Adela
Navarro Bello.
El 14 de
julio de 2020 el Gobierno de Baja California informó que en el estado había un
acumulado de 11 mil 515 casos confirmados de contagios de la COVID-19. Era la
suma de los 4 mil 835 casos confirmados por el Sistema Estatal de Salud, los 5
mil 737 del IMSS, 79 de IMSS Bienestar, 345 de ISSSTE, 453 de ISSSTECALI, 14 de
la Sedena, 12 de la Semar, y 40 de hospitales privados.
Pero al día
siguiente, la administración estatal a cargo de Jaime Bonilla Valdez dejó de
presentar la información desglosada de los resultados positivos por
instituciones para únicamente dar a conocer las del Sistema Estatal de Salud.
Es decir, empezó a ocultar lo contagios identificados en instituciones
federales de salud, descentralizadas del estado, y de hospitales y laboratorios
privados, con lo que ha logrado “disminuir” en el día a día el número de nuevos
casos positivos.
De hecho ese
14 de julio fue la última ocasión que Baja California registró un número alto
de contagios. Entonces se informó en una tabla presentada por el Secretario de
Salud que tan solo del IMSS sumaba 540 casos nuevos de COVID-19, contra 88 que
acumulaban los hospitales en la tutela del Sector Salud del estado. En
adelante, hasta el 21 de julio, las cifras presentadas por el Gobernador Jaime
Bonilla apenas superan los 100 casos nuevos cada 24 horas, al eliminar de su
conteo los positivos del Seguro Social.
Efectivamente,
considerado que el Instituto Mexicano del Seguro Social tiene una amplia
membresía de derechohabientes, tanto por las pruebas que practica como por los
resultados positivos, estos significaban el mayor número en el global de
acumulados, antes del 14 de julio, cuando el Gobernador y el Secretario de
salud de Baja California decidieron eliminar los resultados positivos diarios
del IMSS, esta institución presentaba un promedio diario de 300 nuevos casos de
COVID-19 detectados. No significa ello que todos requirieran hospitalización,
pero sí que existen.
El número de
contagios detectados diarios es importante en razón de las políticas de
contención y prevención en la dispersión del SARS-Cov-2 que causa la enfermedad
COVID-19. De hecho la métrica para cambiar de color en la semaforización
instaurada por el Gobierno de la República, tiene que ver en uno de sus
parámetros con la disminución en el número de casos positivos cada 24 horas en
relación a las pruebas practicadas.
Después de
cuatro días presentando parcialmente los datos de los nuevos contagios, el
viernes 17 de julio el Subsecretario Hugo López Gatell cambió a Baja California
de semáforo rojo a semáforo naranja. Y a la fecha, aun cuando durante los
primeros tres meses de la pandemia Baja California estuvo en el tercer lugar de
los estados con mayor número de contagios acumulados, se encuentra en la novena
posición.
Un
funcionario federal con acceso a la plataforma interna del Instituto Mexicano
del Seguro Social confió que al 21 de julio tenían registrados 6 mil 582 casos
COVID-19 en Baja California, esto significa que desde que el Gobierno del
estado dejó de incluir los datos del IMSS en su reporte diario, en esta
institución se han detectado 845 nuevos contagios.
Ese mismo 21
de julio, el Gobernador Bonilla informó en su presentación en redes sociales
que el número acumulado de casos del estado ascendía a 12 mil 132 casos, pero
refirió exclusivamente los resultados de las pruebas practicadas y procedas en
las 24 horas previas, en los hospitales que integran el Sistema de Salud del
estado, esto significa que solo contabilizaron los datos de los hospitales
generales, los centros de aalud y el ISSSTECALI, aunque omitió informar el
origen de los 114 nuevos casos registrados el 20 de julio y de los cuales
informó el 21.
El 14 de
julio, la última ocasión que el Gobierno de Baja California consideró en su
estadística los casos reportados positivos del Seguro Social en esta región,
dijo que el acumulado era de 11 mil 239 contagios, ocho días después informó
que ese rubro asciende a los 12 mil 132, lo que da una diferencia de 893 casos,
consistente con la cifra de contagios diarios que reporta el Secretario de
Salud, que promedia los 120 nuevos casos cada 24 horas, sin considerar los del
IMSS.
Aquel mismo
14 de julio en la presentación del Gobernador Bonilla informaron que el total
de casos acumulados del IMSS era de 5 mil 737 casos positivos. Al 21 de julio,
en la plataforma interna del Seguro Social, se contabilizaron 6 mil 582 casos
confirmados de la COVID-19 en los
hospitales de esa institución en Baja California. Una diferencia de, por lo
menos, 845 casos que deberían ser sumados a la cifra que presentó el Gobernador
de Baja California para dar un total más apegado a la realidad de 12 mil 977
casos.
Y lo de un
total más apegado a la realidad no es gratuito. Del mismo Gobierno federal
comentaron a esta columnista que, al momento, en Baja California el Gobierno
del estado está pendiente de entregar al IMSS el resultado de 900 pruebas.
La misma
fuente federal explicó que es la autoridad de salud del estado, es decir la
Dirección General de Epidemiología local, la entidad que tiene como obligación
alimentar la plataforma SINAVE -la cual es el origen de los informes del Gobernador-
y que efectivamente no han sido integrados a esa estadística los positivos del
IMSS, además que se desconoce la información de las 900 pruebas de las cuales
no han obtenido el resultado por parte del estado.
El
Gobernador Jaime Bonilla preguntó un día en su presentación -a la cual se hace
acompañar de colaboradores- al Secretario de Salud que de dónde en el semanario
Zeta obtenía una cifra distinta a la que él presentaba. La respuesta, aunque el
Secretario dijo desconocerlo, era muy sencilla: de los datos que ellos estaban
presentando diariamente cuando desglosaban los nuevos casos positivos por
hospital, institución federal y privados. Después de ello, decidieron omitir
esa información. Hasta la fecha.
Consultando
con las autoridades federales, de momento y por lo menos en el IMSS, el
Gobernador de Baja California ha ocultado –de acuerdo a sus cifras y a las del
Seguro Social- unos 845 casos, y está pendiente de entregar los resultados de
900 pruebas que se enviaron pero las cuales no han sido procesadas, o que por
lo menos no han sido entregados los reportes finales al Seguro.
La opacidad
y la centralización de la información respecto las cifras en la estadística de
COVID-19 es una constante en Baja California, donde según los reportes
oficiales, fallecen 17.8 personas al día, lo cual resulta contradictorio con la
disminución de casos positivos diarios que reportan, al eliminar el promedio de
300 casos diarios que hasta antes del 14 de julio eran registrados y reportados
públicamente en el IMSS.
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