Enrique
Galván Ochoa.
En las
últimas dos convenciones en Acapulco que organiza la Asociación de Bancos de
México (ABM), un tema destacado ha sido el de las comisiones que cobran a sus
clientes. Hace dos años el presidente López Obrador los invitó a
autorregularlas, para que el gobierno no tenga que hacerlo. Les dio un año de
plazo. En la última reunión de marzo del año actual fue evidente que desairaron
la invitación presidencial. Y lo siguen haciendo. De acuerdo con un reporte de
la Condusef, que encabeza Óscar Rosado Jiménez, el monto total alcanzado por el
ingreso bruto de comisiones y tarifas cobradas por la banca múltiple de enero a
marzo de 2020 fue de 46 mil 484 millones de pesos, lo que implicó un incremento
de 3 mil 71 millones, o 7.1 por ciento respecto del mismo periodo del año
anterior. Hay que recordar que 90 por ciento de los bancos que operan en México
son extranjeros y de México trasladan a sus oficinas centrales imporantes
capitales. Agrega la Condusef: “considerando 46 mil 484 millones de pesos y
restando las comisiones y tarifas pagadas entre bancos, el saldo neto de
ingresos por comisiones consolidadas es de 33 mil 533 millones. Este dato es
relevante: el ingreso de comisiones es por tres fuentes: en operaciones de
crédito (consumo, incluyendo tarjeta de crédito, anualidad y negocios afiliados
que tienen TPV), por la creación de nuevos créditos (apertura, gastos de
investigación, estudios, etcétera) y por otros conceptos (manejo de cuentas,
operaciones por SPEI, inversiones y operaciones fiduciarias y de operaciones
con valores y títulos, entre otros. La Asociación de Bancos de México es parte
del Consejo Coordinador Empresarial, este que instiste en firmar un acuerdo
nacional con el gobierno federal para hacer frente a la crisis. ¿Incluiría el
acuerdo que los bancos bajen al menos a la mitad las comisiones? Porque si se
trata solo de presionar al gobierno para que les pida dinero prestado y
aumentar sus ganancias, el acuerdo no tendría sentido para las clases medias y
los trabajadores. El reporte de Condusef se hizo con datos de la Comisión
Nacional Bancaria y de Valores y los estados contables de los propios bancos.
Desastre en
el empleo.
Más de 33
millones de estadunidenses han perdido sus empleos en siete semanas por el
brote de coronavirus, de acuerdo con el diario The Washington Post. Una encuesta
muestra que 77 por ciento de ellos cree que recuperarán su trabajo cuando la
crisis haya terminado. El optimismo es alto, pero los economistas advierten que
más de 40 por ciento de los recortes de nómina podría convertirse en
permanente. Los trabajadores de origen hispano tienen casi el doble de
probabilidades que los blancos de ser despedidos o desechados, según la misma
encuesta. Sin embargo, nuestros paisanos enviaron a sus familias, en marzo, 4
mil millones de dólares. ¿Quieren una mayor muestra de valores humanos?
Se les acabo
el parque.
El
programa de préstamos estadunidense por desastres de emergencia para pequeñas
empresas ha sido tan solicitado que redujo su límite de créditos, de 2 millones
a 150 mil dólares, y bloqueó casi todas las nuevas solicitudes. El Congreso le
dio al programa más de 50 mil millones en nuevos fondos recientemente.
Ombudsman
social
Asunto:
Volaris
Con la
situación que vivimos respecto de la pandemia del nuevo coronavirus, la
aerolínea Volaris no ha mostrado solidaridad con sus usuarios, pues ellos no
quieren perder. Resulta que tenía un vuelo reservado para el 28 de mayo hacia
Culiacán, Sinaloa, pero por las medidas de contingencia era necesario cancelar
mi vuelo o modificarlo, pero no me fue posible, ya que esa empresa sólo me
autorizó reprogramar la fecha. Tardé todo un día en efectuar mi trámite, y sólo
me permitieron reprogramar el vuelo para el 7 de agosto. Pero no sólo eso,
además me cobraron mil 700 pesos por la modificación. Considero injusto el
cobro, pues es una disposición ante la emergencia sanitaria.
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