Por Dulce
Olvera.
Luego de
casi perder el registro el año pasado, el Partido de la Revolución Democrática
(PRD) lanzó la Plataforma Futuro 21 que su dirigencia describe como un proyecto
para conformar una oposición unida y de mayoría rumbo a las elecciones de 2021
contra “las acciones autoritarias” y “populistas” del gobierno de Morena, pero
que analistas ven como un grupo de “viejos personajes” sin propuestas ni
acercamiento con la ciudadanía.
“Es un
muégano político esa alianza que se está proponiendo porque tiene fundamentos
superficiales que carecen de unos principios, una ideología y de una línea
política. Todo parece más un interés electorero. No le veo futuro a ese
proyecto que se ha iniciado”, afirmó en entrevista Alejandro Sánchez Camacho,
ex Secretario general del PRD (2012-2014).
En las
elecciones de 2018 a pesar de no llegar al 3 por ciento de votos requerido, el
Sol Azteca salvó su registro por las elecciones en el Senado y Diputados, donde
obtuvo poco más de 5 por ciento. El partido de izquierda fundado hace 30 años, tras la “caída
del sistema”, perdió el gobierno en la Ciudad de México, Morelos y Tabasco,
y solo gobierna dos de las 16 alcaldías de la capital del país, Coyoacán y Venustiano
Carranza, tras aliarse con la derecha panista.
La
plataforma se presenta como un espacio para congregar a distintos actores
políticos, de la sociedad civil, agrupaciones y personalidades de distintas
disciplinas para construir “una fuerza política superior”.
En su
primera Asamblea Nacional celebrada el sábado pasado participaron perredistas y
políticos ex priistas, entre ellos, el ex rector de la UNAM, José Narro Robles;
el ex candidato presidencial del partido Nueva Alianza (que perdió el registro
en 2018), Gabriel Quadri de la Torre; el Senador y ex jefe de Gobierno de la
Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera Espinosa; el ex Diputado Fernando
Belaunzarán Méndez; el ex vocero del Presidente Vicente Fox, Rubén Aguilar; la
ex priista Beatriz Pagés; la ex candidata a la Jefatura de gobierno,
Purificación Carpinteyro; y “Los Chuchos” Jesús Ortega Martínez y Jesús
Zambrano Grijalva.
“Por su
trayectoria y por sus posiciones políticas, están muy alejados del sentimiento
de la población en general e incluso de su militancia, de tal manera que están
muy desacreditados ante la opinión pública”, dijo Sánchez Camacho, ahora simpatizante del Gobierno
federal de Andrés Manuel López Obrador, a quien el PRD abanderó rumbo a la
presidencia en 2006 y 2012, al igual que a su fundador Cuauhtémoc Cárdenas
Solórzano en 1994.
El
politólogo por la UNAM, Valeriano Ramírez Medina, planteó que el PRD perdió
unidad interior porque “un grupo muy pequeño, ‘Los Chuchos’, era el que
acaparaba las decisiones sobre las candidaturas. Otra vez son ‘Los Chuchos’,
por lo que otra vez no hay una renovación de cuadros. Son viejos personajes sin
estructura social, sin cuadros ni propuestas. Traen presencia en medios, traen
discurso y formación, pero el partido lo que necesita es cuadros y una
penetración en la sociedad”.
“De todos
ellos el que tiene mayor legitimidad, y eso por haber sido el rector de la
UNAM, es Narro. Pero los demás no levantan. No comparten ideologías ni
proyectos entre ellos”, evaluó Ramírez.
La
dirigencia del partido aclaró que el PRD no cederá su registro a Futuro 21,
solo busca construir una organización superior y una nueva mayoría.
“El PRD
seguirá en su ruta de formación y reafirmación al mismo tiempo que seguiremos
trabajando en la ruta de Futuro 21, lo importante es que la oposición pueda
llegar lo más unida posible al proceso electoral del 2021”, planteó en un comunicado.
El PRD, agregó la politóloga Marcela Bravo
Ahuja Ruiz, “quedó muy lastimado por su apoyo al Pacto por México en el
sexenio anterior y dejó de apoyar a López Obrador, entonces se quedaron muy
solitos. A Futuro 21 no le veo un gran potencial, pero es un nuevo elemento que
entra en este juego de las disputas por la oposición y las posibles coaliciones
en elecciones locales dada la poca identidad partidista de los líderes
políticos en la actualidad y la poca fidelidad a los partidos por parte del
electorado; la gente mueve su voto con mucha facilidad”.
“DESCONOCEMOS
ALIANZAS CON PAN O MC”
La
dirigencia del Sol Azteca encabezada por Ángel Ávila informó que el
mantenimiento o cambio de nombre del PRD, que obtuvo un millón 300 mil
afiliaciones en su campaña finalizada este domingo, deberá ser resultado de
tres estudios de opinión, que habrán de hacer despachos especializados en la
materia. La decisión final sobre las modificaciones, anunció, será el resultado
de la discusión con los liderazgos y militancia en todo el país, y en su
Congreso Nacional.
Respecto
a las alianzas electorales, aclaró que las decidirán los órganos autorizados
del PRD en su Consejo Nacional y en sus Consejos Estatales. Por lo tanto,
“desconocemos las notas de prensa que dicen que haremos alianzas con el PAN,
con Movimiento Ciudadano y otros. Este tema aún no se discute”.
El líder
nacional del Partido Acción Nacional (PAN), Marko Cortés, declaró a la
prensa que ven “con muy buenos ojos todos los liderazgos del país que han levantado
la voz, que desean participar y que no coinciden con el clientelismo, con el
populismo, con los desaciertos de la toma de decisiones del Gobierno federal”,
pero no manifestó oficialmente una alianza con el PRD porque su prioridad es
lograr una nueva mayoría en la Cámara de Diputados.
El proyecto
Futuro 21 nació en el marco del proceso de registro de México Libre, del ex
Presidente Felipe Calderón Hinojosa y de la ex candidata presidencial Margarita
Zavala Gómez del Campo, y de Redes Sociales Progresistas, impulsado por la
maestra Elba Esther Gordillo, así como el proyecto de formación de cuadros
Alternativas por México de la Confederación Patronal de la República Mexicana
(Coparmex). Además de un conflicto interno en Morena, el partido en el poder.
“Con
Morena se habló de un partido hegemónico y aplastante. Pero en las elecciones
locales de este 2019 y con el conflicto en el Senado se ven las fracturas y
pleitos que hay en el interior. No es un partido, es aún un movimiento sin
ningún liderazgo que no sea López Obrador. Lo que le puede durar de fuerza
depende de él”,
expuso la politóloga Marcela Bravo.
En Futuro
21, finalizó el analista Valeriano Ramírez, “están apostando al electorado
pragmático, es decir, que vengan de todos. Morena en el 2018 logró un
voto extraordinario porque había descontento y divisiones en el resto de los
partidos. El PAN se desmoronó, el PRD se desfondó y el PRI presenta un cuadro
de deshidratación bastante fuerte. Pero Morena en este año de gobierno no ha
podido capitalizar un proyecto general y ha generado más descontento.
En su
momento el PRD fue el partido de izquierda más representativo y dejó una agenda
de libertades como el matrimonio homoparental, la legalización del aborto y el
debate sobre la despenalización de la mariguana.
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