Gabriela
Sotomayor.
La
Conferencia de las partes de la Convención sobre el Comercio Internacional de
Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES en inglés) dio un
ultimátum al gobierno de México, liderado por el presidente Andrés Manuel López
Obrador, para tomar “medidas inmediatas y efectivas’’ antes del 1 de noviembre
de 2019 para salvar a la vaquita marina, especie en peligro de extinción.
A pesar
de la esgrima diplomática con la que México trató de defender las acciones
tomadas en el pasado y las promesas a futuro para evitar la extinción de la
vaquita, las partes, el secretariado de CITES y la sociedad civil, ejercieron
presión debido a la premura que vive dicha especie de desaparecer.
La
vaquita marina muere en las inmensas redes de pescadores que atrapan a la
totoaba, cuyo buche es muy cotizado en China por aparentes beneficios para la
salud. Grupos del crimen organizado, entre ellos el llamado Cártel del Mar,
establecen varias cadenas para el tráfico ilegal de la totoaba pasando por
Estados Unidos hasta su destino final en el continente asiático, lo que ha
erradicado a la vaquita marina del Mar de Cortés, considerado “el acuario del
mundo”.
La
vaquita es el mamífero marino más amenazado en el mundo. Su población ha
disminuido más del 98 por ciento en los últimos 20 años y en los últimos años
han sufrido una tasa de disminución anual de alrededor del 50 por ciento al
año.
Sólo
quedan en el mundo 10 vaquitas marinas ubicadas en aguas mexicanas, por lo que
CITES urge al gobierno a evitar que más ejemplares mueran ahogadas y enredadas
en las redes de la pesca ilegal.
Es por
ello que la comunidad internacional ha sonado las alarmas y urge a México a
desplegar acciones gubernamentales para prevenir efectivamente la entrada de
pescadores y embarcaciones al refugio de la vaquita e invitar a la Secretaría
de CITES a evaluar la efectividad de las medidas antes de finales de 2019.
México
debe recopilar y analizar información sobre grupos del crimen organizado y
proporcionar actualizaciones periódicas al respecto (cada seis meses) a la
Secretaría de CITES.
Además, se
establecerá con México un grupo de contacto con China y Estados Unidos para
monitorear el cumplimiento pleno de la “Iniciativa para la sustentabilidad en
el Norte del Golfo de California” de México y las recomendaciones contenidas en
el “Informe de la Undécima reunión del Comité Internacional para la
Recuperación de la Vaquita (CIRVA) de 2019”.
Urge
financiar y expandir completamente los esfuerzos de eliminación de la pesca en
el refugio de la Vaquita y declararlo Zona Libre de Redes.
El
gobierno de la 4T también está obligado a presentar un informe sobre los
avances y situación de la vaquita a la Secretaría de la CITES para ser
considerado por el Comité Permanente de dicho organismo en su 73ª reunión.
Si México
no cumple con las demandas de la CITES acordadas hoy, se impondrán sanciones
comerciales al país, que no han sido reveladas aún.
Al tomar la
palabra Catherine Pruett, directora ejecutiva de Sea Shepherd Legal,
organización que tiene desplegados barcos y vigilancia en la zona para apoyar a
la Marina en la preservación de la vaquita, fue categórica en condenar la
impunidad.
“A pesar del
hecho de que existen prohibiciones legales contra el uso de redes de enmalle en
el hábitat de la vaquita, a pesar del hecho de que hay zonas protegidas
establecidas para ellas, y a pesar del hecho de que existe una prohibición del
comercio internacional contra los productos del mar, los cazadores furtivos
operan con impunidad”, deploró.
Pruett sostuvo
que “la pesca en el hábitat de la vaquita ha aumentado, el uso de redes de
enmalle sigue siendo rampante, la población de la vaquita no se ha estabilizado”.
“Sin
embargo, no tenemos conocimiento de ningún enjuiciamiento de los cazadores
furtivos que operan en la zona”, lamentó.
En
declaraciones a Proceso, Pruett mostró su voluntad de seguir trabajando con el
gobierno de México para proteger a la vaquita marina “en peligro crítico de
extinción”.
Con una
renovada presión de la comunidad internacional, será preciso que México
continúe con la mejora de asistencia con patrullas, con la recuperación de
redes de enmalle ilegales, “y la persecución de los cazadores furtivos. Sea
Shepherd está dispuesto y comprometido a proporcionar asistencia completa “, afirmó Pruett.
Carrera
contra reloj para salvar a la vaquita marina.
