Por Dulce Olvera.
México, otra vez, está sometido a las acciones del Presidente
Donald Trump, actualmente en campaña para buscar su reelección en noviembre. El
aumento en el precio de la mezcla mexicana se traduce en ingresos públicos
extras, pero –ante el fracaso de la Reforma Energética del Gobierno de Enrique
Peña Nieto– seguimos siendo un país importador por lo que si la tensión entre
Estados Unidos e Irán se prolonga, la recaudación de impuestos por los
combustibles corre riesgo, previeron analistas energéticos.
En el peor de los escenarios por una escalada del conflicto,
“el precio de las gasolinas internacional se movería, pero también hay que
cruzar esto con la promesa presidencial que se sigue reiterando de que en
México no van a incrementar por lo que habría más subsidios a las gasolinas
utilizando el Impuesto Especial a Productos y Servicios (IEPS) como
amortiguador. Eso pondría una tensión importante en las finanzas públicas”,
afirmó Pablo Zárate, consultor en energía.
Durante 2019 el precio de la Magna, Premium y diésel se
mantuvo estable, monitoreado por la Procuraduría Federal del Consumidor
(Profeco). Ayer jueves la Magna cotizó en promedio en 19.52 pesos por litro, la
Premium en 20.86 pesos y el diésel en 21.27 pesos, reportó PetroIntelligence,
luego de que la Secretaría de Hacienda (SHCP) actualizó las cuotas del Impuesto
Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) desde el 1 de enero a 4.95 pesos
por litro en la Magna, 4.18 pesos para la Premium y 5.44 pesos para el Diésel,
aunque mantuvo el subsidio.
De enero a noviembre de 2019, las arcas públicas ingresaron
por el IEPS de gasolinas 271 mil 097 millones 600 mil pesos, un 57.8 por ciento
más que en el mismo periodo de 2018, de acuerdo con cifras de Hacienda,
instancia que prevé este año obtener por ese impuesto 342 mil 053 millones 600
mil pesos, lo que representa el 9.7 por ciento de los ingresos tributarios
esperados en 2020 (3 billones 505 mil millones de pesos frente a los 574 mil 535
millones por ingresos petroleros).
El Secretario general de la Organización para la Cooperación
y Desarrollo Económicos (OCDE), José Ángel Gurría, recomendó esta semana
ampliar la base fiscal de México más allá de ingresos petroleros, ya que la
mayor parte del Producto Interno Bruto (PIB) nacional se genera desde el sector
no petrolero.
EL BENEFICIO A LAS ARCAS
El primer viernes de este año, Qasem Soleimani, jefe de la
unidad de la Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de
Irán, murió en un ataque con aviones no tripulados en Bagdad, Iraq, por órdenes
del Gobierno estadounidense. El país asiático respondió con ataques con misiles
a dos bases de América, pero el Presidente Donald Trump emitió un mensaje de
contención, solo anunciando sanciones económicas. Posteriormente el Gobierno
iraní declaró que “no busca una escalada o una guerra”, pero se defenderá ante
“cualquier agresión”.
El Secretario de Hacienda Arturo Herrera explicó a la prensa
que “siempre que hay un conflicto en Medio Oriente, lo que se piensa es que
puede haber una disminución de la oferta de petróleo” por lo que los
petroprecios aumentan. Con ello, entran más ingresos a Petróleos Exploración y
Producción.
“El impacto inmediato es un incremento en los precios del
petróleo, lo cual le permite al Gobierno recibir más ingresos por la
exportación de petróleo y en principio trae un beneficio a las finanzas
públicas. Aunque se prevé que sea pasajero”, dijo el especialista en el sector
Arturo Carranza.
Por cada dólar que suba el crudo, hay un incremento de 1.1
millones de dólares diarios en los ingresos petroleros. Los picos de los
precios del petróleo observados, expuso Zárate, están basados en cómo se
anticiparon los inversionistas a una posible escalada del conflicto, “pero esas
especulaciones se han ido desinflando” por los mensajes del Gobierno de Estados
Unidos e Irán. “Parece que los mercados les están creyendo”.
El petróleo Brent, el de referencia, ha cotizado estos días
en el mercado hasta en 70 dólares el barril, el WTI en 60 dólares y la mezcla
mexicana lo hizo hasta en 58 dólares, un nivel no visto desde julio de 2019.
“Pero –agregó el analista Carranza– en caso de que se
prolongue la volatilidad y el mercado del petróleo no tenga la capacidad para
asimilarla tendría un efecto negativo, porque México importa el 70 por ciento
de las gasolinas y eso significaría un gasto extra que tendría que hacer la Hacienda
Pública”.
El consultor Pablo Zárate dijo que afecta tanto a Pemex
Transformación Industrial como a PMI Comercio Internacional por comprar
productos más caros de los mercados internacionales, como las gasolinas y gas
natural.
Hasta noviembre de 2019, Pemex produjo en promedio 202.7
miles de barriles diarios de gasolinas e importó en promedio 520.7 miles de
barriles diarios.
El Presidente Andrés Manuel López Obrador ha reiterado que el
Gobierno anterior dejó “morir” a Pemex, por lo que buscan rescatarlo. El plan
energético del Gobierno federal es, además de estabilizar la producción de
barriles, es rehabilitar las seis refinerías y se encuentra en construcción una
más en Dos Bocas, Tabasco, que se prevé empiece operaciones en 2022.
GOLPE A LAS FINANZAS PÚBLICAS.
Para garantizar los ingresos petroleros, la Secretaría de
Hacienda establece un seguro para cubrir el precio de la mezcla mexicana ante
la conocida volatilidad en los mercados petroleros conocido como coberturas
petroleras. Si al final del año el precio promedio del crudo está por abajo de
los 49 dólares el barril establecidos en el Presupuesto de la Federación, el
Gobierno recibe un recurso por esa diferencia. Y, para no afectar el precio de
las gasolinas por los cambios en los mercados internacionales, otorga un
subsidio o estímulo fiscal.
El jueves, el Secretario de Hacienda informó que el costo
anual de la cobertura petrolera ronda los mil millones de dólares.
“Ahorita el precio del petróleo está todavía por encima de
los 50 dólares por barril por lo cual no hay necesidad de usar las coberturas”,
afirmó Paul Sánchez Campos, director de Ombudsman Energía México, quien tampoco
espera que los petroprecios se mantengan a largo plazo entre los 60 o 70
dólares el barril.
Sin embargo, “en el caso de que sí suceda, como estamos
importando más gasolinas cada día y exportando menos petróleo pues el problema
que te encuentras es con eso: puedes tener una recaudación negativa [del IEPS
de combustibles]”, afirmó.
Aunque, concluyó el consultor Pablo Zárate, esas posibles
pérdidas “de alguna manera se contrarestan con los mayores ingresos que Pemex
Exploración y Producción tendría por el aumento de precios” en el crudo.
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