Enrique
Galván Ochoa.
India acaba
de aumentar los aranceles a las exportaciones de Estados Unidos. Los productos
seleccionados incluyen manzanas, que se verán afectadas con un arancel de 70
por ciento, al igual que almendras, lentejas y varios productos químicos. India
hace un año anunció por primera vez planes para imponer aranceles, en
represalia por el aumento de los gravámenes de importación de Estados Unidos al
acero y el aluminio, no obstante, en repetidas ocasiones retrasó la medida
mientras sostenían una serie de negociaciones. El 5 de junio, Trump eliminó los
privilegios del Sistema Generalizado de Preferencias (GSP, por su sigla en
inglés) para India, el mayor beneficiario de un programa que le permitía
exportar hasta 5 mil 600 millones de dólares libres de impuestos. India expresó
que la decisión era desafortunada y prometió defender sus intereses nacionales,
de ahí la respuesta de imponer nuevos aranceles. El caso de México es distinto,
primero porque con India no tiene Trump problemas migratorios, y el volumen del
comercio es infinitamente mayor. De cualquier modo, es un nuevo frente en la
guerra comercial trumpiana.
Yo, o el
diluvio
La más
reciente amenaza de Trump es en contra de sus conciudadanos, en vísperas de que
comience la campaña presidencial. Les advirtió el sábado que si no gana las
elecciones, habrá un desplome en los mercados financieros. “La ‘economía Trump’
está marcando récords y tiene un largo camino por recorrer... Sin embargo, si
alguien que no sea yo se hace cargo (de la Presidencia) en 2020 (conozco muy
bien a la competencia), habrá un desplome del mercado como no se ha visto
antes. Sigan haciendo grande a Estados Unidos”, publicó en su cuenta de Twitter.
Trump iniciará oficialmente su campaña mañana martes (18 de junio) en Orlando,
Florida. Tema de la campaña indudablemente será la migración centroamericana y
el papel que está esperando que juegue el gobierno mexicano. Es decir, que se
quede con los migrantes que rechace en sus fronteras.
El líder
declina el aumento
Recientemente
la secretaría de Hacienda anunció que la burocracia federal recibiría un
aumento extra de salarios, además del 3.35 por ciento que obtuvo a principios
de año. De ese modo, los empleados que ganen hasta 100 mil pesos recibirán un
incremento de 3 por ciento; de 100 mil a 150 mil, de 2 por ciento y de 150 mil
a 200 mil del uno por ciento. Este incremento extra será retroactivo al primero
de enero. Fue un compromiso de AMLO y se trata de que la inflación no rebase
sus ingresos. ¿Qué creen? El millonario que regentea la Federación de
Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE), Joel Ayala, calificó
al incremento como inaceptable por ser unilateral y consideró que queda sin
efecto. Ayala es una herencia de Ernesto Zedillo. Obviamente no tiene
facultades para dejarlo sin efecto. Desde ese tiempo ha venido prosperando en
el sindicalismo y el Congreso. ¿Por qué no se pone a votación entre los
militantes si aceptan el aumento? De paso, podría preguntárseles si quieren
deshacerse del eternizado líder. ¿Cuándo llegará el efecto de la reforma
laboral al sindicato de la burocracia? Es urgente una limpia a fondo. Lo ideal
sería que Ayala informara acerca de su situación patrimonial.
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