La Auditoría Superior
de la Federación (ASF) detectó varias faltas en el programa federal de Comedores
Comunitarios durante el año fiscal de 2015. Por fallas en los reglamentos,
ausencia de información sobre los montos otorgados a cada comedor,
inconsistencias en la operación, instalaciones peligrosas y un desfalco por 66
millones 157 mil 062 pesos, la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) enfrentará siete sanciones administrativas
por un monto de 33 millones 062 mil pesos.
Esa cantidad que la
ASF prevé recuperar es apenas el 1.04 por ciento del presupuesto total que el
programa recibió en 2015, que fue de 3 mil 155 millones 740 mil pesos a pesar
de que hubo comedores que registraron atender a cero personas o de una a 11.
Lejos están los días en que el actual gobierno, que arrastra
en el último año los niveles más bajos de popularidad, presentó en las
comunidades pobres su política social contra la pobreza. Dos años después se supo que la pobreza había sumado 2 millones de
personas para tener un país con 55.3 millones en esa condición.
Ante la alerta de una nueva ola de pobreza, las
organizaciones civiles que trabajan en materia han insistido en que urge una
revisión de la gama de programas sociales del Gobierno federal. La ASF hizo la revisión de Comedores
Comunitarios 2015 y el resultado son siete sanciones administrativas para
Sedesol.
El 22 de enero de 2013, se publicó en el Diario Oficial de
la Federación (DOF) el Decreto por el que se establece el Sistema Nacional para
la Cruzada contra el Hambre, y como parte de esta estrategia, por conducto de
la Secretaría de Desarrollo Social, se instrumentó el Programa Comedores
Comunitarios para mejorar las condiciones de acceso a la alimentación de la
población ubicada en Zonas de Atención Prioritaria Rurales y Urbanas.
El programa gira en
proporcionar el equipamiento de cocinas por única vez hasta por un monto de 150
mil de pesos y brindar mensualmente los productos alimenticios no perecederos
hasta por un monto de 61 mil pesos, lo que incluye la adquisición, suministro,
almacenamiento y distribución hasta la localidad donde se ubique el comedor.
Los comedores iniciaron operaciones en el ejercicio 2013 con
motivo de la instrumentación de la estrategia de la Cruzada Nacional contra el
Hambre, y tiene incidencia en 14 mil 517 municipios urbanos y 10 mil 295
municipios rurales y siempre ha sido responsabilidad de la Sedesol.
La Lista De Fallas.
Primero fueron los
gastos de operación. De acuerdo con lo reportado a la Auditoría, los gastos de
operación para el programa fueron de 207 millones 941.5 mil pesos de pesos, que
representaron el 6.6 por ciento del presupuesto total asignado al programa,
cuando la proyección para ese rubro era de cero por ciento, según lo autorizado
para gastos de operación establecido en los lineamientos específicos del
programa.
El desfalco se dio
por 529 casos que corresponden a 163 comedores por un monto de 32 millones
269.0 mil pesos y 33 millones 062 mil pesos, ya que no se localizó el formato
“Abasto de Comedores Comunitarios”.
“Se presume un
probable daño o perjuicio, o ambos, a la Hacienda Pública Federal por un monto
de 33 millones 062 mil pesos por la falta de 529 formatos “Abasto de Comedores
Comunitarios” correspondientes a 163 comedores ubicados en la Ciudad de México
y en el Estado de México por 32 millones 269 mil pesos, y de 13 casos,
correspondientes a 11 comedores por 793 mil pesos que no contaron con la firma
de autorización mensual del responsable del comedor; además incluyen 201 casos
que no contaron con el formato “Kardex, entradas y salidas” y 223 casos que carecen
del formato “Listas de Asistencia””, dice el informe.
La ASF instó al Órgano Interno de Control en la Secretaría
de Desarrollo Social para que realice las investigaciones pertinentes y, en su
caso, inicie el procedimiento administrativo correspondiente por los actos u
omisiones de los servidores públicos que en su gestión no verificaron que los
expedientes técnicos de los Comedores Comunitarios.
Durante el año evaluado, en 2015 existieron 4 mil 916
comedores comunitarios en operación, los cuales tuvieron incidencia en la
población de 429 municipios o delegaciones de 16 estados. Cada comunidad
beneficiada contó con un Comité Comunitario, una Mesa Directiva, un secretario,
un tesorero, vocales de comisiones de trabajo, y un vocal de control y vigilancia,
los cuales fueron seleccionados mediante Asamblea General.
Sin embargo, 36
comedores se registraron como “en construcción”, “en proceso”, “inactivo”, “no
está en operación” y “por aperturar”, pese a que registraron operaciones;
49 carecieron de la fecha de inicio de operación no obstante que en 12 se
registraron personas atendidas y en 304 comedores se encontraron
inconsistencias como no tener datos del encargado de supervisar las
operaciones, información de la institución pública, académica u organización de
la sociedad civil que realizó la capacitación de la vocalía de alimentación y
del grupo de voluntarios de preparación de alimentos, en 219 se registró la cantidad de “0”, y 14 brindaron atención de una
a 11 personas.
Sedesol argumentó que
esa información fue ocasionada por errores en la base de datos: “ya que durante
la captura que realizan las coordinaciones estatales, omitieron registrar la
fecha de inicio de operación, los nombres de los promotores y de las instancias
de capacitación, así como las Áreas Geoestadísticas”.
Pero las inconsistencias continuaron. En 44 comedores se observó que la clave registrada no correspondió con
la localidad en la que fueron instalados los Comedores Comunitarios, en 149
comedores no se constató que, en 50 casos, la localidad, municipio y entidad
federativa señaladas en la Base Registral no correspondieron a las Zonas de
Atención Prioritaria Urbana, y en el caso de 99 comedores, éstos se instalaron
en localidades distintas a las registradas, sin que se proporcionara evidencia
de su cancelación o reubicación.
Tampoco se pudo
constatar el monto del apoyo otorgado a cada Comedor Comunitario por
equipamiento y por el abasto mensual, ya que no hay información al respecto.
Con la revisión de la documentación referente al equipamiento, suministro,
abasto, almacenamiento y distribución de alimentos para los Comedores
Comunitarios, se detectó una diferencia
142 millones 876.1 mil pesos derivada de 30 Cuentas por Liquidar Certificadas
que no fueron proporcionadas.
Finalmente, de una
muestra representativa de 22 Comedores Comunitarios ubicados en la Ciudad de
México y en el Estado de México, la ASF verificó que en cinco comedores, los
cilindros de gas no se encontraban en uso, en 13 comedores, el purificador de
agua no funcionaba y en seis comedores, los cilindros de gas se encontraban
instalados dentro de las instalaciones del comedor, lo cual no asegura las
medidas mínimas de seguridad.
En el 72.7 por ciento de los comedores visitados, los
alimentos diarios se preparan con base en menús diseñados por la propia
Comisión de Alimentación, los cuales no se encuentran autorizados por la
Sedesol, lo que no asegura que las raciones diarias cuenten con las necesidades
nutrimentales básicas y contemplen lo establecido en la Norma Oficial Mexicana.
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