Javier Risco.
Nos han dado
tantas explicaciones de por qué no existe la justicia en este país, que cuando
alguien se atreve a definírnosla de manera tan clara nos sentimos aliviados.
Hace algunas semanas tuve la oportunidad de entrevistar a la doctora Ana Laura
Magaloni en el programa “La Nota Dura”. Nos habló de su actual tarea, el
proceso de transformación de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad
de México a la Fiscalía de Justicia de la CDMX; fue contundente, es un proceso
que durará casi todo el sexenio y es el cambio de un sistema en su estructura y
operación, incluso en una cultura distinta de entender la impartición de
justicia. Se encargará de cambiar todo el trato a las víctimas desde su primer
contacto con la autoridad; insisto, una tarea compleja y titánica. Sin embargo,
está dispuesta a hacerlo, su cargo no le significa ninguna atribución
económica, es honorario y vaya que, de llegar a buen puerto, nos haría un favor
inmenso a todos.
¿De qué
habla cuando habla de justicia? Es muy fácil, así lo describe: “He sido una
defensora de que mientras que la seguridad sea coacción y no le demos un
espacio a la justicia, el país no va a lograr pacificarse, y me pregunto ¿qué
es la justicia? Pues la justicia sobre todo es una explicación, una explicación
a la víctima, una explicación a la sociedad, una explicación al juez de qué
pasó, quién es el responsable y cuál debe ser la sanción, en pocas palabras la justicia
es una buena explicación”. En años no habíamos escuchado una definición tan
contundente de lo que necesitamos para alcanzar la paz, en medio de una
estrategia de seguridad donde se pone, desde el gobierno federal, en la primera
línea a la Guardia Nacional, escuchar que la salida va por el lado de los
procesos de justicia más que por el lado de la fuerza militar nos devuelve
cierta esperanza.
Hoy varios
medios retomamos las palabras de la Dra. Magaloni porque está en la antesala de
la Suprema Corte de Justicia de la Nación; ayer compareció ante el Senado
porque ha sido propuesta por el Presidente de la República en la terna para
ocupar un lugar como ministra de la Corte. Repitió lo que desde hace años nos
ha dicho, lo que ha escrito en sus columnas en el diario Reforma: “Si de lo que
se trata es de separar el poder económico del poder político como propone AMLO,
lo que se necesita es colocar entre ambos el poder de las instituciones de
justicia y de persecución criminal. Y ello pasa por tres reformas complejas y
disruptivas al statu quo: 1) reconfigurar los consejos de la Judicatura a
través de los cuales se administran redes de influyentismo y corrupción en la
impartición de justicia; 2) la creación de fiscalías fuertes, autónomas y
efectivas que estén al servicio de los ciudadanos y no del poder y los
poderosos y, 3) derribar las enormes barreras de acceso a la justicia que
padecen millones de personas a través de defensorías públicas reales y no de
papel y procesos judiciales sencillos y accesibles para todos”, y también nos
mostró su mirada de la Corte: “Necesitamos una Corte que pacifique, nos
pacifique, que nos explique, que nos convenza, que entienda bien el contexto
social y político en el que estamos inmersos”, una Corte protagonista en la paz
de este país.
Magaloni
significa una voz y una mirada equilibrada, académica y de vanguardia, su
claridad nos acerca a algo que pensábamos lejano, es posible transformar este
país desde instituciones honestas, aunque ni siquiera sepamos si alguna vez
existieron.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.