Julio Astillero.
En medio de
los estremecimientos relacionados con el avance del contagio por Covid-19, la
secretaria mexicana de Energía, Rocío Nahle, se abrió paso entre la maraña
mediática dominada por las noticias del virus y colocó como tema de polémica
nacional e internacional la negativa de México a aceptar en su rutina de
producción una reducción de 400 mil barriles de crudo al día, conforme a los
acuerdos aceptados por todos los asistentes (excepto México) en una
teleconferencia entre miembros de la Organización de Países Exportadores de
Petróleo (OPEP) y productores independientes aliados, a los que se identifica
como OPEP+.
La postura
mexicana acepta sólo una reducción de 100 mil barriles al día, contra los 400
mil diarios que pretenden la OPEP y la OPEP+ . Además, México discute sobre la
base a partir de la cual se estima la reducción, pues considera que debe
tomarse en cuenta una cantidad más alta de producción diaria de la que aceptan
los otros países.
Al medio
México volcado en la interpretación y la discusión sobre temas epidemiológicos,
ahora ha de sumarse la irrupción de súbitos analistas en temas energéticos y
petroleros. En particular, ha generado polémica en las muy polarizadas redes sociales
la manera en que se condujo la secretaria Nahle en ese encuentro virtual de
secretarios o ministros de Energía, pues durante cinco horas se discutió la
postura de México, que fue la única disonante. Agencias informativas
internacionales reportaron que Nahle había abandonado la reunión luego de las
horas de debate. Posteriormente, a través de su cuenta de Twitter, la titular
de la Sener precisó la postura mexicana.
Mientras
tanto, los enconados adversarios del obradorismo aseguraban que los desplantes
de Nahle costarían caro al país y, a otros diagnósticos tremendistas de días
recientes, agregaban lo sucedido en la citada teleconferencia cumbre.
La Diócesis
de Querétaro organizó ayer que la representación de la Virgen de los Dolores,
el Santísimo Sacramento y un vicario general eclesiástico volaran por varios
municipios (18 queretanos y siete guanajuatenses) para dar inicio al triduo
pascual (el lapso en que, conforme a la liturgia, se conmemora la pasión,
muerte y resurrección de Jesús) y para pedir que cesen los estragos del
Covid-19.
Según
declaró el vicario general, José Martín Lara Becerril, la aérea expedición
religiosa fue financiada por empresarios y otros benefactores. Dicho vicario
pidió a los fieles que rezaran el rosario y que saludaran el paso del
helicóptero con espejos, palmas o banderas blancas. Falta saber si entre estos
patrocinadores estuvo el gobierno del estado, a cargo del panista Francisco
Domínguez, Pancho, actualmente en aislamiento por dar positivo al Covid-19.
Resulta que la nave a bordo de la cual se realizó la peculiar travesía
católica, es propiedad del gobierno estatal, originalmente destinada a ser una
ambulancia aérea.
El aparato
es un modelo Eurocopter EC 130T2, serial #8166, con identificación XC-QEN. En
varias fotografías publicadas se ve la denominación del helicóptero, llamado
irónicamente El Constituyente y, en el interior, en el techo, el escudo oficial
de la entidad federativa. Habrá de conocerse la explicación que al respecto dén
tanto el gobierno de Pancho Domínguez como la propia diócesis queretana.
Por su
parte, el obispo de la diócesis de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, voló a
bordo de una avioneta para enviar bendiciones a los habitantes de varios
municipios de Morelos y, así utilizar el instrumento más bello que es la
bendición de Dios en un momento difícil. El religioso pidió acatar las
instrucciones sanitarias y guardar el aislamiento debido.
Y, mientras
se ha publicado en el Diario Oficial de la Federación la instrucción del Banco
de México, a causa del Covid-19, para que tiendas (Oxxo, por ejemplo) y
farmacias (como las Guadalajara y Del ahorro) sólo puedan realizar operaciones
bancarias, como depósitos, retiros y pagos, los martes y jueves.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.