Por José
Raúl Linares.
En un
mensaje de cincuenta minutos, el ministro Arturo Zaldívar, presidente de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y del Consejo de la Judicatura
Federal (CJF), rindió su primer informe de gestión al frente del máximo
tribunal del país. Una frase sintetizó su proyecto: “Austeridad, combate a la
corrupción, al nepotismo y cercanía con la gente”.
Acompañado
del presidente Andrés Manuel López Obrador, así como de las presidentas de
ambas cámaras, la diputada Laura Rojas Hernández y la senadora Mónica Fernández
Balboa, Zaldívar señaló que el Poder Judicial de la Federación (PJF) inició
una “transformación profunda” que habría sido “impensable sólo unos meses
antes”.
“La
corrupción y el nepotismo se alimentan de la impunidad que los ha acompañado.
Que quede claro que esto se acabó. No toleraremos a los servidores públicos que
anteponen sus intereses personales a los de la justicia. Estamos limpiando la
casa”, señaló,
exaltado, en referencia a las críticas que se vertieron al PJF al inicio de la
administración de López Obrador.
Para ello adelantó
que en los próximos días, consensuará con los poderes de la Unión una reforma a
las labores que desempeña el Poder Judicial, sin mencionar los alcances de la
misma ni su contenido.
“Una
mejor justicia implica también una mejor administración, más eficiente y
austera; que mantenga su cercanía con la sociedad; y que administre, con esmero
y diligencia, los recursos que la sociedad le confiere”, dijo ante representantes del Poder
Judicial.
Entre ellos,
Julio Scherer Ibarra, consejero Jurídico del Ejecutivo Federal, el almirante
José Rafael Ojeda Durán, secretario de la Marina, Luisa María Alcalde, titular
de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, entre otros.
Como
trasfondo, la referencia fue el último informe de gestiones del ministro
Luis María Aguilar Morales, quien, en diciembre del 2018, días después de la
toma de posesión de López Obrador, rindió su último informe de labores como
presidente de la Suprema Corte enfrentado con el poder Ejecutivo y Legislativo.
En
aquella ocasión ya se había alimentado una polémica contra jueces, magistrados
y ministros por no disminuir sus salarios y por haber ordenado judicialmente la
suspensión de los efectos de la Ley Federal de Percepciones de los Servidores
Públicos para que ningún funcionario ganara más que el presidente, por una
parte.
Meses
después, según una nota difundida por El Universal, circuló un informe sobre la
pasada administración del Consejo de la Judicatura Federal, en el que se
encontraron gastos innecesarios, subejercicio de recursos, inmuebles en estado
crítico y falta de comprobación en diversas actividades judiciales por las que
se detectó un daño patrimonial de 5 mil millones de pesos.
Y por
último, otro reportaje de investigación: la detección de una hija del propio
Aguilar Morales, Ana Elena Aguilar Arrangóiz, trabajando dentro de la oficina
del ministro Alberto Pérez Dayán sin contar con carrera judicial ni experiencia
en la impartición de justicia, reveló el portal Aristegui Noticias. Lo mismo
que una hija del ministro Jorge Mario Pardo Rebolledo, Daniela Pardo Soto
Reyes, la cual, fue asignada a la Secretaría de Estudio y Cuenta Adjunta en la
Secretaría Jurídica de la Presidencia de la SCJN.
A decir del
discurso expuesto por el ministro Zaldívar, hasta el 2018, sólo el 30% de
las compras del Poder Judicial se habían hecho por vía de la licitación
pública. En su periodo de gestión en el alto tribunal, este número se elevó
hasta alcanzar el 70%.
Además,
recapituló –sin aludir por su nombre–, la detención del magistrado Isidro
Avelar Gutiérrez, presuntamente ligado al Cártel Jalisco Nueva Generación
(SCJN), y de los “focos rojos” que se habían prendido en el circuito federal de
Jalisco por presuntos actos de corrupción y acoso sexual.
E
insistió, como lo ha hecho en los últimos días, en la implementación del “Plan
integral de combate al nepotismo”, el cual buscará “un padrón de relaciones
familiares” para evitar el nepotismo, además de otras medidas:
Fortalecer
las reglas para la carrera judicial y fundarla en un enfoque meritocrático,
definir los supuestos de contrataciones que generan responsabilidad
administrativa, crear un Comité de Integridad para evaluar la idoneidad de
contrataciones, la creación Buzón de denuncias específico para casos de
nepotismo y vincular los puntos anteriores con la política de adscripciones.
“El
primer gran eje de acción para la renovación del Poder Judicial es el combate
al nepotismo y a la corrupción, lo que pasa por un fortalecimiento y
transformación de fondo de las políticas públicas en materia de carrera
judicial”, reiteró
el ministro Zaldívar, en una comparecencia que fue interrumpida en una ocasión
cuando acercó sus tesis a las del nuevo gobierno federal.
“Debemos
seguir derribando barreras para que haya una justicia para todos, pero sobre
todo, para los más pobres, los más desprotegidos, los olvidados, los
marginados, los discriminados. Tenemos que ser la voz de los que no tienen
voz”, expuso.
A decir de
su diagnóstico, en el Poder Judicial de la Federación se ensanchó la
distancia entre los juzgadores federales y la ciudadanía mexicana. Durante los
últimos meses, emprendió la reforma de viejo Canal Judicial para convertirlo en
Justicia TV. Además, en redes sociales diariamente emite un mensaje.
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