Atzayaelh
Torres.
Esta semana llegó a la Unidad de
Responsabilidades de Pemex Exploración y Producción (PEP) un expediente robusto
donde se denuncia a más de 20 funcionarios de la subsidiaria por una serie de
supuestas irregularidades en la adjudicación directa del contrato 641006800 a
tres empresas, por un monto superior a los 200 millones de dólares en enero de
2016, aún bajo la dirección de Emilio Lozoya Austin, quien dejó el cargo un par de semanas
después.
El
documento, de cual tengo copia y así también la casa de transición del
presidente electo Andrés Manuel López Obrador, denuncia que este proceso no se justificó correctamente, que carece de
los dictámenes tanto a nivel técnico (pruebas químicas que no aparecen), como
en el monto; sin embargo, y aunado a estas supuestas irregularidades, revela
que la dirección general de PEP, que recae en Juan Javier Hinojosa Puebla,
pretende incluir servicios que no corresponden a la vocación del mismo.
Me explico, de acuerdo con el contrato, los servicios
que se contrataron fueron para “Acondicionamiento de Condensados para Fluidos
Case para Lodos de Perforación, Fluidos Base para Terminación, Fluidos
Orgánicos para Mantenimiento a la Producción y Mejoradores de Flujo para PEP”,
trabajos que me dicen técnicos allegados al tema, son de muy poca demanda en la
operación de Pemex.
En su lugar,
la administración actual de PEP busca en
este contrato, que vence hasta enero de 2021, incluir “servicios de
reacondicionamiento de pozos de producción, calderas para calentar aceite,
equipos para hacer sondeos de pozos, bombeos de fluidos a alta presión,
estimulaciones, limpiezas de pozos, entre otros”, que nada tienen que ver con
los procesos originales contratados, ya que actualmente lleva un ejercicio de
sólo 27.5 por ciento a la mitad del plazo fijado.
Otro factor,
se lee en la denuncia, es que ese
contrato, que fue adjudicado en un proceso que duró sólo dos meses a las
empresas Proveedoras de Fluidos Mexicanos, Petroquímicos Industriales del Norte
y Centauro del Norte Autotransporte, no cuenta con el dictamen de excepción a
concurso abierto, donde PEP justifique la decisión de adjudicar, conforme lo
pide los artículos 77 y 78 de la Ley de Pemex.
Los demonios
andan sueltos en Pemex, pues hay que
destacar que de manera simultánea se está llevando a cabo el concurso
PEP-CAT-S-GCP-401-25390-18-1 para “Medición trifásica en pozos e instalaciones
de explotación” de la Subdirección de Producción Bloques Norte, que tiene diez
contendientes, y donde las piezas tienen que moverse hacia tres firmas:
Sarreal, Integradores de Tecnología y Bin Administrativo, por diversos motivos
que iremos ventilando en entregas subsecuentes, según denuncias que están ya en
la oficina de Carlos Treviño, director general de Pemex.
Otro más de los jugosísimos concursos
que está llevando a cabo Pemex es la simulada invitación restringida para los
“Trabajos de operaciones convencionales con equipo de tubería flexible en pozos
petroleros”, en los pozos marinos, región norte, y otro más para la sur.
Ahí, fueron invitadas a participar las mismas
empresas para los tres concursos: Weatherford, Dowell Schlumberguer y
Halliburton, para la región marina; y para la norte y sur estas mismas dos
empresas más Sepec, OPP Servicios Petroleros y Chamsa; pero recordemos que
estas dos últimas fueron célebres por los accidentes y derrames en el pozo
Chinchorro 5 en Tabasco, y el Alondra 159 de Burgos, de acuerdo con información
pública.
Bueno, pues la serie de irregularidades en el
proceso tiene al concurso pendiendo de un hilo, pues desde la dirección de PEP
están considerando volverlo a hacer; lo mejor sería hacerlo en un concurso
abierto.
Y luego no quieren que les revisen
los contratos...
Que no le
digan, que no le cuenten.
El equipo de transición niega
rotundamente haber solicitado a Miguel Ángel Lozada como enlace entre PEP y el
próximo gobierno, personificado en Rocío Nahle, futura secretaria de Energía, y
Octavio Romero Oropeza, quien será director general de la petrolera nacional, y
que también fuera reportado oportunamente en este espacio.
Resulta que Hinojosa Puebla, director
actual de PEP, dio el anuncio en una videoconferencia con la élite de
ingenieros petroleros de Pemex, presumiendo sus “altas relaciones” con los
cercanos del presidente electo Andrés Manuel López Obrador. Falso.
¿Cómo
salvaron la calificación?
Entre pasillos se dice que la semana
pasada el piso 44 de la Torre de Pemex sufrió una fuerte sacudida, pues recibieron
la noticia que la calificadora Standard & Poor's había tomado la decisión
de bajar en su calificación. Ni tardos ni perezosos viajaron en charter privado
directo a Nueva York, el director general, Carlos Treviño, con su exdirector y
hoy secretario de Hacienda y Crédito Público, José Antonio González Anaya, para
persuadir a la empresa calificadora, quien finalmente cedió a los argumentos y
justificaciones.
El informe de Standard & Poor's
refería a la falta de actividades de exploración, perforación y reparación de
pozos, pero al final se salieron con la suya; recordemos que fue el mismo González Anaya quien
aplicó un programa de austeridad que derivó en grandes problemas de flujo de
efectivo para las subsidiarias y los contratistas.
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