miércoles, 30 de octubre de 2019

“¡Muestra las manos, hermano!”. “¡Ya paren todo, ya ni modo, ya me entregué!”, dice Ovidio





El video presentado hoy en la conferencia del Presidente López Obrador empieza en el estacionamiento de la casa de Ovidio Guzmán López. Se escuchan en el fondo disparos. Luego se abre la puerta. Empieza el forcejeo. Gritos. Intentan tranquilizar a todos los que se asoman por la puerta. El presunto narcotraficante está armado y entrega el arma a uno de los suyos, que también es detenido. Luis Cresencio Sandoval, titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), hizo esta mañana la relatoría del operativo fallido para detener a Guzmán López.

La puerta se abre. Primero sale una mujer. Luego un joven que anda en la misma edad de Ovidio Guzmán López. Hay gritos.

“¡Tranquilo, tranquilo!”, gritan las fuerzas especiales. “¡Sal, sal Ovidio! ¡Tranquilo, Ovidio. Muéstranos las manos, hermano!”

Es el jueves 17 de octubre de 2019, un día histórico en la guerra contra las drogas en México. Es el día en el que el Presidente Andrés Manuel López Obrador decide liberar al hijo de Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”, para evitar un baño de sangre. Las fuerzas federales pretendían detenerlo. Lo hacen, brevemente. Pero luego lo sueltan, cuando las fuerzas del crimen organizado movilizan su propio ejército y toman las calles de Culiacán, Sinaloa.

El video fue mostrado al país entero esta mañana por el General Secretario Luis Cresencio Sandoval durante la conferencia matutina del Presidente Andrés Manuel López Obrador.

Ovidio Guzmán López, nacido en 1991, es conocido como “El Ratón” o “El Nuevo Ratón”. De acuerdo con las autoridades, creció dentro del Cártel de Sinaloa con el arresto de su padre, Joaquín “El Chapo” Guzmán. Tiene dos medios hermanos: Iván Archivaldo Guzmán y Jesús Alfredo Guzmán. El jefe del cártel, actualmente, es Ismael “El Mayo” Zambada García. Estados Unidos ha solicitado su arresto y extradición.

El video presentado hoy empieza en el estacionamiento de la casa de Ovidio Guzmán López. Se escuchan en el fondo disparos. Luego se abre la puerta. Empieza el forcejeo. Gritos. Intentan tranquilizar a todos los que se asoman por la puerta. El presunto narcotraficante está armado y entrega el arma a uno de los suyos, que también es detenido.

–¡Él no tiene nada que ver, oiga! –dice Ovidio. El joven que está con él, el que sale poco después de la mujer, es detenido también.

–¡Dile a tu gente que pare todo! –le pide un agente.

El hijo de “El Chapo” toma el celular, se para junto a una pared blanca que es donde se toman las fotos que son conocidas.

–¡Ya paren todo, ya paren todo, ya ni modo, ya me entregué. Ya que se retiren. Dígales que se retiren. Ya no quiero que haya desmadre.

–¡hey, Ovidio, páralos! –pide un elemento de las fuerzas de seguridad.

–¡Ya no quiero que haya desmadre por favor! –grita Ovidio por teléfono.

Pero los disparos siguen.

Luis Cresencio Sandoval, titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), hizo esta mañana la relatoría del operativo fallido para detener a Guzmán López.

Según el reporte, el Gobierno de Estados Unidos solicitó a México la orden de detención provisional con fines de extradición en contra del hijo de “El Chapo”, el 13 de septiembre. Fue hasta el día 25 del mismo mes que la Fiscalía General de la República (FGR) solicitó al centro de Justicia Federal de Almoloya de Juárez la detención provisional del sujeto. Más tarde, un Juez emitió la orden para su captura. Pero el juez no liberó a tiempo la orden de cateo por lo que las fuerzas irregulares tuvieron tiempo para reaccionar.

El 17 de octubre, a las 13:00 horas se presentó el informe de investigación que sustentó la solicitud de orden de cateo. De acuerdo con los informes de los hechos, todas las acciones comenzaron a las 14:30 horas, justo cuando se rodeó “el inmueble porque ya estaba ahí el presunto delincuente en compañía de su familia”.

El Presidente López Obrador dijo que se acordó dar a conocer toda la verdad sobre estos hechos porque es nuestro compromiso. “No se apostó a la guerra, a la confrontación y se cuidó la vida de las personas, lo más valioso, lo más importante y por eso les informamos hoy de esta relatoría”, precisó.

Manifestó que se siente protegido y respaldado por cada una de las instituciones encargadas de velar por la paz y la seguridad del país. “Ya no hay guerra contra el narcotráfico. Ya no vamos a exponer la vida de los civiles con el eufemismo de ‘daños colaterales’. Queremos la paz, que es el fruto de la justicia”, dijo. Sostuvo que ya no hay impunidad para nadie, ni para delincuentes de la llamada delincuencia organizada, ni para delincuentes de cuello blanco, pues existe un auténtico Estado de Derecho. “Ya no hay corrupción ni arriba ni abajo, no hay impunidad para nadie. Pero también debe de entenderse que esto no es un asunto nada más jurídico, legal, de fuerza, de policías, de militares. Es un asunto que tiene que ver con la política que se menosprecio hace mucho tiempo”.

