitación y
ampliación de las refinerías de Tula, Cadereyta, Madero y Minatitlán. Se estima
que para este proceso se demandará una inversión por 4 mil 500 millones de
dólares. Esta por verse la inversión en la CFE y las rondas petroleras. El CCE
quiere se abra todo el sector energético a la inversión privada.
TAL Y
COMO se lo adelantamos desde el viernes, Arrendomóvil literalmente arrasó en la
licitación de la CFE. Nos referimos a los contratos para arrendar más de nueve
mil vehículos. El también dueño de Grupo Autofin, Juan Antonio Hernández, se
quedó con un total de ocho mil 903 unidades. Se llevó 32 de las 42 partidas. A
su vez Lumo, de Luis Montaño, se adjudicó 5 partidas para 520 autos. Jet Van
Car Rental, de Cuahtémoc Velázquez, ganó 3 partidas para suministrar 323
automotores, y Value, la del financiero regiomontano Carlos Bremer, 2 partidas
para 110 unidades. La dependencia que capitanea Manuel Bartlett logró ahorros
por más de 3 mil millones de pesos al término de los cuatro años de vigencia
que tendrán los contratos.
POR CIERTO
QUE el Órgano Interno de Control del INE no tenía plazo para pronunciarse
sobre la inconformidad planteada por Arrendomóvil de Juan Antonio Hernández,
Jet Van Car de Cuauhtémoc Velázquez e Integra de Ángel Mieres. Pero le podemos
adelantar que esta semana la instancia a cargo de Jesús George Zamora
resolverá. En juego un contrato de dos años para arrendar mil 509 vehículos por
un monto de mil 200 millones de pesos. Hay tres opciones: confirmar a Lumo, de
Luis Montaño, dar la razón a Arrendomóvil, o iniciar una nueva licitación de
cero.
LOS
ADVERSARIOS DE Telmex van a reunirse esta semana para trazar una ruta de cara a
los términos que el Instituto Federal de Telecomunicaciones autorizó a Carlos
Slim para la separación funcional de su empresa, que como ayer le informé, más
que incentivar la competencia lo afianza como dominante. Apunte a AT&T de
Laurent Therivel, Telefónica-Movistar de Camilo Aya, Axtel de Tomás Milmo,
Megacable de Enrique Yamuni, Izzi que dirige Salvi Folch y Total Play que
maneja Eduardo Kuri.
EL
GOBIERNO DE Tabasco, al mando de Adán Augusto López, publicó el viernes pasado,
vía la Secretaría de Movilidad, un comunicado en el que advierte que se
impondrán penas de dos a seis años de prisión y hasta mil días de multa a quien
se contrate en las plataformas de Uber que recién asumió Gretta González, Didi
que comanda Pablo Mondragón o Beat que conduce Carlos Lieja, para ofrecer
servicios de transporte público.
NAPITO NO
TENDRÁ aún su Confederación Internacional de Trabajadores al nivel de una nueva
central obrera que desplace a la CTM que lidera Carlos Aceves del Olmo. Pero lo
que sí tiene ya es su propio frente. Se denomina TUCONAP, Todos Unidos Contra
Napoleón Gómez Urrutia, y se integró por dirigentes empresariales y sindicales,
a la luz del próximo Parlamento abierto a celebrarse en febrero para echar
abajo sus reformas al sistema de outsourcing.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.