Enrique
Galván Ochoa.
Nos hacen
falta muchas noticias como esta para levantar el ánimo: más de 15 instituciones
públicas, empresas y universidades trabajaron en conjunto para desarrollar en
un tiempo récord de 10 semanas, el ventilador pulmonar de emergencia VSZ-20-2
totalmente automático, con un diseño de fácil manejo, que permite el uso
intuitivo, da mayor seguridad para los pacientes, es de bajo costo y de fácil
producción en serie. ¡Wow! ¿Y quienes lo lograron?
El
proyecto inició el 29 de marzo con la convocatoria del Instituto Nacional de
Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, para perfeccionar un prototipo
de ventilador que fuera hecho en México. El primero en responder al llamado fue
Grupo Coppel, quién como parte de su iniciativa Ayudando a quienes salvan
vidas, otorgó un donativo a GSE Biomedical para que iniciara el desarrollo.
Posteriormente se sumó Metalsa de Grupo Proeza, y en conjunto con Torrey
–empresa de Femsa–, fueron desarrollando de manera conjunta la ingeniería del
ventilador. Este dispositivo requirió de muchas piezas especializadas y un
proyecto de apoyo para su culminación exitosa, por lo que a partir de ahí se
han sumado más instituciones como:
-
Iniciativa privada: GSE BioMedical; Grupo Proeza mediante Metalsa; Femsa por
medio de Torrey, Solística y Repare; Grupo Coppel; Alfa por mediación de Nemak;
Lodi Automotriz, Lanix Med, Steris, Ternium Salud y Bocar.
-
Instituciones educativas: Tecnológico de Monterrey, TecSalud, el sistema de
salud del Tec de Monterrey y la Universidad de Monterrey (UDEM).
-
Instituciones públicas: Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición
Salvador Zubirán, Secretaría de Relaciones Exteriores y Comisión Federal para
la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).
La
gestión de la Secretaría de Relaciones Exteriores fue también vital para este
logro, así como el papel de la Cofepris, que otorgó el permiso para que los
equipos se fabricaran de acuerdo con todas las disposiciones de calidad,
funcionamiento y control que exige dicha entidad.
¿Y qué
pasó con el Código Moral que firmaron las organizaciones empresariales cúpula?
Entre sus compromisos figura dar prioridad al bien común sobre sus ganancias.
No es eso lo que están exhibiendo en Oaxaca.
Tras la
aprobación de la ley anticomida chatarra por el Congreso local, que prohíbe que
los niños la compren, su reacción fue contraria a la aplicación de la nueva
legislación. Argumentan que no se les tomó en cuenta, que no fueron convocados
a un análisis previo. La pregunta es si acaso estas organizaciones consultaron
a los consumidores antes de poner a la venta la comida chatarra que ha creado
una pandemia paralela: la obesidad infantil.
El diario
Financial Times plantea una perspectiva sombría para el mundo cuando haya
pasado la pandemia de Covid-19: “En un mundo destrozado que lucha por
recuperarse del coronavirus, una nueva pandemia amenaza con destruir los restos
de la humanidad. Esa es la historia de Covid-21: Lethal Virus , una película
para televisión en postproducción que imagina que surgirá otro coronavirus el
próximo año. Es poco probable que la película de bajo presupuesto gane algún
Óscar, pero muchos científicos creen que su premisa no es descabellada.
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