Salvador
Camarena.
Si algo ha
confirmado la pandemia en México es que hay talento de sobra, y en distintas
trincheras, a la hora de generar conocimiento para la sociedad. Conocimiento
que, incluso, hace más entendibles los escuetos informes oficiales sobre el
impacto del coronavirus en nuestro país. Es el caso de lo que hace regularmente
el investigador del CIDE, Sebastián Garrido.
En mayo 12,
junto con Jorge Andrés Castañeda, Garrido nos enseñó los múltiples huecos de
los datos que día a día, con malicia irresponsable, goteaban en las
conferencias vespertinas de quienes cobran en la Secretaría de Salud. Ese texto
está disponible en Nexos (https://datos.nexos.com.mx/?p=1351)
A partir de
esa fecha, Garrido ha continuado el desglose y agrupamiento de los registros de
las infecciones y los decesos por Covid-19. De ese esfuerzo tan generoso como
titánico, es posible dimensionar la tragedia que azota a los mexicanos.
El domingo
por la noche, por ejemplo, y a partir de los datos publicados por las
autoridades de Salud, Garrido nos trazó el funesto panorama de la epidemia:
-En casi dos
meses, desde mayo 31, ha habido 42 días con más de 500 muertos diarios por
Covid-19.
-Todos y
cada uno de los días que van de mayo 17 a julio 21 registraron 400 muertos o
más por el nuevo coronavirus. La cifra de los restantes días del presente mes
se irá actualizando, pues, como ya se sabe, la Secretaría de Salud tarda cuando
menos una semana en acumular las correspondientes cifras.
-Finalmente,
desde mayo 8 y hasta el 22 de julio, la cifra de registros de decesos es
siempre superior a 300. Es decir, casi tres meses completos con esa cifra de
fallecimientos diarios.
Si las
cifras agrupadas por día por Sebastián Garrido no impresionan lo suficiente, a
lo mejor revisando sus gráficas por semana dan más claridad de esta desgracia:
-Llevamos
nueve semanas, sí, más de dos meses, con más de 3 mil fallecimientos semanales
por Covid-19. La cifra ha estado algunos días a punto de llegar a los 4 mil
muertos, pero permítanme insistir en el dato de que desde el 18 de mayo no hay
semana que no haya registrado más de 3 mil decesos por este mal. Sobra decir
que el subsecretario de Salud había dicho que el pico de la pandemia sería el 8
de mayo.
Dicen que
uno se acostumbra a todo, hasta al horror. Ahí están las cifras de las víctimas
de la violencia para probar ese dicho.
Y en el caso
de la pandemia, todo es cuestión de que un día haya un muerto por este nuevo
coronavirus (mediados de marzo), luego 50 fallecidos (6 de abril), once días
después llegas a 100 decesos, y al pasar una semana (25 de abril) doblarás esa
cifra, y así hasta los más de 500 diarios.
Claro,
insisto, estos compendios de registros los conocemos hoy gracias a Castañeda
& Garrido, porque en su momento muchas de esas muertes se dieron a conocer
por la autoridad de manera desordenada, sin explicar que los fallecimientos
reportados en la conferencia vespertina no eran de ese día, sino de semanas
anteriores y sólo de casos confirmados, etcétera. Porque los números reales
son, está claro, más grandes.
Es por eso
que el trabajo de Garrido es fundamental. Porque al condensar los datos
oficiales, al organizarlos por semana y al contrastarlos él nos revela el
verdadero significado de los reportes descontextualizados de la gente que cobra
en Salud.
Y así,
Garrido nos advierte que más allá de los fallecimientos, la otra tendencia
alarmante es la de los contagios, que están, contra lo que señala el gobierno,
en su peor momento. En palabras del investigador del CIDE, y siempre con base
en datos oficiales, “a lo largo de la semana 30 se agregaron 46 mil 292 nuevos
casos a la base de datos. Nuevo récord para cualquier semana desde que se
publica la misma”. https://twitter.com/segasi/status/1287571369119502337
Récord de
contagios, pero el Presidente de eso no quiere hablar. Y Gatell menos.
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