Alfonso Durazo Montaño, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), dijo esta mañana “en Culiacán habría sido fácil recurrir a un combate de exterminio sin cuartel y sin respeto a las garantías individuales y al final habríamos ganado, pero, ¿a qué costo?”.

Durazo Montaño aseguró que ninguna fuerza criminal es más fuerte que el Estado y cuestionó: “¿De qué sirvió la guerra contra el narco y tanta muerte y tanto dolor de sexenios anteriores si las organizaciones delictivas proliferaron y se fortalecieron? ¿De qué sirvió tanta guerra si los muertos y desaparecidos se acumularon por décadas? ¿De qué sirvió la aparatosa captura de cabecillas si la inseguridad y la violencia crecieron exponencialmente”.

“En el sexenio pasado se detuvieron 120 de 122 objetivos prioritarios y no recuerdan ustedes que se haya congelado una cuenta o que se haya asegurado un inmueble. Eso se acabó”, sentenció desde Palacio Nacional.

“Esa guerra sirvió de muy poco toda vez que las causas estructurales que las originaron ni siquiera fueron tocadas y ello contribuyó que se agravaran las condiciones de seguridad en el país”, enfatizó Durazo Montaño.

Frente a los medios de comunicación, el funcionario consideró que la actual administración, en lo que va de su corta existencia, había sido objeto de tan dura crítica por la ola de violencia que se desató después de la detención de Ovidio Guzmán, hijo de “El Chapo”, el pasado 17 de octubre en Culiacán, Sinaloa.

“Esos eventos fueron derivados por una acción precipitada. Merece una crítica, pero no así la estrategia general de seguridad. Siempre hay probabilidades de que un operativo de esta naturaleza salga mal. En materia de seguridad no es prudente sobre dimensionar las circunstancias. Un tropiezo táctico no invalida la estrategia de seguridad en su totalidad”, afirmó.

“Privó una razón que de tan profunda se vuelve en razón de Estado. La salvaguarda de la vida. Lo que pudo convertirse en un derramamiento de sangre inocente terminó en el retorno a la paz. Ninguna organización delictiva es más poderosa que el Estado mexicano en términos bélicos”, agregó el Secretario de Seguridad federal.

Asimismo, confirmó que no se decidió continuar con la “idea conservadora de la guerra contra el narco”, ya que se priorizó la necesidad de “dejar de lado la fantasía de que es posible superar la violencia a través de la estrategia represiva de anteriores gobiernos”.

“En nuestro Gobierno no se ha utilizado ni se utilizará a la fuerza pública para reprimir. Nadie será torturado o desaparecido por un cuerpo de seguridad del Estado. Los cuerpos de seguridad en este Gobierno no han recibido una sola recomendación por violaciones a los derechos humanos. No habrá un solo acto de maquillaje para engañar a la opinión pública. Se investigará cualquier denuncia de violación a los derechos humanos”, señaló.

Luis Cresencio Sandoval, titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) hizo la relatoría del operativo fallido para detener a Guzmán López. Según el reporte, el Gobierno de Estados Unidos solicitó a México la orden de detención provisional con fines de extradición en contra del hijo de “El Chapo”, el 13 de septiembre.

Fue hasta el día 25 del mismo mes que la Fiscalía General de la República (FGR) solicitó al centro de Justicia Federal de Almoloya de Juárez la detención provisional del sujeto. Más tarde, un Juez emitió la orden para su captura.

Mientras que el 17 de octubre, a las 13:00 horas, se presentó el informe de investigación que sustentó la solicitud de orden de cateo.

De acuerdo con datos sobre los hechos, todas las acciones comenzaron a las 15:30 horas, justo cuando se rodeó “el inmueble porque ya estaba ahí el presunto delincuente en compañía de su familia”.

En punto de las 15:50 horas, concluye la presentación del informe de la Guardia Nacional en espera del aviso para formular la petición de cateo ante las autoridades judiciales.

En ese mismo momento comenzaron las agresiones de los presuntos delincuentes contra las fuerzas de seguridad, por lo que se hizo innecesaria la orden de cateo.

A las 16:45, hora del centro, el Gabinete de Seguridad informó al Presidente sobre las actividades desplegadas por todo Culiacán.

Sandoval González explicó que alrededor de las 15:17 horas, Ovidio Guzmán tuvo “comunicación directa con su hermano Archivaldo Guzmán, conminándolo a ordenar el cese de agresiones”.

Pero apenas ocho minutos después, se reportaron “a los primeros militares heridos por las agresiones de grupos armados”.

Ante la ola de violencia que se presentó por toda la ciudad, fue que a las 19:49 horas “se ordenó el retiro de las tropas del lugar en donde se encontraban”.

Durante su intervención, el titular de la Sedena mostró videos en los que se apreciaba el arranque del operativo, algunas de las agresiones a militares, los recorridos de presuntos de presuntos delincuentes por las calles de Culiacán, así como el momento en el que se detuvo por unas horas a Ovidio.

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