Por Patricia
Mayorga.
Miles de
agricultores de la región centro sur se movilizaron la mañana de ayer a la
presa La Boquilla, a la que llaman la reina de las presas en Chihuahua, para
evitar que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) siguiera extrayendo agua en
medio de una sequía histórica para la entidad y a las 16:00 horas desplazaron a
la Guardia Nacional para tomar la presa.
“Es una
verdadera guerra por el agua”, se oía decir agricultores que corrían y tosían
por efectos del gas lacrimógeno disparado por los militares que resguardaban la
presa ubicada en el municipio de San Francisco de Conchos.
Los
agricultores, hombres, mujeres, adultos mayores, menores de edad, familias
completas, llegaron a la zona de la presa cargados de indignación y coraje contra
el gobierno federal, que desde febrero pasado ha hecho acuerdos con ellos para
evitar que se queden sin agua para sus tierras y uso doméstico.
El
presidente de la Asociación de Usuarios de Riego del Estado de Chihuahua, Salvador
Alcántar, tomó hoy la palabra en el campo, frente a los agricultores, para
exponer la decepción sobre el gobierno federal y pedirle al presidente Andrés
Manuel López Obrador que venga a verificar los datos del agua que se ha
extraído y a contar a los chihuahuenses que están inconformes con sus
decisiones.
La
Conagua ha argumentado que el agua de las presas chihuahuenses El Granero, Las
Vírgenes y La Boquilla, es para el pago del Tratado Internacional de Aguas.
Los
primeros meses, esa agua también fue para productores de Tamaulipas y Nuevo
León, según informaron las mismas autoridades federales.
Sin embargo,
el problema es la falta de transparencia del pago del Tratado y del destino
de los volúmenes de agua, por lo que los agricultores han insistido y
demandando una reunión directa con López Obrador, quien se ha negado a
recibirlos.
En la
última reunión de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), hicieron
acto de presencia los agricultores de la Aurech, pero fueron echados de la
ciudad por agentes estatales, les quitaron sus vehículos y camiones para
dejarlos fuera de San Luis Potosí.
El
gobernador Javier Corral ha hecho compromisos con los productores para
impedir los plantones y bloqueos de vías de comunicación, incluidas las casetas
de peaje, pero no ha logrado cumplirlos.
En la
reunión de la Alianza Federalista en Chihuahua, el lunes pasado, Corral
rechazó la apertura de la Boquilla en condiciones de sequía extrema que vive
Chihuahua y consideró un despropósito la actuación de la federación.
“Es una
merma muy importante, subió a 82 metros cúbicos por ciento, terminaríamos con
25 por ciento de la capacidad. Hemos presentado las cifras a los funcionarios
de Conagua, de la Secretaría de Relaciones Exteriores, tienen aval nuestro a la
propuesta de los productores”, agregó frente a nueve gobernadores.
Dijo que
envió una carta a López Obrador porque no ha respondido ninguna de las
solicitudes, ni por teléfono. Enviaron una carta formal para que cerraran las
válvulas y retomaran la propuesta de los agricultores, que habían planteado
hasta 100 millones de metros cúbicos de extracción de Las Vírgenes
“La
sequía nos obliga a avalar la propuesta de los agricultores para que haya una
propuesta. Hasta ahora sólo ha habido silencio, desdén, indiferencia total, no
han tenido la más mínima intención de responder. He buscado varias veces al
presidente sin respuesta, y en México los funcionarios tienen distintas
posiciones. Vamos a acompañar a los agricultores”, aseveró
Ante la
falta de respuesta de todas las autoridades hoy los agricultores tomaron la
presa La Boquilla, entre gases lacrimógenos y pedradas, por parte de la Guardia
Nacional.
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