Por Katia
Rejón.
Desde
noviembre del 2018, la exdirectora del Centro de Rehabilitación e Inclusión Infantil
Teletón (CRIT) de Yucatán, Dolores Sánchez, así como padres de familia de niños
y niñas en tratamiento, han expresado su preocupación sobre los recortes de más
del 70% en la actual administración estatal encabezada por Mauricio Vila Dosal,
del Partido Acción Nacional (PAN). Los padres de familia han realizado tres manifestaciones
públicas, sin embargo y a pesar de haberla solicitado, no hay ninguna
postura o declaración oficial por parte del gobierno de Yucatán.
Se buscó a
Comunicación Social del gobierno de Yucatán para solicitar una postura oficial,
pero hasta el momento de la publicación no hubo respuesta.
De acuerdo
con su página oficial, en 10 años, el CRIT ha atendido a más de 9 mil infantes
y realizado por lo menos 770 mil servicios y consultas gracias al convenio
entre este centro de Fundación Teletón y el gobierno estatal en el sexenio de
Ivonne Ortega Pacheco, por el cual recibían 44 millones de pesos anuales por un
plazo de diez años que concluyó en el 2018. Sin embargo, el gobierno actual
de Mauricio Vila Dosal no renovará el convenio y solo apoyará con 10 millones.
Dolores
Sánchez, directora del CRIT desde su fundación, renunció hace unos días
argumentando un problema de salud. Afirmó que el centro no se va a cerrar,
solo se hará más pequeño por recortes presupuestales, y que se continuará
atendiendo a los niños y niñas. En abril del 2019, el presidente de Fundación
Teletón, Fernando Landeros, lamentó a través de un tuit la decisión del
gobernador Mauricio Vila: “La situación en el @CRITYucatan ha llegado a un
límite. Pedimos respetuosamente se honre el decreto firmado y las necesidades
de los niños de YUCATAN @MauVila”, escribió.
En el Plan
de Desarrollo del Estado de Yucatán 2018-2024 una de las líneas de acción
es: “Reforzar la atención y calidad de los centros que brindan educación
especial y los centros de atención múltiple, con enfoque de inclusión,
prioritariamente aquellas asociadas con discapacidad y/o con aptitudes
sobresalientes”. Las personas con discapacidad en Yucatán son 137 mil 94 de
acuerdo con el mismo documento oficial, por su parte el Instituto Nacional de
Estadística y Geografía (Inegi) 2014 apunta que el 11.8% de las personas con
discapacidad en el estado son niños y jóvenes de entre 0 y 29 años.
Para 2014,
6.5% de la población total del estado presentaba alguna discapacidad lo que
implica un incremento de 0.2 puntos porcentuales en comparación al 2010, cifra
que posiciona a la entidad por arriba de la media nacional que es de 6%.
Sin embargo,
Yucatán a diferencia de estados como Michoacán, Puebla, Nuevo León,
Chihuahua, Campeche, Querétaro y Tamaulipas, solo tiene un centro de
rehabilitación que no se especializa en menores de edad con discapacidad, el
Centro de Rehabilitación y Educación Especial (CREE), de acuerdo con el
Directorio Nacional de Centros de Rehabilitación 2019.
En el CRIT
no solo le dan terapia física, sino relajación muscular, terapia ocupacional,
de tanque y lenguaje. Cada dos meses tenía cita con la genetista, y eso se lo
cancelaron así como un bloque de lenguaje y unas placas. Es paciente activa del
CREE, pero ahí mismo le han dicho que está mejor en el CRIT. En la institución
de gobierno una rehabilitadora le dijo: “¿Para qué quiere que le dé terapia a
su hija si va a acabar en una silla de ruedas?”.
Padres de
familia de niños y niñas con discapacidad que reciben tratamiento integral en
el CRIT de Mérida se encuentran preocupados por la falta de certeza en la
asignación del presupuesto para el centro. Por los recortes presupuestales, más
de la mitad de las 918 familias que acuden a este centro de atención integral
corren el riesgo de quedarse sin las terapias parcial o totalmente.
