Por Jorge
Chaparro.
La Auditoría
Superior de la Federación (ASF) detectó un probable quebranto al erario por
el pago de 160 millones 109 mil 912 pesos que hizo la Cámara de Diputados a 260
personas contratadas bajo la modalidad de freelance “sin contar con evidencia
documental de las actividades o trabajos realizados por ellos, por lo que se
presume que los servicios no fueron prestados”; además de que se triangularon
recursos a la empresa Solutions Bro Wor, así como con particulares.
En la
tercera entrega de la Cuenta Pública 2018, la ASF se detalla que entre 2015
y 2018 (durante la LXIII Legislatura), sólo pudo localizar a 15 de 39
prestadores de servicios freelance, que fueron visitados y a los que se les
pagaron 53 millones 690 mil 659 pesos, pero ninguno, pudo acreditar el trabajo
realizado.
Además, se
indica que “la Cámara de Diputados pagó diversos montos a otros 14 empleados
contratados como freelance y éstos, a su vez, realizaron transferencias a la
cuenta de ‘Solution Bro Wor, S.A.’ por 13 millones 189 mil 500 pesos”.
El órgano de
fiscalización destacó que para verificar el destino de los pagos, se
solicitó información a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y al
Servicio de Administración Tributaria (SAT).
El dato. En
la Cámara se detectaron 783 facturas por 1.67 mdp por conceptos que no
corresponden a las reglas para comprobar apoyos económicos adicionales a las
dietas de los legisladores.
Otra de
las observaciones es que dicha empresa emitió mil 117 comprobantes fiscales
digitales a través de Internet, en favor de 52 empleados freelance por un monto
global de 33 millones 770 mil 900 pesos.
Al revisar
los estados de cuenta de Solutions Bro War, la ASF descubrió que se
expidieron 582 cheques por 29 millones 391 mil 800 pesos, los cuales fueron
cobrados por 19 personas que trabajaron para la Cámara de Diputados, seis de
ellas fueron contratados por honorarios, nueve bajo la modalidad de freelance y
cuatro tenían plaza de confianza, dos de estos últimos ocuparon plazas de mando
medio, todos adscritos al área de Comunicación Social.
Mientras que
otros cuatro empleados freelance realizaron transferencias a la cuenta
bancaria del hermano de un empleado que tiene un contrato por honorarios y que
se encuentra adscrito a la Coordinación de Comunicación Social de la Cámara de
Diputados.
La auditoría
mostró que otros tres de los empleados que cobraron por honorarios, dos del
área de comunicación social y uno adscrito a un grupo parlamentario, recibieron
tres millones 679 mil 100 pesos de cuatro prestadores de servicios freelance
distintos. En otros 21 casos, los trabajadores no se localizaron en su
domicilio fiscal y en tres casos más, el lugar no existía.
A otros
101 empleados freelance, quienes recibieron en conjunto 56 millones 189 mil 578
pesos, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto de
Seguridad Social y Servicios de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) los tienen
registrados con un patrón distinto, es decir, “que no prestaron servicios a la
Cámara de Diputados, durante el tiempo en que supuestamente fueron contratados
por el Palacio Legislativo, sino que se encontraban laborando en otro lugar”.
A estas
personas, contratadas entre 2015 y 2018, recibieron los recursos pero no se
pudo acreditar con evidencia documental, los entregables de su actividad en la
Cámara de Diputados. La ASF sólo encontró una lista, donde se describe de
manera general las actividades que debían desarrollar, así como algunos discos
compactos donde se presentaron documentales del Canal del Congreso y otros
materiales grabados.
Otra
irregularidad detectada por la ASF, es que dos empleados contratados por la
Cámara de Diputados para realizar las mismas actividades tenían una diferencia
salarial que va de los nueve mil pesos mensuales a los 30 mil.
“Se puede
observar que la entidad fiscalizada realizó los pagos a los prestados de
servicio (freelance) de manera discrecional, ya que para su contratación no se
cuenta con instrumentos que le permitan identificar el perfil que debe cumplir
ni tampoco se estableció bajo que parámetros se determina el pago que se
realizará a éstos”,
dice el documento.
En el
informe resalta que cuatro empleados freelance facturaron a otra persona que
labora con la misma modalidad, servicios por 69 mil pesos cada uno, lo que
representó pagos por 276 mil pesos en 2018. No existe documentación que avale
estos depósitos a un tercero.
En la misma
auditoría, la ASF reportó que la Cámara de Diputados pagó en 20118 más de un
millón de pesos por concepto de alimentos, compra de abarrotes,
estacionamiento, renta de locales e incluso por servicios de spa para los legisladores.
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