“La
comunidad Internacional mostró hoy su descontento con los progresos hechos por
México para salvar a esta especie y le dado un ultimátum antes de considerar
los procedimientos de cumplimiento, que pueden incluir sanciones’’, dijo en entrevista con Proceso Zak
Smith director de Protección de Especies Salvajes, Océanos y Mamíferos Marinos
del Natural Resources Defense Council (NRDC en inglés).
“Este es
un paso crítico para garantizar que se tomen todas las medidas posibles para
salvar a la vaquita ya que México es responsable de su destino”, lanzó.
Explicó
que en estos momentos las vaquitas que han sido observadas “están muy, muy
sanas, hay evidencia de que se están reproduciendo anualmente, pero lo que los
lleva a la extinción es su caza en redes’’.
“Creo que
si se ponen límites al uso de las redes en la zona, la vaquita podría volver a
ser una especie que no corre peligro, se podría salvar”, aseguró.
“Hemos
pedido sanciones para México de manera inmediata y que solamente sean retiradas
si México demuestra que se están tomando acciones’’, reveló.
Mostró su
alarma porque si este año mueren varias y si son hembras entonces las vaquitas
van a extinguirse; “ese el temor, no creo que se puedan recuperar porque no
habrá hembras para reproducirse”, valoró el experto.
Con
respecto al tráfico de la totoaba, responsable del drama de la vaquita,
reconoció que China también podría hacer algo para evitar el tráfico ilegal,
“pero toma tiempo, todo este tipo de medidas toman mucho tiempo, y se tienen
que llevar a cabo, eso es claro’’.
En opinión
del experto, México debe tener un método estricto, 24 horas por 7 días a la
semana para que no haya acceso a esa zona, prohibirlo por completo para la
pesca, establecer una “Zona de Acceso Prohibido” (“No Access Zone”) en donde la
vaquita se encuentra.
Incluso
recordó a fundaciones como la de Carlos Slim que se mostraba interesada en
salvar a esta especie de cetáceo.
Smith
acompañó a la secretaria general de CITES, Ivonne Higuero, en su recorrido por
la zona en el Mar de Cortés. Evocó que previas administraciones se justificaban
diciendo cosas como “estamos progresando, dennos más tiempo, y esta
administración está más proclive a reconocer el problema”.
La última
oportunidad de la vaquita.
La
situación extrema de la vaquita es un daño incidental del crimen organizado que
trafica la llamada “cocaína del mar”, el buche de totoaba, que alcanza precios
estratosféricos en China. El mamífero...
Sin embargo,
remarcó, “hasta ahora no se ve ninguna señal de que se van a deslindar de
sus predecesores y van a llevar a cabo un cambio radical para lograr un
resultado a favor de esta especie’’.
Por otra
parte, China está tomando también ciertas medidas, están investigando a los
traficantes del buche de totoaba, “y esperamos que continúe llevando a cabo
estos esfuerzos”.
El
problema, enfatizó, “es que se ha dado información de inteligencia sobre
quiénes son los traficantes, quiénes son los responsables, y el gobierno, a
pesar de ello, no ha llevado a cabo una investigación exhaustiva sobre este
asunto”.
De igual
manera, Estados Unidos también es parte del problema, dijo. “Pero con los
números de vaquita que quedan, realmente la responsabilidad está en México, lo
primero es proteger y mantener seguras a las vaquitas, lo demás se irá
implementando, pero estamos ante una situación de emergencia con 10 vaquitas”,
argumentó.
“Para
alargarle el tiempo de vida a la vaquita es necesario que se tomen medidas
urgentes”, recalcó.
No tienen a
dónde ir.
La
vaquita marina “no es una especie migratoria”, se asentó en los mares de Cortés
y desde su llegada nunca ha salido de ahí, “no tiene a dónde ir”.
Es por
ello que su cuidado es relativamente fácil en comparación con otros cetáceos,
pero “desafortunadamente las buenas intenciones que el gobierno ha expresado
nunca han llevado a cambios reales”.
Las marsopas
son un grupo de mamíferos marinos totalmente acuáticos, todos los cuales están
clasificados bajo la familia Phocoenidae, parvorder Odontoceti (ballenas
dentadas). Hay siete especies existentes de marsopas. Son pequeñas ballenas dentadas
que están muy relacionadas con los delfines oceánicos.
“México
sería el primer país en el mundo en perder una de estas 7 especies”, advirtió el experto de NRDC.
Al contrario
“parece que los gobiernos de México se han concentrado en un plan para la extinción
de la especie en lugar de su preservación”, sostuvo.
“Si la
perdemos en ese hábitat chiquito es un mensaje para otras especies en situación
más complicada y de mayor impacto en mayor número de gente”, advirtió.
“Es una
especie única que debería ser un tesoro para México y se debería hacer todo lo
que pueda por conservarla y salvarla”, remató Zak Smith, del NRDC.
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