Enrique
Quintana.
Quizás
una parte de los 75 empresarios que aceptaron comprar al menos 20 millones de
pesos en boletos de lotería tenga una cierta conciencia de culpa.
No
prejuzgo. Habrá otros que quizá tengan la convicción de que hay que darle más
dinero al gobierno para que tenga recursos para programas sociales. Y habrá
otros que simplemente quieren quedar bien para hacer negocios con el gobierno.
Cada uno
sus convicciones y sus intereses.
Pero déjeme
regresar a la razón por la cual creo que hay conciencia de culpa: las empresas
más grandes en México pagan pocos impuestos.
De
acuerdo con las cifras de la Secretaría de Hacienda correspondientes al cierre
de 2019, pagaron Impuesto sobre la Renta 670 mil 431 empresas.
De acuerdo
con las cifras más recientes del IMSS, hay alrededor de 1 millón de patrones
en México. Aquí hay una parte de personas físicas con actividad empresarial, pero
no sabemos cuántas pues las cifras públicas del SAT o de Hacienda no las
identifican.
Lo que sí
conocemos es el ISR pagado por personas morales y el que pagan las personas
físicas con actividad empresarial.
Las
empresas pagaron el año pasado 853 mil 194 millones de pesos y las personas
físicas empresarios 23 mil 533 millones. La proporción es de 37 a 1.
Esto quiere
decir que es muy probable que más de 300 mil empresas de las que están
registradas al IMSS simplemente no paguen ISR.
No hay
datos precisos respecto a la tasa promedio del ISR que pagan realmente las
empresas en México, pero una aproximación se puede obtener comparando el ISR de
las personas morales y físicas con actividad empresarial con el llamado
excedente bruto de operación que calcula el Inegi.
La tasa
está en 5.5 por ciento. Aun si suponemos que fuera el doble, correspondería al
11 por ciento.
El SAT ha
hecho estimaciones y, por ejemplo, para los llamados 'grandes contribuyentes'
ha calculado una tasa de ISR promedio de 2.2 por ciento.
Sé que
uno se gana los jitomatazos del respetable cuando habla de los pocos impuestos que
pagamos en México. Pero, si hemos de ser honestos, no finjamos que las empresas
pagan realmente como impuestos el 30 por ciento de sus utilidades.
No
existirían los grandes despachos contables si esto fuera así.
Tan lo
saben muchos empresarios que no dudan en apoyar al gobierno, sea el de AMLO o
los anteriores.
Le he
comentado en diversas ocasiones que Raquel Buenrostro, como nueva cabeza del
SAT, tiene la tarea, expresada explícitamente en el mensaje institucional que
difundió hace pocos días, de recaudar mucho más sin necesidad de cambiar las
tasas impositivas.
Luego de
que haga ese trabajo, creo que no habría tanta disposición empresarial a
cooperar, por más tamales de chipilín que se repartan.
Decisión
unánime en Banxico.
En
contraste con lo ocurrido en anteriores reuniones de política monetaria, en la
de ayer la decisión de bajar en un cuarto de punto las tasas de interés fue
tomada por unanimidad.
Le expresé
ayer en este espacio que pensaba que habría una decisión dividida, en función
de la visión que había expresado en reuniones previas el subgobernador Gerardo
Esquivel.
Ahora
ganó la prevención y aun Esquivel estuvo de acuerdo con la baja de solo un
cuarto de punto porcentual.
Se
configura una condición en la que crece la probabilidad de que venga una nueva
baja para el próximo 26 de marzo o a más tardar el 14 de mayo.
Se valida
el panorama de que en este 2020 tengamos un descenso de 0.75 puntos en las
tasas y terminemos en 6.50 por ciento.
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