Salvador
Camarena.
Hugo
López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, siempre ha
desestimado propuestas y críticas para ajustar, complementar o corregir la
forma en que el gobierno de López Obrador maneja la pandemia.
Y sin
importar la cantidad de muertes que se registren en el país por Covid-19, él
está convencido de que han hecho más de lo posible, y cree que quienes opinan
distinto es porque alimentan una conjura en su contra.
Por eso, no
se sale del guion gubernamental que siempre privilegió tener camas disponibles
en hospitales, en vez de no tener enfermos.
Así, en
cuestión de días llegaremos a 70 mil muertos oficiales por este coronavirus,
pero él seguirá orgulloso de la estrategia. Singular autocomplacencia.
La idea de
López-Gatell sobre la conjura se puede rastrear desde abril. El 28 de ese mes,
en la conferencia vespertina, López-Gatell afirmó: “Me llama un poco la
atención que de repente viene por oleadas en redes sociales o columnas una
angustia sobre neumonías atípicas”.
¿Será que
entonces ya se decía por todos lados que las cifras oficiales no cuadraban con
lo que se vivía en los hogares?
Pocos días
después de esa declaración de Gatell, por separado El País, de España, The New
York Times y The Wall Street Journal cuestionaron las estadísticas oficiales.
Por ejemplo:
el jueves 7 de mayo Gatell reportaba 2 mil 961 muertos y 29 mil 616 casos
detectados, pero “una estimación estadística de El País calcula que México
tendría entre 620,000 y 730,000 casos sintomáticos acumulados desde el inicio
de la pandemia”.
Claro, el
subsecretario respondió diciendo que esos tres medios extranjeros estaban mal…
y encima confabulados.
A los pocos
días, sin embargo, Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad y la revista
Nexos, por separado, revelarían que las actas de defunción en la Ciudad de
México, zona cero de la pandemia, eran inusualmente altas: desde finales de
marzo hasta finales de mayo los fallecimientos representaban el doble o hasta
el triple de lo usual.
De nada
importaba para Gatell que la prensa fuera desenterrando cómo se daban las
muertes en México. Otro análisis de datos de El País señaló a principios de
junio que ocho de cada diez muertos con coronavirus no llegaron a terapia
intensiva ni fueron intubados. https://elpais.com/sociedad/2020-06-04/casi-ocho-de-cada-diez-muertos-por-coronavirus-en-mexico-no-llegaron-a-terapia-intensiva-ni-fueron-intubados.html
Sin embargo,
el subsecretario calificaba la estrategia como exitosa. El 25 junio Animal
Político reportaba eso: “el hecho de que ‘se prolongue la epidemia es una
manifestación de éxito de las medidas de mitigación’ (…) El éxito entonces
consiste, recalcó, en que como son menos (casos) el mismo día, no se saturan
los hospitales, ese es el objetivo uno: reducir el tamaño del pico epidémico,
‘eso es aplanar la curva’”.
https://www.animalpolitico.com/2020/06/exito-lopez-gatell-defiende-estrategia-covid-salud/
Porque para
el subsecretario lo único que importaba es que hubiera camas disponibles.
Incluso si la prensa reportaba, como lo hizo Quinto Elemento, que del número de
llamadas al 911 se podían reportar hasta tres veces más de fallecimientos
extrahospitalarios por Covid-19.
https://quintoelab.org/project/911-muertes-llamadas-covid-coronavirus-mexico-cuatro-veces-mas
Para
López-Gatell nada de eso valía. Incluso después de lo reportado por Quinto
Elemento, él declararía, el 28 de junio en entrevista con Pie de Página, que:
“no me gusta comparar con otros países porque parece que uno lo esta criticando
y cada país vive su realidad, pero nosotros no hemos tenido parques públicos
con camas de hospitales”.
Dijo lo
mismo con otras palabras el 9 julio a la BBC: “Muchos tienen la aspiración
frustrada de que no vieron aquí las escenas dramáticas que se vivieron en los
países europeos occidentales. Esperaban ver cientos de miles de muertos,
esperaban ver morgues llenas y rebosantes…”.
https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-53344337
Acaso hay
que conceder que para el 2 de julio cambió un poco su discurso, pero para
culpar a las víctimas mortales de su deceso por llegar tarde a los hospitales;
y de alguna manera retorcida aceptaba que esas muertes no son contabilizadas en
la cifra oficial: “Hemos comentado escenas reales que vemos y sabemos que
existen. Llegan personas demasiado tarde, mueren inmediatamente,
dramáticamente. Hay personas que, incluso, mueren en el medio de transporte,
hay personas que mueren en su casa, y a todas estas personas no se les pudo
tomar una muestra útil para diagnóstico por laboratorio”.
https://www.gob.mx/presidencia/es/articulos/version-estenografica-conferencia-de-prensa-informe-diario-sobre-coronavirus-covid-19-en-mexico-247228?idiom=es
Finalmente,
esta semana Animal Político publicó un reporte escalofriante: en cuatro meses
de este año hubo 130 mil muertos más que en similar periodo del 2019.
https://www.animalpolitico.com/2020/09/excesos-muertes-covid-mexico-cifras-epidemia/
Pero según
el gobierno federal “no tuvimos morgues rebosantes”.
Cerremos con
lo obvio: la pandemia no ha terminado. Y de seguir así, aunque haya camas,
habrá cadáveres.
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