Darío Celis.
A Andrés
Manuel López Obrador le comen las ansias por salir a la calle a proseguir con
su eterna campaña electoral. El acto público que ya tiene en la mira es el
banderazo para la construcción del Tren Maya.
Su proyecto
insignia, que defiende contra viento y marea, está plagado de irregularidades
en cuanto a la forma en que se han venido asignando los tres primeros de los
cinco tramos que lo componen.
El más
reciente fue el Tramo 3, que fue adjudicado de última hora y después de muchas
maromas, a Indi de Manuel Muñozcano. Ya había hasta un acta de fallo a favor de
CAABSA de Luis y Mauricio Amodío.
Estos
últimos presentaron la oferta económica más baja, 8 mil 418 millones de pesos,
contra 8 mil 787 millones. Los 'técnicos' del Fonatur cambiaron la metodología
del puntaje para que no ganaran.
Tan
desaseada fue esta última licitación que la Oficina de Naciones Unidas de
Servicios para Proyectos para América Latina y el Caribe, aunque avaló el
fallo, no firmó la tercera y última acta final.
Se supone
que Rogelio Jiménez Pons, director del Fonatur, es el encargado, pero no. El
gran operador se llama Manuel Santiago, director de una cosa llamada Gestión
Estratégica y Enlace Institucional.
Este
personaje se apoya en Ricardo Cetina, subdirector del Tren Maya. El primero fue
director de Obras y el segundo director de Planeación del entonces gobierno del
DF, cuando López estaba a la cabeza.
El
contratista ganador de los segundos pisos del tabasqueño fue Muñozcano, obra
que encomendó coordinar a Claudia Sheinbaum, quien a la postre resultó ser la
mecenas de Indi.
Basta ver
que en lo que va de su gobierno les asignó el Cablebús, el distribuidor vial de
Xochimilco y el Trolebús elevado, que en el papel ganó Idinsa, de Víctor Ortiz,
pero atrás de ellos, nuevamente Indi.
Agregue
además a nivel federal el contrato que la Administradora Portuaria Integral de
Salina Cruz les entregó también por adjudicación directa de las escolleras de
ese puerto, parte del Tren Transísmico.
Santiago y
Cetina también tuvieron de jefe en Tlalpan a Carlos Imaz y volverían a encontrarse
en 2016 en esa misma delegación con Sheinbaum, exesposa de aquél. Hoy
reaparecen en el Tren Maya.
En el Tramo
1 también hubo irregularidades, como permitir que tres consorcios llevaran al
mismo socio. El asunto sería menor, de no ser porque el que ganó, Mota-Engil,
incurrió precisamente en esa falta.
Hubo quejas
que no se materializaron en una inconformidad formal: GIA de Hipólito Gerard y
La Peninsular de Carlos Hank Rohn. El segundo daba por hecho que ganaba y ya
mejor no entró al Tramo 3.
Mota-Engil
se asoció con el China Construction Communication, GIA con el China Railway
Construction y Grupo Rubio con el China Railway International. A los tres los
controla el régimen de Xi Jinping.
Aún así el
Fonatur asignó al grupo portugués que preside aquí José Miguel, contraviniendo
una jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia y violando la Ley de
Competencia Económica.
AHORA FUE EL
Juzgado Quinto de Monclova el que negó la petición de otro concurso mercantil.
También fue el viernes, exactamente una semana después que la jueza María
Concepción Martín Argumosa de la CDMX negara el de Interjet, de Miguel Alemán
Magnani. Nos referimos a la solicitud que hizo un acreedor de Minera
Carbonífera Río Escondido, mejor conocida como Micare, subsidiaria de Grupo
Acerero del Norte de Alonso Ancira y Xavier Autrey. Aquí le hemos venido
contando la crisis financiera de su principal empresa, AHMSA, que dirige Luis Zamudio,
que no pudo ser adquirida ni por Techint de Paolo Rocca ni por Villacero de
Julio Villarreal. Micare pidió medidas cautelares sobre todo para evitar que la
CFE deje de comprarles carbón. Y es que la empresa que dirige Manuel Bartlett
ya les redujo de 125 mil a 90 mil toneladas del insumo al mes.
LA QUE
ESQUIVÓ el concurso mercantil fue Idesa, de José Luis Uriegas. Tras semanas de
jaloneos, el viernes cerró un refinanciamiento con intercambio de notas de 2013
por nuevas a un plazo a 2026. Apunte 300 millones de dólares, más un nuevo
crédito de Inbursa para redocumentar un préstamo del mismo banco de Carlos
Slim. Actinver de Héctor Madero actuó como agente y Deutsche Bank de Juan
Oberhauser como depositario. Idesa estuvo representada en Estados Unidos por
Cleary Gottlieb de Richard Cooper, Rothschild comandada por Daniel Nicolaievsky
y Victor Leclercq y por Alfonso Castro de Del Castillo y Castro. El comité
ad-hoc de tenedores de notas lo encabezó Paul Hastings, de Michael Fitzgerald y
Pedro Jimenez, y en México por el abogado Alejandro Sainz, de Cervantes Sainz.
AEROMÉXICO
TIENE EN caja cerca de mil millones de dólares para hacer frente a la crisis
del Covid-19. El equipo de Andrés Conesa es otra que está revisando el nuevo
paradigma financiero que tiene enfrente. Apenas en marzo colocó un bono de 400
millones de dólares con vencimiento en 2025. Agregue otra inyección de 100
millones de dólares que apenas anunció la semana pasada de su socio PLM
Premier. Antes la aerolínea de Eduardo Tricio y Valentín Diez Morodo fue
indemnizado con más de 100 millones de dólares por Boeing por los 737 MAX que
tiene en tierra. Es precisamente con la arrendadora del fabricante que preside
David Calhoun donde están centradas las negociaciones de reestructuración.
White & Case, que aquí lleva Ismael Reyes Retana, en asesor legal.
GRUPO MÉXICO
RECHAZÓ que adeude impuestos al SAT. “Nuestra empresa paga impuestos
puntualmente”, dice la carta firmada por Héctor Villarreal, subdirector de
Comunicación Corporativa y exsubsecretario de Normatividad y Medios de
Gobernación en el sexenio de Felipe Calderón. A menos que se haya puesto al
corriente, aparecía con una deuda de 11 mil millones de pesos. Sobre la
declaración de bancarrota de Cinemex USA, se aclaró que es un negocio personal
de Germán Larrea. La cadena de cines que lleva Rogelio Vélez pidió a empleados
en México bajarse 50 por ciento el sueldo y renunciar a algunas prestaciones
laborales.
SOBRE EL
MISMO comportamiento de las grandes empresas en esta crisis, se están
viralizando en redes cartas que FEMSA envió a los arrendadores de locales de
sus tiendas Oxxo. El grupo de José Antonio Fernández Carvajal, más que
solicitar descuento de 50 por ciento en las rentas, la ordena. El año pasado la
cadena que depende de Eduardo Padilla abrió mil 331 puntos, para llegar a 19
mil 330: una cada seis horas. Esa división vendió el año pasado 184 mil 810
millones de pesos. Los Oxxo han estado abiertos todo el tiempo de la pandemia.
A ver si los regios no son de los que cayeron de la gracia de Andrés Manuel
López Obrador.
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