Del 15 al 26
de julio el centro cerró sus puertas para una reestructuración y presentar un
nuevo modelo de atención. Lo que se sabe hasta ahora es que de 77 terapeutas
solo quedarán 24 para atender a los casi mil pacientes. El viernes 12 de julio
fue el último día de casi toda la planta de terapeutas, las mamás les hicieron
una despedida. “Lo que hicieron hoy fue muy hermoso, esperamos haber llegado a
la medida de sus expectativas”, dijo una terapeuta al micrófono en la
despedida.
“Desde hace
dos semanas saltó todo el asunto, van a reestructurar completamente y de 77
colaboradores sólo se van a quedar con 24, esto implica que van a quitar
especialidades médicas”, dice.
Las terapias
tienen un costo de acuerdo al nivel socioeconómico, la mayoría de los pacientes
no pagan nada. Acuden familias del interior del estado, de Campeche y Quintana
Roo, aunque en Quintana Roo también hay un centro. Desde hace dos semanas
comenzaron a dar de alta antes de tiempo, sobre todo a pacientes con Síndrome
de Down.
En el
último mes, el departamento de Comunicación Social del gobierno de Yucatán ha
publicado varios boletines sobre el CREE en los que aseguran “cambia vidas” con
fotografías de Vila Dosal recorriendo las instalaciones. En la información
oficial aseguran que el CREE atiende a 6 mil 300 personas al año que “acuden a
terapia para discapacidades visuales, audición, lenguaje, mental y motriz y
cuenta con 71 Unidades Básicas de Rehabilitación UBR en el interior del
Estado”.
En el
Presupuesto de Egresos del Estado de Yucatán para el Ejercicio Fiscal 2019 el
CREE está en un paquete de 56 millones 700 mil pesos que incluyen entrega de
prótesis, ayudas funcionales, fotocredenciales y servicios de rehabilitación
que incluyen las 71 UBR. Xixili Fernández asegura que algunas de estas son
“cuartos con una colchoneta y un auxiliar”, por lo que las personas del
interior del estado aún teniendo UBR en su localidad, acuden a la capital para
recibir atención en el CREE o en el CRIT.
Xixili
Fernández expresa que hay familias que viven en el sur del estado y se levantan
a las cuatro de la mañana para llegar al CRIT con el camión de San Cristóbal.
Sus horarios están hechos de tal forma que en un día toman varias terapias para
aprovechar el viaje. “¿Cómo llegarán ahora sin el camión y por una sola
terapia?”, se pregunta.
Alba E.
explica que si no hay continuidad en las terapias de su hijo, todo lo ganado se
revierte. “Mi hijo tomaba terapia ocupacional y estaba en un taller de manejo
de silla de ruedas que lo ayudaba a moverse de forma independiente. Además de
la terapia pulmonar que no dan en el CREE, marqué para preguntar y no cuenta
con eso. Él tiene escoliosis de grado muy alto y le comprime las costillas,
necesita la terapia pulmonar”, dice.
Otra madre,
Zulemy, coincide: “Queremos que el gobernador nos escuche porque las
personas con discapacidad no tienen voz ni voto. Nos dan algo mínimo y quieren
que nos conformemos. No apoyan a los niños con discapacidad y no ven que más
adelante va a ser peor, ¿qué sucede con las personas adultas con
discapacidad?”.
Zulemy tiene
un hijo con Síndrome de West y parálisis cerebral. Estuvo un año en el CREE
donde no le daban esperanza. “Una doctora me dijo que no había mucho que hacer
y me mandó a descansar seis meses. Afortunadamente en ese tiempo me hablaron
del CRIT y desde el primer momento que entré me dieron muchas esperanzas que ya
no tenía”, platica.
Le hicieron
estudios de todo y detectaron cosas que en ninguna institución de salud le
habían dicho. Por recomendación de la psicóloga, su hijo entró a un kinder
regular y “fue lo mejor que le pudo pasar a mi hijo, me di cuenta que también
ayudé a otros niños porque generaron empatía”.
En este
periodo en que el CRIT se encuentra en proceso de cambiar el modelo, algunas
mamás han acudido de nueva cuenta al CREE para agendar las terapias que se
puedan. Fernández cuenta que ya comenzó a recibir “peros” y posiblemente, al no
darse abasto en el único centro de rehabilitación del estado, abran lista de
espera.
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