Darío Celis.
Hace unas
tres semanas le conté cómo las direcciones corporativas de Administración y
Finanzas de Pemex empujan una estrategia que, a juicio de contratistas y
proveedores, es simplemente ‘perversa’.
No están
pagando trabajos ejecutados, pero encima de ello, ahora están pidiendo no
facturar servicios en lo que resta del año, dejando a la deriva a las empresas
que no tengan capacidad de sobrevivencia.
El objetivo
es mostrar un estado de resultados financieros favorables al cierre de 2020 y
poder venderle ‘espejitos’ al presidente Andrés Manuel López Obrador para,
según esto, mantener la calificación de Pemex.
Atrás de
esta táctica rupestre de Octavio Romero y Marcos Herrería, mejor conocidos ya
como ‘Chano’ y ‘Chon’, está el mostrar resultados que les permitan lavar cara
frente al desastre que es Pemex.
Pero lo que
no han medido bien estos dos funcionarios es que el sólo hecho de no aceptar
las facturas para no reconocer la deuda a los contratistas, equivale a falsear
la información de los estados financieros.
Aún si no
existieran facturas, según las normas contables se deben reconocer los avances
de obra en el caso de contratos de construcción, y rentas de equipos, en los
casos de contratos de perforación.
Los estados
financieros también se presentarán en su momento a la Comisión de Valores de
Estados Unidos (SEC), por lo que el auditor externo, KPMG, podría tener
responsabilidad por aprobar esa información.
Si bien la
deuda no está formalizada con factura, sí existen estimaciones que contienen
los trabajos realizados conforme al contrato y éstas tienen las firmas del
proveedor y cliente que avalan el servicio.
Recuerde el
caso de Oceanografía que ayer le referimos, donde Pemex, entonces dirigido por
Emilio Lozoya, reconoció deudas con la empresa de Amado Yáñez, con base a las
estimaciones existentes.
Romero y
Herrería no dimensionan que al tratar de vender 'buenos' resultados como un
ejemplo de éxito en su gestión financiera, están quebrando a la mayoría de las
empresas contratistas de Pemex.
No sólo unos
10 mil trabajadores perderían su fuente de empleo: también la reputación de
Pemex está a un ‘tris’ de irse a la basura porque el maquilleo de cifras no
aguanta una mínima auditoría en Estados Unidos.
POR
CIERTO QUE de los 25 principales contratistas a los cuales Pemex Exploración y
Producción, que lleva interinamente Francisco Flamenco, pidió un diferimiento
de seis meses para liquidar los Adeudos de Ejercicios Fiscales Anteriores y
retomar los pagos a partir de enero de 2021, ninguno ha querido aceptar. Los
proveedores piden dos cosas a la empresa productiva del Estado: flexibilizar
los contratos para que sean bancables y poder facturar para que nada quede en
una promesa en el aire. Trascendió que ayer en Washington, en la víspera de la
llegada del presidente Andrés Manuel López Obrador, dos de esas compañías
presionaron para que el gobierno de Estados Unidos de Donald Trump abogue por
ellas. Se trata de Halliburton de Jeff Miller y Baker Hughes de Lorenzo
Simonelli.
EL
PRESIDENTE LLEGA hoy en la noche a la cena con los capitanes de cuatro de las
seis empresas públicas más valiosas en términos de capitalización, de acuerdo
con datos de ayer de la Bolsa Mexicana de Valores. Carlos Slim cuyo grupo,
América Móvil, está ranqueado en segundo lugar. Germán Larrea, del Grupo
México, ubicado en la cuarta posición. Ricardo Salinas Pliego, con Elektra, en
la quinta casilla. Y Carlos Hank González, de Banorte, posicionado en el sexto
sitio. No estarán en el ágape de la Casa Blanca los que ocupan el primero y
cuarto lugar en valor de capitalización: Walmart, de Samuel Robson Walton, y
FEMSA, que preside José Antonio Fernández Carvajal. Ambos sometidos por la 4T y
enfrentados por resistirse a pagar impuestos.
TODAVÍA EL
DOMINGO Bosco de la Vega, el presidente del Consejo Nacional Agropecuario,
estaba incluido en la gira de Andrés Manuel López Obrador. Marcelo Ebrard lo
invitó, igual que a Francisco Cervantes, presidente de la Concamin. Pero el
lunes Bosco fue desinvitado por la Secretaría de Economía de Graciela Márquez y
Cervantes declinó por solidaridad. ¿Y Carlos Salazar? El presidente del Consejo
Coordinador Empresarial ni siquiera fue invitado. Otros empresarios que vaya
que dedicaron días y noches para lograr el T-MEC fueron Juan Gallardo y Moisés
Kalach. De ellos y muchos más ni hablar.
LA
CANDIDATURA DE Jesús Seade para presidir la Organización Mundial de Comercio
(OMC) está condenada al fracaso. Dos muestras. Hace unos días España bateó a
los emisarios de Marcelo Ebrard cuando fueron a pedirle el voto. La cancillería
no sólo se topó con un “nos ofenden al rey y nos corren a la principal empresa
(Iberdrola), ¿y todavía vienen a pedirnos apoyo”? El veto a Seade no es sólo de
ese país sino de toda Europa por el trato a sus inversionistas, por ejemplo, de
energías limpias. Además, el gobierno de Donald Trump, el principal promotor de
Seade, anunció ayer su salida de la Organización Mundial de la Salud, par de la
OMC.
SE ESPERA
QUE el mercado de streaming de música en México supere los 700 millones de
dólares entre 2019 y 2024. Deezer posee una base de usuarios en crecimiento en
países latinoamericanos, incluidos México, Colombia y Argentina. Hablamos de
uno de los dos principales servicios de descarga digital en Brasil. La firma
que dirige Holger Albrecht se asoció con TV Azteca, de Benjamín Salinas, para
detonar su crecimiento aquí. Vía suscripciones, Elektra y Total Play serán la
punta de lanza para llevar a Deezer a convertirse en un jugador clave de
streaming de audio en México.
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