Por Mathieu
Tourliere.
A pesar de
que las autoridades capitalinas clausuraron ayer las entradas del edificio
ubicado en Rascarrabias número 911, en el que operan los call center al
servicio de Grupo Salinas, sus empleados acudieron hoy a trabajar como si
nada: sus jefes los hicieron pasar por el estacionamiento del edificio vecino,
el cual se conecta con la torre supuestamente embargada por incumplir con las
medidas decretadas en la emergencia sanitaria por covid-19.
En un video
subido en redes sociales, un empleado del call center exhibió el recorrido
que realizó para llegar a su puesto de trabajo: se le ve caminar por la calle,
pasar frente a los sellos “suspensión de actividades” –que las autoridades
colocaron ayer en las puertas del número 911–, dar la vuelta en la esquina,
ingresar a la plaza comercial ubicada en el número 913, bajar hacia el sótano,
atravesar el estacionamiento y llegar al hall del edificio clausurado.
El
empleado se grabó haciendo fila para ingresar al elevador –en la entrada, se observa
que una mujer distribuye gel a los empleados–, y luego graba el quinto piso,
donde las operaciones del call center siguen con normalidad: ahí, se pueden ver
las filas de escritorios y computadoras ocupadas a la mitad, con agentes ya
dispuestos para trabajar.
“A pesar
de los sellos de suspensión de actividades se está laborando de manera normal
en los Call Center de grupo salinas. Obviamente se está actuando en contra de
la ley al hacer que empleados de estos outsourcing trabajen en estas condiciones”, denunció el empleado en un texto que
acompañó el video.
En ese
edificio, dos empresas de outsourcing Grupo Nach y Difusión de Servicios
Administrativos, S.A. de C.V. operan los call center en nombre de Grupo Salinas
–y a su vez pagan a sus empleados mediante sociedades factureras–; en el área
de cobranza de Elektra laboraba por ejemplo Rodolfo Huvy Cruz Juárez, el hombre
de 30 años que el pasado 28 de abril falleció por complicaciones derivadas de
covid-19.
Disputa
jurídica.
Al igual
que las demás empresas de Grupo Salinas, los call center han permanecido
abiertos durante la emergencia sanitaria: en marzo pasado, sus empleados
incluso recibieron un folleto de tres cuartillas, firmado por el propio Salinas
Pliego, donde el magnate los exhortó a mantener “calma, higiene e información
confiable” ante la pandemia, pues el covid-19, aseveró, “NO ES UNA ENFERMEDAD
GRAVE” (sic).
Todavía hoy,
el periódico Reforma informó que Grupo Salinas libra una disputa jurídica
desde hace más de un mes para no suspender la actividad de sus empresas, y que
el pasado 3 de mayo Elektra se amparó para que la Secretaría de Trabajo y
Previsión Social (STyPS) no le obligue a cerrar sus tiendas.
Ayer, por
primera vez desde el inicio de la contingencia, Luis María Alcalde Luján, titular
de la STyPS, exhibió las tiendas Elektra entre las empresas que incumplen con
las medidas sanitarias implementadas por el gobierno de Andrés Manuel López
Obrador para combatir la pandemia de covid-19.
Horas más
tarde, policías de la Ciudad de México acordonaron el edificio ubicado en
Rascarrabias mientras funcionarios capitalinos colocaron los sellos de
“clausura de actividades” en sus puertas; sin embargo, empleados del call
center señalaron a Proceso desde ayer que el edificio ubicado en el 913 permanecía
abierto, y que la torre ubicada en Cerrada del Relox 16, en la colonia
Chimalistac –donde opera otro call center de Grupo Salinas– sigue operando con
toda normalidad.
“Seguimos
responsabilizando a Grupo Salinas por cualquier situación y/o contagio que se
pudiera presentar. Nos piden ya una vez estando adentro no salir del edificio,
me imagino para que no los multen al ver qué hay gente trabajando aquí adentro”, denunció el empleado del call
center.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.